12 DE LA TARDE
Nueva York, Holger Cheff.
â¿Sobre qué querÃas hablarme Chris? Y no te vayas con rodeos, soy una mujer muy ocupadaâChristina la miró y negó.
Valentina Bradley era una mujer con mucho ego.
âValentina, esto es un tema importante, asà que tómalo con calma y no te emociones muchoâsuspiró Christina y habló nuevamenteâJulianno Villyn murió...â
Los ojos de Valentina se abrieron de sorpresa y negó repetidas veces, su mayor enemigo en los negocios habÃa muerto, pero no era pena lo que sentÃa Valentina, sentÃa enojo por no haberle restregado que su empresa llegó a la cima en su cara, ahora no podÃa.
â¿Cómo carajos voy a decirle que yo gané? Esto es una locura, hace cuanto fue?âpreguntó Bradley, mientras se llevaba a los labios su té y bebÃa.
â¿Es lo único que te importa? Te digo que un hombre murió y tú solo te interesas en ganar?âChristina la miró un tanto dolida, su amiga ya no era la misma chica inocente de hace 3 años.
â¿Quién se va encargar de los negocios? Esto es perfecto...el hombre que tome el mando seguramente va ser un estúpido y me dará la oportunidad de crecer...es la mejor noticia que me has dado desde hace mucho tiempo, al final tener una mejor amiga si sirve de algoâ
La mujer de ojos claros la miró y rió irónicamente, ya las palabras de Valentina no le afectaba, sabÃa que Bradley era solo una mujer que reprimÃa sus sentimientos.
âDicen que Lauren Lanwer va heredar todo, ella era la más cercana a Julianno, pero para mi que su...abogado Howe va a quedarse con todo, al final él no tenÃa familiaâdijo muy segura Christina y Valentina asintió.
â¡Mierda!âse escuchó a lo lejos, justo en donde se cancelaba la cuenta.
Valentina trató de buscar la persona dueña de la voz.
â¡Máquina del demonio!âdijo la voz a lo lejos.
Christina y Valentina fijaron su mirada en una joven de aproximadamente 21 años que trataba de poner una tarjeta de crédito en la caja registradora. Esto hizo que Bradley riera.
âSeguramente viene del campo, patéticoâdijo Valentina demostrando su egocentrismo al máximo.
Christina dudó unos momentos hasta que decidió ayudar a la chica de piel morena, Valentina suspiró y rodó los ojos.
Al llegar, la morena seguÃa intentando poner la tarjeta en el lado equivocado.
âEspera, creo que es asÃ, déjame ayudarteâofreció Christina y la joven asintió avergonzadaâDeberÃa de funcionar...que extraño, no encajaâdijo Christina después de intentar, la joven sintió que no solo a ella le pasaban esos erroresâEspera, mi amiga maneja muchas tarjetas de crédito, estoy segura que te podrá ayudarâdicho esto corrió hasta Valentina que seguÃa con su mirada fija en la morena que ahora miraba a Christina.
"Patético" pensó Valentina "Ahora mi socia hace obras de caridad a los pobres" miró a su amiga "grandioso"
âValentina, podrÃas ayudarme con eso, realmente las dos estamos perdidas, sé que tú sabes, por favorâLa ojiazul negó, y Christina insistió hasta que Valentina cedió.
Caminó con pasos lentos pero firmes en donde se encontraba la morena avergonzada y un tanto molesta por no saber manejar esas cosas, iba a aprender.
âDame la tarjeta niñaâdijo frÃamente Valentina, la joven no demoró en dárselaâ¿Cómo decÃas que te llamabas?âcambió de tema Valentina mientras veÃa la tarjeta.
âMe-me llamo Ju-juliana un gustoâBradley ahogó una risa, la mujer estaba tan nerviosa.
â¿Eres de por acá? Pareces ser de Seattle no?âJuliana negó y alzó las cejas divertidaâEspaña? Lo digo por tu acento, no pareces ser de acáâJuliana nuevamente negó y finalmente dijo.
âSoy de México, pero vivo desde que recuerdo en Los ÃngelesâChristina sonrió como si acabara de recordar algo, vió directamente a su amiga.
