Capitulo 105
CapÃtulo 105
La mirada de Roman cayó sobre la muñeca que ella aferraba con fuerza.
-No te preocupes, ¡yo voy sola!
Como un ágil conejito, se deslizó hacia la casa, corriendo hacia el balcón, ¡no podÃa dejar que él viera su Hello Kitty interior! Si eso pasara, jamás podria volver a mirarlo a la cara!
Roman observó el leve temblor de su corta cola de conejo, y una sonrisa se fue formando en sus ojos mientras cerraba con calma la complicada cerradura de la puerta.
Al llegar al balcón, Nerea se dirigió directamente a su objetivo, preparada para agarrar su ropa interior y salir corriendo, pero⦠jel balcón, que deberÃa haber tenido tranquilamente tendida una prenda de Hello Kitty, estaba vacio!
Se quedó atónita un momento, mirando a su alrededor, examinando cada rincón visible del balcón.
¡No habÃa nada!
Finalmente, incrédula, se agacho para buscar meticulosamente.
Era extraño, estaba segura de haber visto que su ropa interior cayó alli, ¡podÃa verlo claramente desde la casa de al lado! ¿Cómo habÃa desaparecido en un abrir y cerrar de ojos? ¿HabrÃa sido arrastrada por el viento, o incluso soplada afuera del edificio? