No das indicios de rendición.
¿Te importé tanto como un amigo?
O, reitero, fui el único verdadero y no te queda de otra.
Ve y sé titiritero de alguien más.
« Las flores que me diste ahora están más hermosas que cuando me fueron entregadas. En tierra, bajo un sol, se adecuaron mejor; como yo me he estado adecuando a vivir lejos de tu presencia »