Chapter 16: Capítulo XVI

A Step Forward (Juliantina)Words: 11776

California.

Orfanato  Silvia McCandlish

Tiempo Actual.

—Sra. Bradley un gusto tenerla en nuestro centro—Valentina dirigió su mirada al suelo del orfanato, estaba limpio, significaba que tenían buen presupuesto para mantenerse.

—El gusta es mío y por favor dígame señorita, querrá saber por qué pedí una cita, no?—la mujer de pelo rubio asintió—La razón principal es para ayudarles con el mantenimiento, Bradley Corporation tomó la iniciativa de ayudar orfanatos, pero antes de hacer eso quisiera un pequeño favor.

Valentina espetó y la mujer asintió muy rápido.

—Lo que usted desee Srta. Bradley—La ojiazul sonrió.

—Quiero que me dé información sobre Juliana Villyn—la mirada azul de la mujer rubia se oscureció.

Problemas.

—Juliana Villyn es un caso complicado...

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Nueva York

Un día después

Cord Villyn.

—¿Por qué te veo tan estresada Juliana?—preguntó Lauren viendo como Juliana caminaba de un extremo de la oficina hasta el otro.

—Valentina...eso es lo que me pasa—Lauren elevó una ceja y caminó hasta la morena deteniendola con una solo mano—Ella me está enamorando...y yo no puedo...

Lauren sonrió para sus adentros.

—¿Por qué no te puedes enamorar de Bradley?—soltó el hombro de la morena y volvió a su escritorio.

—Val jamás me va aceptar cuando sepa todo lo que oculto, ni yo misma me amaría Lauren—un suspiro fuerte y claro salió de Lanwer.

Juliana estaba tan equivocado, solo lo supo hasta una semana después.

Lauren estaba disfrutando mucho esto, sacaba información de su jefa sin ella pedirlo.

—Dile todo tú, además no creo que sea tan malo o sí lo es?—cuestionó y Juliana desvió la mirada—No deberías decirme, al final soy solo una empleada más...

—¡No! No digas eso Lauren, tú eres mi amiga. Somos amigas verdad?—Lauren asintió—Solo promete no enfadarte por favor, ni hacer nada contra ella. Lauren...Valentina fue quien lavó todos esos millones en esas tarjetas, pero....

La mirada verde de Lauren Lanwer se volvió oscura, tan fría como su misma actitud esto no le aterró a Juliana, ella era peor.

—¡¿Qué mierda acabas de decir?!—Juliana se llevó una mano a la boca e hizo como si ella no tuviera la culta—Bradley nos robó millones de dólares y tu no hiciste nada para impedirlo?

Juliana negó.

—Yo...entré al sistema de Bradley Corporation y cambié algunos números, Lauren prometeme que no llamarás a la policía, Valentina no tiene cargos y yo tampoco denunciaré.

—No llamaré a la policía, no los llamaré a ellos puedes estar tranquila—sonrió.

Juliana Villyn era una mujer inteligente, desde pequeña las personas a su alrededor le habían mentido tanto que llegó a descubrir una mentira hasta de un desconocido y Lauren no era la excepción.

—Tengo que irme, te pondré al tanto sobre cualquier cosa importante—dijo Juliana mientras caminaba fuera de la oficina con su traje negro y ajustado. Hoy lucía despampanante.

De camino a su auto su celular vibró y lo atendió, sabía que no podría decirle no a una llamada de Valentina.

—Juls..estamos en problemas—dijo muy asustada valentina al otro lado de la línea.

—¿Qué sucede? Val me asustas—corrió hasta su auto muy apresurada.

Un silencio se hizo presente al otro lado de la línea. El corazón de Juliana iba tan rápido que dolía, estaba muy angustiada tanto que le aterraba sentir todo tan fuerte y no poder manejar sus emociones, era como si su mente estuviera dándole órdenes a su cuerpo pero este no quería hacerlo.

—Perdón, se me cayó el celular. Juliana estamos en problemas...estoy en California y perdí el vuelo no llegaré a tiempo a nuestra cita, tendremos que posponer—El rostro de Juliana enrojeció de la furia.

