CapÃtulo 583
Pilar sonrió como si no supiera nada del pasado de Natalie y Leonardo, señorita Rojas, señorita López, qué casualidad que ustedes también están cenando aquÃ!
Tina se mostró frÃa, âSÃ.
Pilar cogió a Leonardo de la mano y dijo contenta, -Leo y yo acabamos de volver de Mar Egeo, dicen que este restaurante está reción abierto, Leo sabe que me gusta la comida occidental, asà que me lleva aquà para que la pruebe,
Al notar su fanfarronerÃa, Tina puso los ojos en blanco,
-Señorita BerlÃn, no hemos terminado de comer.
Significaba que podÃas irte ya.
Pilar sonrió y asintió, -Bien, hasta luego.
En todo momento, Natalie no levantó la vista hacia ellos, parecÃa tan tranquila como una
extraña.
Leonardo retiró la mirada, se dio la vuelta y siguió a Pilar para marcharse.
Tina miró fijamente la espalda de los dos y cortó el filete con rabia, diciendo: -¡Cabrón! ¡No era tan dulce cuando estaba contigo antes!
Natalie levantó los ojos y miró el filete que habÃa cortado en pedazos y suspÃró:
que acabas de estropear.
-Un filete
Tina la fulminó con la mirada y dijo enfadada: -¿Eso te importa? Leonardo, jeste cabrón me
está cabreando! ¡No creo que ir de compras pueda hacerme feliz!
Natalie se rió, -Yo no he dicho nada, ¿por qué estás más excitada que yo?
¿No estás enfadada?
-¿Por qué me enfado? No me engañó cuando estábamos juntos, no tengo derecho a meterme con quién se enamora después de que rompemos, y yo estuve con Fausto primero.
¡Ustedes son falsos! No es lo mismo. -Tina golpeó la mesa con el cuchillo y el tenedor, No quiero comer, jestoy llena de ira!
-Vamos, no te enfades, de verdad que me da igual, voy al baño.
Natalie se levantó y caminó hacia el baño, la sonrisa de su cara desapareció poco a poco.
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Se encontró con Pilar al lavarse las manos.
15 BONUS
Natalie parecÃa indiferente, se secó las manos y se dispuso a marcharse, pero Pilar la detuva.
-Señorita López, quiero hablar contigo.
Giró la cabeza y vio que Pilar le sonreÃa, pero los ojos de Natalie estaban desprovistos de
emoción.
âSeñorita BerlÃn, ¿de qué quieres hablar?
-Parece que no tenemos más que hablar entre nosotras, excepto de Leo.
Natalie frunció el ceño, -Yo rompi con él.
Pilar asintió, -Lo sé, creo que una buen ex deberÃa estar como muerta y fuera de su mundo, señorita López, ¿qué opinas?
Los ojos de Natalie se enfriaron, -Señorita BerlÃn, ¿quieres que me vaya de Montefior?
No, no me refiero a eso, espero que puedas evitarnos a Leo ya mi en el futuro, no quiero ver a gente a la que no quiero ver.
Los ojos de Pilar estaban llenos de arrogancia, evidentemente era una señorita de la familia noble que habÃa sido educada de forma privilegiada y casi no habÃa sufrido contratiempos.
-Señorita BerlÃn, no creo que tenga que evitarlos. Si de verdad no quieres verme, te sugiero que te saques los ojos para no volver a verme.
Natalie avanzó unos pasos y vio una figura alta parada en la esquina, sin saber cuándo haba llegado ni qué habÃa oÃdo.
Se detuvo en sus pasos, luego desvió la mirada con rostro inexpresivo y se marchó rápidamente.