Chapter 1: I. Corre al bosque

Mi alfa es un lobo [Katsudeku] [Omegaverse]Words: 9026

El timbre de la escuela sonaba dando señal a que era la hora de salida, todos los estudiantes se encontraban contentos de volver a casa, algunos con muchos planes para un paseo con sus amigos a las tiendas de videojuegos o ir a alguna pastelería a disfrutar de deliciosos pasteles.

En un salón de clases una joven de cabellos castaños volteó sonriente al sitio de su mejor amigo que miraba hacia la ventana perdido en el paisaje del bosque lejano.

¡¡Izuku!! - Exclamó la de ojos marrones captando la atención del pequeño peliverde- estoy muy nerviosa... hoy es el día - comenta la chica con emoción.

Todo irá muy bien - responde animoso el chico pecoso con una sonrisa, su mejor amiga saldría con el presidente del consejo estudiantil, que también era su amigo desde el primer día de la preparatoria.

Ambos salen del salón de clases conversando y haciendo bromas sobre lo que podría pasar en la cita - Perdona por no irme contigo hoy - dijo la castaña - No te preocupes por mí - contestó el de ojos verdes - Estaré bien - el joven de lentes y cabellos azules esperaba en la entrada de la preparatoria.

Uraraka abrazó a su mejor amigo como despedida para luego correr a la salida para encontrarse con el chico de lentes y de uniforme impecable que se encontraba atolondrado, por fin tendrían una cita oficial.

El pequeño peliverde se despidió de los dos alegremente, sus mejores amigos se habían dado la oportunidad de salir juntos y él siempre los apoyaría, además hacían una bonita pareja.

El arrebol de las nubes que era causado por el atardecer se veía impresionante. Sujetó el estuche de su violín para colgarlo a su espalda al igual que su mochila, el chico de cabellos desordenados buscó en sus bolsillos audífonos para el camino a casa, su lista de reproducción estaba repleta de piezas clásicas aunque también de algunos soundtrack's o composiciones modernas que se diferenciaban de la lista común, comenzó a sonar la pieza que tocaría para su ingreso luego de ser aceptado en su audición de medio año; debía escucharla aunque también le encantaba.

"Pasaré por las dulcerías" pensó mientras hacía los movimientos de las posiciones del violín con la mano izquierda; las épocas navideñas estaban cerca, el frío incremento súbitamente haciéndolo tiritar.

Las tiendas de artefactos electrodomésticos tenían los últimos modelos televisores que trasmitían la noticia de futuras fuertes nevadas llegarían a la ciudad.

El pequeño peliverde veía los pronósticos del clima a la vez que comía sus ositos de goma con mucho gusto pues eran uno de sus dulces preferidos; en ese momento sintió miradas en él, haciendo que volteara; sin embargo, sólo pudo ver a las personas caminando con normalidad por aquellos centros comerciales.

Su instinto detectaba que algo andaba mal, decidió volver a casa lo más pronto posible, caminó a la parada de autobús cuando de repente siente pasos detrás suyo como si lo siguieran, él voltea de reojo y nota como grandes alfas lo seguían, no parecían tener buenas intenciones; el miedo lo invadió, la parada de autobús estaba extrañamente vacía, no había absolutamente nadie.

En ese momento entro a su bandeja mensajes para escribir a la policía, no serviría de nada marcar a casa pues su madre siempre paraba de viaje por su trabajo y venía cada vez que podía; tampoco quería molestar la cita de su mejor amiga; estaba solo.

Los pasos que oía detrás de él comenzaron a apresurarse, el pequeño en ese momento no supo que hacer su corazón latía velozmente, los alfas también comenzaron a correr, para ese punto el pequeño buscaba a alguna persona que lo pudiera ayudar pero no había absolutamente nadie, fue ahí cuando su voz interior mencionó "Al bosque" sus pies corrieron en dirección al bosque tal como su voz interna lo había solicitado, se raspó las piernas con algunas ramas, pero poco le importó, estaba demasiado asustado.

En la sala de una gran cabaña en medio del bosque se oía discutir a dos amigos - ¡¡No quiero!! no voy a volver ahora - dijo el alfa cenizo enojado mientras tomaba una casaca corta vientos - Pero... no puedes hacer eso, es... incorrecto, todos te están esperando - dice el alfa de cabellos rojos que lo miraba con preocupación. - El clan te necesita - aquellas palabras hicieron dudar al ojirubí que volteó de reojo, aquellas palabras lo detuvieron un instante para responder - Sólo serán unos días - cerró la puerta de la cabaña.