â¿Es tu tarjeta? Es que es dorada y las doradas solo las manejan personas con, cómo decirlo, dineroâJuliana rasco su sien como si le doliera.
âFue suerte, pero sÃ, es mÃaâ
Valentina puso la tarjeta en la parte superior de la máquina y apretó el botón de "Consulta" después apretó el de "Pagos" y canceló la comida que habÃa pedido la mujer.
Después se la entregó.
âGracias...creo que llevaba más de 15 minutos intentando ponerla en la caja, me podrÃas dar tu nombres? Es que me pareces muy bonita y quisiera recordarteâChristina desvió la mirada incómoda, Valentina puso una mueca retorcida.
âValentina, es todo lo que deberÃas saber, adiós niñaâhizo una mueca de asco y se fue, seguida de Christina que se despidió con una mano.
â¿Por qué siempre eres tan arrogante? Terminarás siendo una soltera con diez gatos ValentinaâLa ojiazul dejó salir una risa sarcástica y replicó.
âPuede que sea una solterona con muchos gatos...pero sabes que me diferencia de todas las solteronas?âsu amiga negóâque yó soy millonaria, mis gatos podrÃan tener jugar con mi dinero y yo estarÃa feliz.
Siguió su camino como si le importara muy poco todo, entró a su auto un Maserati Levante último modelo, negro acompañada de su socia.
âNo deberÃas de negar que esa chica era lindaâdijo Christina vacilante.
âNo soy homosexual Christina, me gustan los hombresâreplicó Valentina rodando los ojos.
âPero tampoco eres heterosexual, venga no me niegues que estaba guapa muy guapaâValentina volvió a suspirar y recordó.
"Sinceramente era linda" pensó "Muy sexy en realidad, pero...eso no lo sabe ella"
âPues...estaba bienâdijo Valentina en con un tono bajo, tratando de desviar el tema.
â¿Acabas de decir que esa mujer estaba linda? ¿Estás enferma?â
Decidió no responder y mejor prendió la radio, sus sentimientos eran como un arma mortal para ella, sentir la hacÃa vulnerable.
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2 DÃas después.
Nueva York, Penthouse Villyn.
âNo me puedo creer que todo esto sea tuyo Juliana, es demasiado bueno para ser verdadâdijo Verónica mirando todos los detalles del lugarâ¿Por qué yo no tuve un abuelo millonario que me heredara una fortuna?âJuliana rió y se acercó a su hermana, la abrazó.
El vuelo que habÃa tomado el dÃa anterior lo habÃa perdido ya que no pudo salir a tiempo de su trabajo, Juliana tuvo que pagar otro vuelo y esta vez sà logró llegar a tiempo.
âCreo que es suerte, yo jamás pedà tener un abuelo millonario, pero debes saber que tu también eres dueña de todo esto, es de las dos, te quiero lo sabes?âVerónica se acercó a su hermana y se abrazaron.
Aunque no eran hermanas de sangre las dos habÃan sufrido un duro pasado, y por cosas del destino fueron al mismo orfanato hasta cumplir la edad suficiente para tener un trabajo, Verónica no tuvo tanta suerte ya que no habÃa estudiado ninguna carrera en la universidad, asà que los trabajos que conseguÃa eran de mesera o cocinera, le pagaban lo mÃnimo como para pagar un lugar pequeño en donde vivÃan las dos, Juliana tuvo suerte de ser aceptada en una universidad privada, lo que no sabÃan es que Julianno Villyn habÃa estado pagando la "beca" y asà Juliana pudo estudiar la carrera que mejor se le daba, era una amante de los negocios, pero no tenÃa la experiencia.
â¿Entonces tienes trabajo?âpreguntó Verónica sentada en uno de los sofás blancos.
âSÃ, mañana tengo pensado ir por primera vez, quiero conocerlo todo, tu me acompañaras, y trataré de contratarte creo? No se como funciona todo esto, estoy tan agobiadaâJuliana parecÃa inconforme con la decisión de su abuelo.
â¡Acabas de heredar una fortuna! Solo vé a ese lugar y demuestra que tu eres la dueña, eres la mejor Juliana, en el fondo lo sabes hermanitaâJuliana asintió mientras se limpiaba las lágrimas que habÃa derramado segundos antes.
