CapÃtulo 582
A la mañana siguiente, la noticia de una cita nocturna entre el presidente del Grupo Ramos y la señorita de la familia BerlÃn fue portada en Monteflor.
Los paparazzi los fotografiaron saliendo del hotel a media noche, y luego la señorita de la familia BerlÃn subió al coche de Leonardo y se marcharon juntos.
En cuanto se publicó esta noticia, de repente la alta sociedad de Monteflor empezó a hablar de ello.
Leonardo le pidió matrimonio a Natalie hace poco, ¿no? ¿Cómo puede estar con la señorita de la familia BerlÃn en menos de un mes?
-Creo que rompieron, pero Natalie encontró pareja más rápido que Leonardo, está saliendo con Fausto, ¿no?
-Los jóvenes de hoy en dÃa no se toman nada en serio las relaciones, ¡tanto el principio como el final de una relación son muy informales!
Natalie también vio la noticia, hizo clic en la foto y confirmó que el hombre de la foto era efectivamente Leonardo y de repente se puso de muy mal humor.
QuerÃa romper su relación con Leonardo y no querÃa que la acosara, pero ahora el dolor de su corazón casi la abrumaba.
Cerró la página y se obligó a dejar de pensar en Leonardo.
-¡Buzz!
La llamó Fausto.
-Natalie, esta noche Leo ha reservado el Hotel de Monteflor para celebrar que está con la señorita de la familia BerlÃn y nos invita a cenar, ¿te gustarÃa ir?
Cualquiera podÃa ver que el objetivo final de Leonardo era Natalie.
-No me encuentro bien, no voy a estar, que se diviertan.
Tras colgar el teléfono, Natalie lo apagó, no querÃa saber nada más de Leonardo.
Sin embargo, aunque no querÃa prestar atención a Leonardo, no dejaba de saber cosas de él.
Se enteró de que habÃa inyectado cien millones de dólares en el Grupo BerlÃn, que habÃa
1/2
acompañado a la señorita BerlÃn a las Maldivas, que le habÃa regalado a la señorita Berlin met de diez chalets y que le habÃa pedido matrimonio en el Mar del Amor.
En ese momento, Natalie, era su pasado que se convirtió en el chiste de la gente.
A Natalie no le importaba nada de esto, pero Tina fue burlada cuando replicó a la gente que Natalie no habÃa sido dejada por Leonardo.
Tina acudió a Natalie y se lo contó enfadada.
âEsa gente es una descerebrada, ¡tú dejaste a Leonardo y ahora dicen que te dejó!
Natalie dijo tranquilamente: -Tienen la boca en su cara, ¿puedes coseries la boca? Pueden decir lo que quieran, tú tranquila.
-No, sigo enfadada, tengo que gastar dinero para calmarme. ¡Acompáñame a ir de compras esta noche!
Natalie se rió y asintió, -De acuerdo.
Después de que Tina se fue, le envió un mensaje a Fausto diciéndole que esta noche cenat con Tina para que él no viniera a recogerla.
Fausto contestó rápidamente con un âVale, Natalie puso su teléfono para leer el documento, pero no podÃa concentrarse.
Se frotó las sienes, pensando que últimamente estaba demasiado ocupada y que necesitaba tomar unos dÃas libres para relajarse.
Pronto llegó la hora de salir del trabajo y Natalie fue con Tina a un nuevo restaurante a comer bistec.
Leonardo y Pilar BerlÃn entraron juntos en el restaurante.
Pilar conocÃa a Tina, la vio y le dijo a Leonardo con una sonrisa: -Veo a una conocida, acompáñame a saludarla.
Leonardo dijo con una mirada indiferenteâSà y siguió a Pilar.
Tina le estaba diciendo a Natalie que el camarero que servÃa la comida era muy guapo y de repente notó
dos personas estaban a su lado y gÃró la cabeza, cuando los vÃo, cambió la expresión.
que