CapÃtulo 37
Willow estaba muy dispuesta a expresarme su cariño. Naturalmente, querÃa hacerle saber que yo también la adoraba. "Eres la...
¡Mucho!" ¡Lo mejor también, Willow! Te amo igual que
Ahora que Willow ya no tenÃa problema en hablar con Zane, Zane se negó a desaprovechar cualquier oportunidad para que Willow hablara con él. Fingió celos y preguntó: "¿Entonces ya no amas a papá?".
"¡SÃ!" Willow estaba disgustada porque Zane la habÃa interrumpido. Aun asÃ, respondió a su pregunta con su dulce vocecita. "Quiero muchÃsimo a papá, colega".
Willow temÃa que Zane hiciera más preguntas después de que terminara de consolarlo. Me sujetó las mejillas y me susurró:
¡Tú, mami!" mi oÃdo, "Pero mi persona más, más, más, más favorita del mundo es
Dijo varios "más" seguidos. Era como si esa fuera la única forma de demostrar que su amor por mà era único.
Después de decir eso, incluso levantó la barbilla con aire de suficiencia hacia Zane.
Zane se rió entre dientes y yo no pude evitar reÃrme también.
Al ver que Zane no la habÃa interrumpido esta vez, Willow se interpuso alegremente entre Zane y yo, tomándonos de la mano. Le correspondà apretándole la mano con fuerza.
Willow nos agarró de la mano y se balanceó. Entonces, su risa, con un tono agradable, resonó.
No apartaba la vista de Willow, quien encontraba alegrÃa en las cosas más pequeñas y sencillas de la vida. No hacÃa falta gastar mucho dinero en ella; era feliz con solo tener a sus padres cerca.
Finalmente, subà al coche y Willow se sentó en mis brazos mientras miraba la entrada del jardÃn de infancia. Yo también miré en esa dirección. Todos los niños habÃan sido recogidos por sus padres excepto Zachary, que se quedó en la entrada. Nadie vino a recogerlo, asà que solo Holly me mantuvo en silencio. Aparté la mirada. Willow me abrazó fuerte en ese momento. Incluso apretó su mejilla contra mi pecho.
La rodeé con los brazos con naturalidad y le di unas palmaditas suaves en la espalda. Fue entonces cuando la bolsa con mis compras de la librerÃa llamó la atención de Willow. Enderezó la espalda para mirarme a los ojos. "Mami, ¿puedo ver qué hay en esa bolsa?". "Claro que sÃ."
Willow no estaba familiarizada con palabras complicadas desde que era niña. Dejó los libros de psicologÃa a un lado. Después, vio el dibujo de una linda niñita. Me miró y preguntó: "Mami, ¿soy yo?".
No estaba segura de si le parecÃa bien que la dibujara. En fin, respondÃ: "SÃ. Eres tú. Escribà sobre cómo te trencé el pelo esta mañana encima del dibujo. Estabas adorable, asà que querÃa capturar ese recuerdo de esta manera..."
Tomé la iniciativa de preguntar: "¿Te parece bien, Willow? Si no, te prometo no volver a dibujar estas cosas".
"¡Me encanta!" Willow alzó la voz como si fuera la única forma de demostrar cuánto le gustaba mi dibujo.
AquÃ
Reyes me miró con una sonrisa de emoción: "¡Mami, eres increÃble! ¡Me veo tan linda en tu dibujo! ¡Me gusta mucho!"
Le acaricié suavemente el pelo como respuesta. En la puerta del jardÃn de infancia, Holly llamó a Steven. Le informó que nadie habÃa venido a recoger a Zachary.
Sin embargo, Steven parecÃa indeciso por teléfono y no dijo ni una sola vez que traerÃa a Zachary a casa. En cambio, sugirió: "¿Por qué no contactas a la madre biológica de Zachary?".
Holly estaba indefensa. "Deje de bromear, Sr. Pelham. Zachary se negó a reconocer a su madre biológica cuando ella vino a recogerlo. Incluso la confundimos con una secuestradora y llamamos a la policÃa".
"Luego, cuando nos pediste que la llamáramos, dijo que ya no estaba en condiciones de pedirle que recogiera a Zachary".
padre y no tenÃa nada que ver con Zachary. A este paso, no somos...
Al oÃr las palabras de Holly, Zachary agarró el teléfono y gritó: "¡Dile a mami Jessie que me recoja, papi!".
Comments(0)
Join the discussion — sign in to leave a comment
Sign In to CommentNo comments yet. Be the first to share your thoughts!