Natalie se detuvo frente a él, le agarró el brazo y se lo retorció de repente.
-¡Clac!
2/3
+15 BONUS
El tuerto chilló de dolor. Natalie le apartó el brazo con frialdad y se levantó, espetando: Ahora te daré seiscientos mil dólares por tu brazo roto. Los otros cien mil serán mi compensación para ti.
Tras eso, se dió la vuelta y caminó junto a Tina, tomándola en brazos y marchándose directamente.
De camino al hospital, Tina abrazó a Natalie mientras lloraba a lágrima viva. Si esta última no hubiera ido esa noche, tenÃa muy claro lo que le habrÃa pasado.
Cuando se calmó finalmente, Tina la miró y expresó sinceramente: -¡Natalie, de verdad, muchas gracias!
Natalie le dio unas palmaditas en la espalda y consoló suavemente: -Por favor, no pienses en nada. Todo ya pasó.
â
-SÃ, lo séâ¦
CapÃtulo 143
+15 BONUS
No pasó mucho tiempo antes de que ambas llegaran al hospital. Tras una detallada revisión, era afortunada que Tina sólo tuviera algunos rasguños en la piel y estuviera en shock.
Una vez que el médico se retiró, Natalie se sentó junto a la cama.
-Tina, ¿qué sucedió exactamente?
Tina se quedó callada por un momento y, conteniendo su enojo, comenzó a explicar: -Mi papá volvió a jugar y perdió quinientos mil. Le dijeron que si no pagaba, le cortarÃan la mano, asà que me vendió para salvarse.
Natalie frunció el ceño y preguntó: -¿Ãl no sabe que en estos años has ganado varios cientos de miles?
Tina negó con la cabeza. -No le dije, de lo contrario, sin duda me habrÃa quitado todo para volver a apostar. No quiero que sepa de ese dinero, ¡ni pienso dárselo!
Al ver cómo se mantenÃa fuerte, Natalie se entristeció por ella.
Antes, Tina también habÃa poseÃdo a una familia feliz y armoniosa. Si no fuera por la adicción al juego de su padre, la familia Rojas no habrÃa quebrado y su mamá no se habrÃa ido después de divorciarse de su papá.
-Hiciste bien al no decÃrselo. Tina, la verdad, siempre he querido preguntarte, ¿has considerado romper completamente con tu padre?
Al escuchar eso, Tina levantó la cabeza repentinamente, mostrando sorpresa en sus ojos.
-Honestamente, sà lo he pensado⦠Pero también sé que, a menos que me vaya a un lugar donde nadie me conozca, siempre viviré bajo su sombra.
-Pero el juego es ilegal, ¡y te vendió por dinero!
Tina se mordió el labio y se calló. En realidad, entendÃa muy bien lo que Natalie querÃa decir.
Ella cerró los ojos y, con la voz temblorosa, respondió: -Necesito considerarloâ¦
Si realmente metiera a su padre en la cárcel, definitivamente su vida se volverÃa más tranquila; al menos no tendrÃa que preocuparse por los acreedores que la buscarÃan.
Pero no estaba segura de si algún dÃa se arrepentirÃa.
â
Natalie asintió. Está bien, tómate tu tiempo. O podrÃas mudarte y simplemente ignorar cualquier noticia sobre él.
-Lo tengo claro⦠Natalie, te tomaste toda una noche por mÃ, deberÃas ir a descansar ahora. Puedo arreglarmelas sola.
1/3
+15 BONUS
Al ver que Tina estaba más serena, Natalie no se quedó mucho tiempo.
Cuando llegó a casa y vio a Leonardo esperándola en la sala, una oleada de culpabilidad afloró en su interior.
Tus piernas⦠DeberÃas irte a cama para descansar.
Leonardo la miró y, de repente, soltó una risa frÃa. Si realmente te preocupara mi salud, no te habrÃas ido sin contarme nada. ¡¿Sabes lo peligroso que fue esta noche?!
Natalie apretó los labios y contestó en voz baja: -Creà que podÃa manejarlo.
-¿Y si hubiera más gente del otro lado esta noche? SÃ, unas diez personas no son nada para ti, pero ¿podrÃas con cien? Aunque seas muy fuerte, ¡tus lÃmites fÃsicos existen!
Notando la preocupación oculta bajo su expresión gélida, Natalie bajó la mirada, como una niña que habÃa hecho algo mal.
-Lo siento, pero no te lo dije porque no querÃa que te preocuparasâ¦
-Ja, ¿entonces tengo que agradecerte?
Cuando se enteró de que ella se enfrentaba sola a una docena de hombres en Divertia, Leonardo se enojó tanto que deseaba llevarla de vuelta y darle una buena lección, para que no
se atreviera a enfrentar esos peligros por su cuenta.
Hubo un silencio por un buen rato antes de que Natalie le echara una mirada furtivamente.
Leonardo todavÃa lucÃa enojado, y al percibir su vista, clavó sus ojos frÃos en ella.
-Siento haberte preocupado. Pero ya es tarde, mejor descansamos temprano. Mañana
tenemos que trabajar.
-¡Que no se repita!
Ante eso, Natalie cambió rápidamente de tema y dijo: -Más tarde transferiré seiscientos mil dólares a tu cuenta. En cuanto al dinero de Lágrima del Ãngel⦠no tengo esa cantidad por ahora. Te pagaré cuando junte suficiente.
Al escuchar eso, la cara de Leonardo se oscureció instantáneamente. ¡No se imaginaba que ella
hiciera sus cuentas de manera tan meticulosa!
-Como quieras.
Con eso, él no la miró de nuevo y se alejó directamente en su silla de ruedas.
Hasta que su figura se perdió de vista, Natalie por fin se relajó, sacó rápidamente su teléfono y le transfirió ese dinero.
No querÃa deberle más a Leonardo, o algún dÃa no podrÃa librarse de él.
23
+15 BONUS
Temprano por la mañana siguiente, Natalie compró desayuno y fue al hospital a ver a Tina.
Justo cuando llegó a la puerta de la sala, escuchó la voz furiosa de Tina desde adentro.
-¡Te dije que no quiero verte! ¿Puedes desaparecer?
+15 BONUS