â¿Me vas a acompañar? Por favor...âVerónica asintió.
âObvio que sà July, ahora ven, muestrame que habitación es para miâJuliana asintió de inmediato y todo de la muñeca a Verónica.
7 AM
Juliana se encontraba en su habitación mirando su maleta, que trajo de Los Ãngeles, buscando que colocarse, solo tenÃa unos vaqueros negros, una camisa holgada roja y unos tenis negros un poco viejos, lo demás que tenÃa lo habÃa dejado en su antigua casa, necesitaba ir de compras urgentemente.
â¿Ya estás lista July?âdijo Verónica entrando con un vestido formal blanco que habÃa encontrado en el closet de su abuelo, la razón aun no la sabÃa Juliana, decidieron que Verónica se lo pondrÃaâHablando de irnos, en que nos vamos a ir?â
Juliana pensó un poco y corrió con un solo teni puesto hasta la mesita de noche, abrió el primer cajón y tomó la primera llave que le era parecida a ser de un auto.
âCreo que con esta llave se abre un auto, sà verdad?âpreguntó la morena y Verónica asintióâentonces iremos en ese coche, el Señor Villyn dijo que habÃan muchos autos de colección y nuevos en el garaje, solo esperemos que no sea uno de colección.
âTendré que conducir yo, tu no sabes manejarâJuliana asintió.
âVamos, estoy listaâinformó.
Bajaron juntas por el ascensor hasta la planta baja, donde se encontraron una variedad de autos, algunos estaban cubiertos por plásticos y otros estaban llenos de polvo, Juliana apretó el botón para abrir un auto y esperó que el sonido le diera aviso que ese era.
âEse es...âdijo Verónica una vez que sonó
Juliana era amante de los autos, jamás pudo tener uno pero los modelos más conocidos sà conocÃa.
âEs un Ferrari California, es un auto buenisimo, no puedo aceptar estoâdijo Juliana con una expresión de sorpresa.
âYa lo aceptaste desde que tu abuelo te dejó tremenda herencia, anda sube quiero manejar, hace un año que no conduzcoâ
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Iban por la carretera a 100 km por hora, Juliana estaba aterrada por la velocidad en que conducÃa su hermana, más cuando dejaba de coger el volante y se miraba en el retrovisor.
â¡Te pasaste una calle Verónica!âdijo Juliana aun asustada, tenÃa suerte que te habÃa puesto una coleta antes de salir, pobre de su pelo si no.
âEs un atajoâJuliana cerró los ojos cuando el auto dió un giro que hizo rechinar las llantasâhemos llegado a su empresa su majestad.
La morena abrió la puerta del copiloto muy rápido y salió del auto, se giró en vista a el edificio alto que tenÃa el nombre de Cord Villyn, se sintió poderosa.
âSeñorita Villyn, un gusto verla nuevamenteâJuliana se giró y vió al hombre alto que la miraba sonriente, Howe.
âHola Howe, dime Juliana por favor, me estabas esperando?âpreguntó mientras se arreglaba su ropa.
âSÃ, la he esperado todos los dÃas, sabÃa que en algún momento usted llegarÃa, ahora que está acá quiero decirle que estoy dispuesto a trabajar con usted si me lo concede, como usted sabe, quedé sin empleo cuando Julianno me despidió, y pues...este negocio es mi vida, yo lo vi crecer con su abuelo y quisiera que me de la oportunidad de seguir sirviendo a ustedâ
Juliana lo miró con ternura y exclamó.
âObviamente puedes trabajar acá, entramos?âHowe asintió y saludó a Verónica.
Cord Villyn, el comienzo.
âEgna, necesito que llames a los 54 empleados que no sirven para nada y los lleves a la sala de reuniones, necesito informarles sobre los cambios de la empresaâdijo Lauren Lanwer por el comunicador de su oficina mientras ordenaba unos papeles.
âSeñorita Lanwer, ya la están esperando en la salaâinformó Egna, su asistente, minutos después.
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Hola! Dios esta trama me está encantando, sé que aun quieren saber porque Julianno no visitó a Juliana, o por qué Juliana es huérfana, y un montón de cosas más, pero eso se desarrollará más adelante. (Les pondré imágenes para que se hagan ideas)
Los leo