CapÃtulo 218
Nerea cuidaba de él con todo el cariño, secándole el cabello como si fuera su propio hijo, pero el hombre sentado frente al espejo sentia una mezcla de incomodidad y emoción por sus movimientos.
Las suaves y delicadas manos de la joven acariciaban y jugueteaban con su cabello, tocando áreas que nadie más habÃa rozado antes, provocando una corriente eléctrica que recorria su cuerpo hasta el
vientre
El deseaba más que solo caricias en su cabezaâ¦
-Roman, ¿cómo sientes el aire? ¿Necesitas que lo ajuste más caliente?
-No, está bien. Cerró sus ojos con fuerza, intentando ocultar el deseo que crecÃa en él. -Nea, lo haces⦠muy agradable.
Nerea frunció el ceño al escuchar su voz ronca.
¡Justo antes habÃa dicho que no querÃa secarse el cabello, y ahora parecia que estaba a punto de resfriarse!
-¿Siempre vives solo y no sabes cuidarte?
-Si.
¿Asi de simple? ¿Y se sentÃa orgulloso por eso?
-¿Por qué�
Nerea estaba a punto de preguntarle por qué no volvÃa a casa de su familia cuando recordó los escándalos y las oscuras historias de su infancia plasmadas por los medios, plagadas de difamaciones y rumores.
Probablemente ya no tenia familia.
Si no, no vivirÃa solo, y no seria su tio quien compitiera por el liderazgo del Grupo Dazz.
Un sentimiento de compasión la invadió, tragándose las palabras que tenÃa a punto de decir, pero finalmente no pudo evitar preguntar en voz baja, -Roman, ¿las noticias sobre tu infancia son ciertas?
Roman abrió los ojos de golpe.
Una ola de recuerdos lo chocaron.
â¡Bastardo! Hijo de p*ta, quédate encerrado, no sueñes con salir hasta que tu padre vuelva.â
âSi no fuera porque no puedo tener hijos, ¡ya te habrÃa acabado!â
âVaya, te gusta la hija de la familia Carris, ¿eh? Incluso guardaste su foto en secreto, ¡qué pervertido! ¿Con todas las cicatrices en tu cuerpo te crees digno de ella?â
¡Cómo te atreves a empujarmeâ¦!â
âAsesino, ¡Roman es asesino! Profe, ino quiero sentarme a su lado!â
âÃl es un monstruo, tiene cicatrices horribles en el pechoâ¦
-Falsas.
Su tono era calmado, y Nerea asintió, -Claro, en estos tiempos los medios sin escrúpulos solo buscan crear escándalos. ¿Por qué no los demandas?
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-No vale la pena Tu crees esas cosas, Nea?
-Claro que no! Se nota a leguas que son rumores, por esoâ¦.
Y si no lo fueran?
La interrumpió, su mirada oscura escondÃa sombras profundas.
Nerea se quedó paralizada con el secador en la mano
Si no fuera un rumor, eso significarÃa que las cicatrices en su pecho realmente eran resultado de abusos, y que su infancia habÃa sido tan cruel y oscura como decÃan las noticias, lo que explicarÃa su distante frialdad
Preferiria que todo fuera un rumor.
Roman se apresuró a agregar, -Estaba bromeandoâ¦
Si le decÃa la verdad, la asustarÃa, ¿no? QuerrÃa escapar, y dejarÃa de dispuesto a acercarse a un asesinoâ¦
hablar con él, porque nadie estaba
-Roman, sabes? Si pudiera volver a mi infancia, definitivamente te protegerÃa.
Su mano descanso suavemente en su hombro, y en los ojos oscuros de Roman brilló una luz intensa, casi quemando su reflejo en el espejo.
Nea, tú sà me proteges.
Siempre lo has hecho, siempre has sido el ángel más puro y la deidad más brillante de este mundo.
-Listo, ya está secoâ¦.
Nerea apagó el secador y lo guardó, mientras Roman luchaba con todas sus fuerzas por no abrazarla.
QuerÃa abrazarla, besarla, tenerlaâ¦.
Al girarse, Nerea vio su expresión feroz y dio un salto, extendiendo la mano hacia su cabeza, pero él se apartó.
-Roman, ¿no estarás enfermo otra vez?
-No, solo⦠tengo un poco de âhambre.
-Entonces vamos a comer, espera un momento.
Nerea se detuvo a mitad de la frase al ver el reloj en la pared, marcando las doce. ¡Ya era un nuevo dÃa!
¡Caray, ya son las doce y aún no he revisado las técnicas de actuación que Edern me enseñó!
La mención de âEdernâ ensombreció la mirada de Roman en un instante.
-No tengo tiempo para seguir comiendo, tengo que volver y practicar un poco más. Roman, tú tómatelo con calma.
Se dio la vuelta para irse, pero de repente, un hombre la jaló hacia atrás con fuerza, haciendo que por inercia terminara en sus brazos.
¿Pero qué haces?
Ella levantó la mirada, confundida.
Roman le sostuvo la cintura suavemente, mirándola fijamente, -¿Una escena de amor?
Canoe te le tabia dicho? May en el set el directfine cutest porpus no time bien ima sarens
romantic as que den no a enseñarme algunas tintas de actuación romántica tange fantas posas que aún no he practicado ya no to hago, mandha podria volver a tallar
si no lo haces bien, et te seguirà enseñando?
Supongo que si
Nerea noto como los labios de Romah se apretaban poco a poco, y por alguna razón, se sintie alge culpable