—Me hiciste alterar por nada Valentina...a la mierda la cita tu solo intenta llegar rápido—sin más colgó dejando a una Valentina muy confundida por el cambio repentino de actitud.

—Nuestra cita era importante—dijo aun con el celular en la mano Valentina.

Caminó por todo el aeropuerto recordando todo lo que le había dicho la rubia del orfanato, aun no podía creer que Juliana hubiera tenido una vida tan desastrosa desde abusos de todo tipo hasta engaños, esto la hacía querer abrazarla y no soltarla jamás. Juliana se había vuelto parte de su vida tan rápido y no quería que saliera de ella efímeramente, por esa razón iba a aceptarla con su pasado aunque fuera aterrador.

Lo único que seguía rodando por su mente era ese nombre, Olger. Así lo llamaban a ese empleado en el orfanato, pero por qué nadie sabía su apellido?

—Señorita, su vuelo sale en una hora a Nueva York—dijo el hombre con una sonrisa coqueta, Valentina sonrió cínicamente y caminó hasta la cafetería más cercana—Señorita...disculpe que la moleste pero quisiera invitarla a un café, mi turno de trabajo terminó y si tan solo....

Valentina lo interrumpió.

—Disculpe...—miró el nombre que tenía escrito en su camisa—Lucho...pero estoy tratando de pedir un café.

—Mi nombre no es Lucho realmente pero así me dicen mis amigos, soy Luís. te invitaré al café yo—Valentina asintió mientras le enviaba un mensaje a la morena que parecía seguir enojada.

—¿Eres de California?—preguntó Luís con una sonrisa brillante, Valentina negó aún sin verlo a la cara—Yo acabo de terminar mi carrera universitaria en California, dentro de poco iré a Nueva York, te me haces conocida.

Genial, ahora un puberto le estaba hablando, pensó Valentina.

—Luís, te parezco conocida ya que soy dueña de Bradley Corporation, sí no me has visto en la revistas no sé si realmente estás en el siglo veintiuno—mensajeó nuevamente a Juliana un par de veces las cuales solo recibía visto.

—Valentina Bradley es un nombre hermoso, iré a tu empresa a saludar cuando quieras—Valentina asintió y bebió un sorbo de su café.

—Carajo esto sabe  horrible, quien le pone crema al café Americano—Luís alzó la mano y por primera vez Valentina se rió, solo un poco. Luís lo notó.

—Te veré pronto Valentina—la ojiazul asintió y se marchó con destino a Nueva York.

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Jacob Mullter.

—Debiste llamar antes...—ordenó Jacob un poco disgustado con la persona al otro lado de la línea.

—¿Cómo quieres información si ni Valentina se aparece por este lugar?—espetó con voz fuerte y clara.

—Juliana lo heredó y eso lo hace todo más fácil—la voz al otro lado rió—lo malo es que solo dura 14 segundos eso me dijo Howe, debes de hacerlo rápido, si haces que dure más tiempo tendremos un final igual que mi padre, ya me entenderás...

—Lo haré, deberías de aparecerte más seguido por acá, hay veces en que te extraño—rieron y luego Jacob colgó.

.

—¿Se puede saber por qué tu actitud tan tosca Juliana?—dijo Valentina una vez que abrió la puerta del penthouse y vió a Juliana recostada con ropa chándal negra.

Juliana giró su rostro tan rápido que Valentina juró escuchar algo romperse, de inmediato corrió hasta su lado y se sentó en la punta de sofá mientras le acariciaba el cuello.

—¿Cómo es que tienes la llave de mi casa?—preguntó Juliana viendo con amor a su novia.

—Ese no es el punto, el punto acá es tus cambios de actitud tan extraños—Volvió a ponerse de pie en brazos cruzados—Lo peor de todo esto fue que me dejaras en visto Juliana...

Los ojos de la morena se abrieron de repente al ver como su novia se ponía de rodillas y bajaba con rapidez el pantalón seguido del boxers negro con rapidez, después el movimiento de su mano arriba para abajo la hizo poner dura en tan solo segundos.

