California, 2007
San Francisco, Orfanato Silvia McCandlish.
12 años atrás.
âMira quien tenemos acá, una niña muy linda...âdijo el hombre alto con una sonrisaâ¿vienes de visita o no tienes papis?âpreguntó nuevamente sin recibir una respuesta a cambio.
âEso no se pregunta Howe, una niña que está acá obviamente es porque es huérfana, no seas imbécilâHowe asintió y miró a la niña, era muy hermosa.
âElla no debe saber que no tiene papis, además no soy imbécil, solo soy gentil, podrÃas respetarme por favor?âHowe pidió respeto y el viejo con cara de borracho se rió a carcajadas y dijo.
âYo hago lo que yo quiera marica, asà que no te creas más solamente porque el jefe te tiene aprecioâHowe se sintió ofendido y se llevó una mano al pecho, estaba harto de trabajar en un orfanato, solamente lo hacÃa por los niños y el dinero para seguir su carrera de derecho.
âNo tienes por que decirme marica, además si lo fuera no deberÃa de importarte, simplemente soy amable con la niña, déjanos solos, intoxicas mi espacio vital, graciasâHowe se acercó nuevamente a la niña y tomó su pequeña manoâVamos pequeña, debes cambiarte y reunirte con los demás niños, acá todos somos una familia, si tu no tienes familia pues...en hora buena ahora tienes una y muy grandeâle guiñó y caminó con ella hasta los cuartos.
En medio del camino la morena asustada aun dijo.
â¿Acá no pegan?âHowe la miró aterrado y negó rápidamente, se agachó hasta quedar a su altura y exclamó.
âAcá no hacemos eso, acá amamos y mucho, debes de confiar en mi pequeñaâla morenita asintióâ¿Cómo te llamas?
âMi nombe es Juliana y tú?âpreguntó Juliana.
Howe jamás decÃa su nombre, ya que en un futuro no querrÃa que alguien lo reconozca por trabajar en un orfanato, no le parecÃa malo, solo pensaba que era mejor no decirlo.
âSoy Olger tu nuevo mejor amigoâlos dos sonrieron hasta llegar a la habitación, en donde se cambió y fueron al comedor en donde se encontraban todos los niños.
â¿Te dan miedo las niñas?âpreguntó Howe a Juliana que parecÃa estar un poco roja.
âNo, es que me ponen nerviosaâHowe sonrió y ocultó su carcajada, la llevó hasta una mesa al lado de una niña de pelo negro.
âElla es Verónica, también llegó hoy, si quieren pueden hablar, asà se te quitan los nervios pequeñaâle guiñó a Juliana y ella lo vio sin entender, era inocente.
âHola, soy Veronica, por qué te pones nerviosa pareces un tomateâla niña rió y Juliana se avergonzó másâ¿No tienes lengua? Debà saberlo, lo sientoâJuliana negó y por primera vez se rió.
â¿Tu tampoco tienes papis? Olger dice que ahora somos familiaâVeronica la vio y sonrió.
âSà ahora eres mi hermana, soy mayor que túâJuliana no supo cómo obtuvo esa informaciónâlo dice tu carnet, ahÃâse señaló encima de pecho.
Juliana se miró y rió, qué ingenua soy, pensó.
âMi familia anterior me pegaba, ellos...decÃan que yo era mala que estaba enfermaâVeronica no dijo nada, solo la abrazó.
Era la segunda vez en toda su vida que recibÃa un abrazo con amor, y se sentÃa muy bien, no tenÃa nervios de Veronica, era su hermana.
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Nueva York
Presente
Sala de Juntas.
âLos cambios que realizaremos serán muy diferentes a lo que acostumbramos, saben muy bien que si alguno de ustedes no esta a favor yo con mucho gusto lo despido y se guarda su opinión, le informaré, ya saben que el Sr Villyn ya no está en la empresa, asà que la encargada de toda la empresa por ahora soy yo, también sabemos que la empresa Bradley Corporation, nuestra competencia, está a punto de alcanzarnos y obviamente esto no puede pasarâDijo Lauren Lanwer por el micrófono, hizo una pausa para beber un poco de su vino Chateau Petrus.