El joven estaba aturdido, pronto sería el líder de su clan y sus padres lo iban a comprometer con alguna loba que sería de algún otro clan para unificarse; él nunca quiso comprometerse de esa manera, y no cuando había empezado a tener sueños con su verdadero destinado, aunque muy poco se hablase de eso, alguien que realmente sea tu alma gemela, alguien que sea tu otra mitad, el verdadero amor, que para los lobos era lo más sagrado.

Saldría de aquel bosque; lo había visto en aquellos sueños de los que no quería despertar, su alma gemela era un humano de cabellos verdes, demasiado peculiares y unos ojos que parecían esmeraldas.

Inmediatamente sin que nadie se diera cuenta salió de la zona del bosque donde vivía, los lobos estuvieron ocultos de los humanos por mucho tiempo ocultando su verdadera naturaleza.

Camino por el bosque sintiéndose libre, sabía que Kirishima no lo delataría y que nadie lo perseguiría, podría ir en busca de su destinado que de seguro estaría en la ciudad o en alguna otra no iba a rendirse hasta encontrarlo.

En ese momento pudo percatarse de un olor a la lejanía - Acaso... eso es... ¿sangre humana? - se cuestionó a él mismo, decidió apresurar el paso en busca de aquella persona herida, que por alguna extraña razón lo hizo desesperarse.

El pequeño peliverde se encontraba perdido en aquel inmenso bosque, aquellos alfas hambrientos lo seguían desesperadamente, había comenzado a nevar, la luna fue oculta por aquellas nubes que dejaban caer copos de nieve, el celular se había descargado, no podría usar la linterna. - Maldición - murmuró el pequeño omega de cabellos verdes que corría entre los árboles, estaba absolutamente solo, sus ojos se humedecieron; estaba cansado, no tenía una buena resistencia física necesitaba su nebulizador por lo que el aire le hacía mucha falta haciéndolo tambalear y caerse por el cansancio, trato de volver a ponerse de pie pero no pudo hacerlo, aquellos alfas lo habían capturado, lo tomaron de las muñecas levantándolo y apoyándolo en un árbol, luchaba para que lo dejasen ir, trataba de respirar pero no tenía fuerzas y empezó a desvanecerse.

Los gritos de aquellos alfas se escucharon mientras cerraba los ojos, había sido liberado cayendo al la hierba que comenzaba a ser cubierta por un manto de nieve; mientras quedaba inconsciente pudo ver una silueta de algo inmenso, se empezaron a escuchar ramas rotas, hasta que el pequeño omega se había desvanecido por completo.

Los alfas eran cruelmente torturados por un lobo inmenso, con garras que desgarraron las pieles de aquellos despreciables alfas que buscaban saciar su sed con un pequeño omega indefenso.

Al terminar con cada uno de ellos volvió a su forma humana, limpió sus manos para luego ir con aquel pequeño omega inconsciente, había llegado justo a tiempo.

Oye... - dijo sin escuchar ninguna respuesta movió un poco a aquel pequeño, aunque los lobos tenían una buena visión nocturna no podrían distinguir colores a la perfección.

Lo tomó en sus brazos y notó que no estaba respirando inmediatamente la preocupación vino a él inexplicablemente, de inmediato lo llevó a fueras del bosque, corrió hacia un hospital.

!!Ayúdenlo!! - exclamó el cenizo con preocupación, las enfermeras inmediatamente fueron hacia el joven que cargaba al pequeño, le ofrecieron una camilla para colocarlo.

Fue entonces cuando pudo observarlo; el tiempo se detuvo, los segundos fueron como si fuesen minutos... aquellos cabellos verdes peculiares como al de sus sueños, notó como las delicadas pecas del omega lucían como aquellas constelaciones de estrellas que solían brillar en los cielos, aquello sólo lo confirmo, él era su destinado... pudo sentir como todo lo que lo sujetaba al mundo y a su vida entera ahora era aquel omega; su corazón sintió un estallar de sensaciones mientras veía como le colocaban una mascarilla de oxigeno y se lo llevaban en una camilla a internos del hospital.

Él... estará bien ¿Verdad? - pregunta con preocupación y desconcierto con un nudo en la garganta.

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Hola a todx espero que se encuentren muy bien 💗 aquí estrenando esta nueva historia para mí será la segunda que escribo.

Espero les guste 💖 gracias por leer, no olviden votar 🌟 y comentar 🎉

¿Cómo les parece este comienzo?

Me esforzaré muchísimo para que sea una muy buena historia ✨✨

Síganme para nuevas historias 💗

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