—¿Por qué no contestas mis mensajes?—le preguntó Valentina mientras los movimientos en su mano seguían

—Yo....ah...se me olvidó—dijo entre gemidos Juliana y a Valentina le pareció errónea esa respuesta así que los movimientos fueron más rápidos.

—¿Por qué tus cambios de actitud Juliana? Mmh...—espetó mirando fijamente a su novia que se mordía el labio inferior.

—Lo....siento...perdón—rogó Juliana ahora casi apunto de acabar—No pares Val...ya casi yo...

Pero justo cuando se iba a venir la mano de Valentina salió de su lugar y Juliana la miró desconcertada.

—Para la próxima aprende que a tu novia no se le insulta, se le ama y se comprende cielo, vamos a ver una película—Juliana se iba a levantar para ir al baño y terminar su cometido pero la mano de Valentina jalandola hacia la cama la desorientó—No, no vas a hacer nada. Es tu castigo.

Asintió y dejó que Valentina ganara por primera vez.

Pero después de esa advertencia Valentina se llevó una mano a su boca y corrió muy rápido al baño.

¿Qué le habrá pasado?

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Un día antes.

Reunión con Mariloó Rusanov.

8 AM

—La señorita Mariloó la espera en su oficina, con gusto le traeré un café—asintió y caminó por los pasillos del lugar que estaba adornado de luces moradas, era como un castillo de princesas pero en morado  y negro.

Una puerta blanca estaba frente a ella, tocó y una voz suave ni tan fuerte, ni tan aguda le permitió pasar.

—Juliana Villyn, miren a quien tenemos acá—Juliana estrechó su mano y Mariloó le sonrió—¿Para qué soy buena?

—Bueno...realmente fue usted quien me citó—Mariloó chasqueó con los dedos y volvió a sonreír mostrando sus dientes blanco y su labial rojo.

—La respuesta correcta sería, eres buena en muchas cosas—Juliana la miró sin entender.

Rusanov se levantó de su silla y caminó hasta Juliana que oía el sonido de los tacones negros hacer acto de presencia, luego sintió como la silla en al que estaba giraba quedando frente a frente con la mujer que permanecía sonriente. Delineó con la punta de sus dedos sus labios, luego el párpado de la morena seguido de hacer un ruido con su lengua.

—Perfecta, sí. Tu vas a ser mi musa—Juliana negó pero Mariloó hizo como si no la viera—repito, quieres ser mi musa?

La mirada penetrante de la mujer hizo que fuera difícil decir que no.

—Sí, sí lo haré pero necesitaré hablar sobre esto con Lauren Lanwer—Mariloó negó y rió.

—Ella ofreció que tu fueras la modelo, modelaras mi maquillaje y mi nueva marca de ropa, te parece bien?—Juliana sintió.

Mariloó volvió a su sitio y apretó un botón con el que se comunicaba a recepción.

—Camila, necesito que le indiques a Juliana Villyn qué días va a tener que venir, tratala bien ella es nuestra musa—Juliana se sintió usada, pero además de eso rió.

—Gracias por venir Juliana, dentro de poco te llamaré para decirte que fotos tomaremos, en traje de baño quedarías muy bien—Juliana negó muy rápido.

—Yo...no puedo usar eso ya que tengo p...—la voz suave de Mariloó interrumpió.

—Jamás dije que fuera de mujer....—dicho esto caminó hasta una puerta dentro de su oficina y Juliana entendió esto como una despedida y así lo hizo.

Esa mujer le iba a traer dolores de cabeza.

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Hola, lectores. Este fic terminará en el capítulo treinta por lo que sospecho, puede que sea más puede que menos.

Gracias por los votos y buenos comentarios, realmente me ayudan a seguir escribiendo.

Les dejaré una pregunta que va ser clave para el final de esta historia. Desde acá cambia todo.

¿Cómo están?

Recuerden comentar y decirme sus teorías puede que alguno de ustedes sepan cual es la real.

¿Los quiero?

Xoxox