El sonido de una puerta abrirse alertó a todos menos a Lauren que seguÃa enfocada en su vino, Egna se dió cuenta de esto y le susurró a su jefa.
âSrta Lanwer, deberÃa de alzar la vistaâ
Lauren al escuchar esto levantó la vista rápidamente para encontrarse directo con unos ojos casi negros de una joven morena que parecÃa avergonzada, seguido de una mujer alta con buen cuerpo y un tanto egocéntrica, después vió a Howe, y dijo.
â¿Tu no estabas despedido? No deberÃa de estar acá Howeâdijo Lanwer muy segura de sÃ.
âEs una pena...puesto que he sido contratado nuevamente, me tendrán acá muchos años más si es posible Srta Lanwerâdijo educadamente, algo que siempre destacaba de Howe.
Se escuchó la carcajada de Lauren cuando Howe terminó de hablar, y todos rieron también, Juliana estaba muy avergonzada, pero también enojada por la actitud de la ojiverde, pero no podÃa hacer nada, empeorarÃa todo.
âMi nombre es Verónica Iglesiasâdijo de repente Verónica y todos la miraron.
â¿Usted es la nueva dueña de Cord Villyn? Un gusto mi nombre es Lucy Vives para servirle señoraâVerónica rió y miró a Juliana.
âNo, no yo no soy dueña de todo esto, realmente creo que voy a ser una empleada, la dueña es Juliana Villynâ
Todos los de la sala guardaron silencio como si estuvieran esperando la aparición de alguien.
Juliana se sintió un escalofrio recorrer su espalda y respiró hondo, para poder hablar.
âSoy...yo, yo soy Juliana Villynâtodos en la sala la miraron de arriba para abajo, Lauren Lanwer se echó a reÃr sin control, parecÃa más una burla, el lÃmite de Juliana estaba ya al tope.
Howe miró a Juliana y recordó al Señor Villyn, peligroso.
â¿Tu vas a conducir esta multinacional? ¿Qué edad tienes?âJuliana suspiró y apretó sus puños.
1...2...3...4...5
âTengo 21, sà puede que no sea la mejor pero sé mucho sobre este tema, además mi abuelo me heredó esto Señorita Lanwer, yo tampoco estoy de acuerdo con esto pero es lo que hay, no?âsonrió y Lauren relajó un poco su cuerpo, miró detalladamente a Juliana y exclamó.
âTe enseñaré sobre el negocio, ahora le estaba informando a los empleados sobre los cambios, aprovecha y presentate, y...la próxima vez ven con algo más formal, eres una Villynâdijo Lauren un tanto arrogante.
1 Hora después, fin de la junta.
âJuliana ven, te enseñaré el lugar y la oficina que ahora será tuyaâJuliana la siguió dejando a Veronica hablar con Howe y una joven castaña.
â¿Desde hace cuanto trabaja acá Srta Lanwer?âpreguntó Juliana mientras oÃa el sonido de los tacones de Lauren en el piso.
Era muy hermosa, pensó Juliana y se sonrojó por pensar eso.
Tonta.
âYo fui la primera empleada de tu padre, bueno después de Howe, el siempre fui el consentido de el Sr Villyn, Howe es un incompetente, no tiene agallasâdijo sin verla a los ojosâeste lugar es donde se exporta todo, acá se crean los productosâcaminaron un poco másâacá esta los puestos de trabajoâsiguieron caminando por el lugar que estaba decorado con cosas blancas y negrasâla recepción y ahora vamos a las oficinas mayoresâsubieron por el ascensor, era muy incómodo para JulianaâEstas son las oficinas de los de alto rango, mi oficina esta a lado de la tuya, en la planta más alta del edificio el piso 21â
Juliana asintió y subieron nuevamente el ascensor pero ahora por uno dorado que ponÃa "Solo ejecutivos mayores" y Juliana pensó que eso era muy arrogante y poco humilde.
