CapÃtulo 230
-Isabella, ¿en serio estás pensando eso?
Sara se quedó boquiabierta, -Ya tienes toda tu agenda organizada para los próximos dias y además, para el proximo episodio de âDos DÃas, Una Nocheâ ya se anunciaron los invitados, y tú no estás en la lista.. pero si está Débora, la que menos te agrada.
-Si Nerea va a estar ahÃ, ¿cómo voy a tener energÃa para preocuparme por ella?- Isabella respondió con frialdad, Haz lo que te digo, no importa si no me pagan, itengo que estar en âDos DÃas, Una Nocheâ!
-Está bien.
Sara sacudió la cabeza sin poder hacer más, viendo que Isabella estaba realmente desafiando a Nerea. No entendÃa por qué, si Nerea nunca habÃa considerado a Isabella una rival, ¿por qué Isabella siempre buscaba enfrentarla? A lo largo de su carrera, Isabella habÃa evitado problemas, excepto cuando se trataba de Nerea.
Le preocupaba que la popularidad de Isabella pudiera ser eclipsada por la novata Nerea, y ese presentimiento se hacia cada vez más fuerteâ¦
¡Corte!
-Nerea, por hoy has terminado.
-Está bien, nos vemos, directorâ¦.
Mientras Nerea se deshacÃa de su vestuario, preparándose para volver a su camerino, Tomás se le acercó con una sonrisa.
-Nerea, ¿cómo te has sentido con el rodaje últimamente?
-Muy bien.
-¿Y qué tal te parece mi trabajo como el director?
-También muy bien.
-¡Qué bueno!- Tomás sonrió aún más, -Entonces, te voy a pedir un favor. Cuando puedas, habla bien. de mi frente al Sr. Roman, ¿si?
-¿Eh?- Nerea se quedó perpleja, recordando lo ocurrido al mediodÃa en el camerino, -Director, por favor no malinterpretes, Roman y yo no somosâ¦
-¡Ya entiendo, ya entiendo!- Tomás la interrumpió antes de que pudiera terminar, -Eres nueva en esto, y hacer público un romance podrÃa afectar tu popularidad. No te preocupes, no diré nada.
-Pero no es esoâ¦
Recuerda, no solo se trata de amor, el trabajo es importante. Y especialmente⦠cuida tu salud, pronto tendremos escenas de acción.
Nerea se llevó la mano a la frente, sintiendo que ni saltando al rÃo podria limpiar su reputación.
Capitulo 230
Mansion Acuática Imperial, 3001
Con el guion en mano, Nerea se paró frente a la puerta, respirando hondo varias veces, como si se autoconvenciera, -Tranquila, tranquila, es solo actuar no debo dejarme llevar por sus encantos otra
vez
Preparándose mentalmente, justo cuando iba a tocar el timbre, âDing-â la puerta se abrió desde adentro. -Nea, ¿ya volviste?
Roman parecia haber salido de bañarse, su cuerpo desprendia un suave aroma a pino. Su cabello corto y mojado tenÃa gotas de agua que resbalaban por su rostro bien definido, desapareciendo en su camisa ligeramente abierta que dejaba entrever un torso perfectamente esculpido. Incluso con un simple atuendo negro de casa, su presencia imponente era indiscutible.
Esos ojos profundos y oscuros como obsidianas la miraban fijamente, y con un tono suave y cálido, dijo, -Nea, ¿ya estás aqu�
Sonaba exactamente como⦠-Amor, ya llegaste a casa.
âGulpâ¦
Nerea tragó saliva, repitiendo mantras de purificación en su mente.
Era extraño, él siempre habÃa sido guapo, pero antes solo le impactaba su belleza, ahora⦠le parecia irresistible.
¡Esto es un desastre! A pesar de querer negarlo, tenia que admitir que sus sentimientos hacia Roman ya no eran puros, se habian teñido de deseos mundanos.
-Nea, ¿no vas a entrar?
Nerea dio un respingo, -Si, sÃ, claro.