âLlegamos, este es el lugar, tenemos un baño privado, tendrás secretaria igual que tu abuelo y tu oficina es esa Julianaâle señaló
Era muy enorme, mucho más grande que su antigua casa.
â¿Esta es mi oficina?âPreguntó sin creerlo.
â¿Hablo japonés o francés para que no me entiendas o que? ¡Oh, es verdad si hablo esos idiomas y seis más!ârió de su propia burla y se paró frente a un ventanal en donde se veÃa toda la ciudadâSiempre quise esta oficina, tiene la mejor vista, en fin mañana a las 8 AM tenemos una junta con Bradley Corporation, intentaremos que nos venda su compañÃa a un precio muy buenoâJuliana la vió sin creer y asintió.
âMañana estaré acá, gracias, algo que tenga que hacer?âLauren asintió y salió de la oficina para después volver con un montón de papeleo con operaciones por resolver.
âHaz todo ese papeleo, quiero que lo tengas listo mañana a primera hora, son balances de todo el mes, adiós Julianaâsin decir más salió de la oficina.
"Esto es demasiado" pensó Juliana "Esto yo lo hacÃa en cinco meses en la universidad" se rascó la sien "y eso que era la mejor" se sentó en su silla y puso el papeleo en una esquina, después se fijó en una foto que aun seguÃa en el escritorio, era un señor de pelo negro y moreno con un niño en sus brazos, se veÃan bien.
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Nueva York
Bradley Corporation.
â¡Necesito eso enseguida no entendiste!âgritó Valentina a Candice que ya se habÃa acostumbrado a los gritos.
âSrta Bradley, le repito que aun no lo tienen, el señor Captell dijo que mañana por la mañana lo tendráâValentina suspiró y asintió.
âMañana los quiero tener en mis manos, como quieres que me presente a una reunión con la competencia sin datos y cuentas? Empleados patéticosâCandice maldijo en voz baja y se retiró.
Valentina habÃa tenido una tarde abrumadora, después de estar en un tráfico de 2 horas habÃa llegado tarde a su empresa y no pudo pedir un desayuno decente, además de eso su asistente le habÃa informado que tenÃa mañana una reunión con Lauren Lanwer la ahora dueña de Cord Villyn o eso pensaba ella, ahora estaba tan estresada que pensó mejor en salir a aquel restaurante Holger Cheff.
âCandice dile al empleado del parqueadero que me tenga listo mi auto.
âSà señoritaârespondió por el intercomunicador
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Holger Cheff
âUna mesa privada para dosâdijo Valentina en la recepción.
âBuenas tardes para usted también y lamentablemente solo nos queda una al lado izquierdoâseñaló una mesa un poco alejada de los demás pero al lado de el cajero en donde se cancelaba, mucho mejorâ¿Quiere esa?âpreguntó
Valentina asintió y caminó hasta esa mesa.
â¿Desea pedir algo señorita?âdijo el mesero una vez que Valentina se acomodó.
âSushi Uramaki, y si pueden traerlo rápidoâel mesero asintió y se retiró.
Mientras tanto una morena que habÃa llegado desde ya una media hora estaba parándose de la mesa para poder ir a cancelar la cuenta que justo por casualidad del destino quedaba al lado de la arrogante Bradley, aunque eso ella no lo sabÃa.
Al llegar frente al cajero trató de meter la tarjeta pero no entraba, intentó recordar cómo le habÃa enseñado esa mujer de la vez pasada, pero lo único que le venÃa a la mente eran unos ojos azules.
âMaldición Juliana...âdijo una voz detrás de Bradley, Valentina no prestó mucha atención hasta que escuchó un "clock" como sia lgo se hubiera partido.
Volteo a ver y se encontró nuevamente a una morena de ojos café, era la misma chica de hace dÃas, aún seguÃa igual de hermosa, ese pensamiento lo borró de inmediato.
â¿Qué haces niña?âpreguntó Valentina mirándola con asco.
âYo...yo, inten...to pagar pero, creo que dañe la tarjetaâValentina recordó el color de esa tarjeta, pobre de ella si la era verdad eso de partirla.
â¿Donde la tienes?âJuliana a vio sin entenderâLa tarjeta!âsacó de su bolsillo izquierdo una tarjeta doblada a la mitad.
Doscientos millones que no van a poderse retirar en unos diez dÃas, pesó.
âNiña, cómo carajo metiste la tarjeta?âJuliana se sonrojó a la vez que se avergonzó.
âYo...me distraje y se dobló, puede repararse?âValentina rió, la primera risa en todo el dÃa que fuera real.
âNo, no la puedes arreglar, vas a tener que lavar trastes para poder pagar la cuentaâJuliana se sorprendió pero después recordó que tenÃa una tarjeta negra en su coche, sin decir anda corrió hasta el parqueadero.
âMierda. Se quiere escaparâdijo para si misma Valentina, y corrió detrás de Julianaâ¡Niña! Espera...âJuliana seguÃa corriendo, hasta que llegó al parqueadero.
â¿Te querÃas escapar niña?âdijo Valentina un poco sorprendida.
Juliana negó.
âVine a por otra tarjeta a mi bebéâdijo Juliana mientras tocaba sus bolsillos buscando la llave.
â¿Eres madre soltera? No eres tan niñaâreplicó Valentina negando como si la hubiera defraudado.
â¿Qué? No, mi bebé es mi auto, es eseâtocó un botón del llavero y abrió el auto.
Valentina abrió la boca sorprendida, ese auto valÃa millones.
â¿En que mierda trabajas?âJuliana se encogió de hombros y dijo.
âSOy como una secretaria, recibo órdenes y lo hagoâValentina abrió los ojos un poca más
âCarajo, si no ganara tanto en mi empresa seguramente me meterÃa de secretaria, ahora ven vamos a pagarâ
"¿Vamos a pagar?" pensó Valentina "piensas con ella" con la niña rara.
â¿Eres de acá?âpreguntó Valentina a Juliana minutos después, ahora se encontraban en la mesa de Valentina.
âSoy de México, vivo acá desde que tengo memoriaâdijo y Valentina asintió.
Se quedaron un momento en silencio, hasta que.
âMe darÃas tu número, es para tener más amigosâdijeron a la vez haciendo que Juliana se sonrojara y Valentina girara los ojos.
âSÃâdijeron nuevamente a la vez.
âDámelo túâocurrió nuevamente.
âhabla tu primeroâDijeron al mismo tiempo otra vez hasta que Valentina se cansó y puso un dedo sobre los labios de Juliana tratando de callarla.
âTe daré mi número yoâdijo Valentina.
Juliana asintió sintiendo aun el dedo sobre sus labios, querÃa besar su dedo, extraño tal vez...intercambiaron números y por fin Valentina quitó su dedo dejando que Juliana hablara sin antes relamerse los labios, querÃa pensar que podrÃa tener un sabor.
âte...te llamaré mañana, por cierto soy JulianaâValentina asintió.
âYo soy Valentinaâse presentaron después de conocerseâMe tengo que ir, algunos si tenemos que trabajar, adiós, Julianaâdicho esto salió de la mesa y se fue por donde vino.
Juliana sintió algo extraño en su cuerpo, era una sensación.
Ella sintió.
Curiosidad.
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Hola! Por fin actualizo, los fines de semana no subo cap, pero mañana subo otro!
Los leo y les respondo
oxoxo
Oigan, hace poco ley un fic g¡p y pues...me dieron ganas de hacer a Juliana g¡p, qué piensan ustedes?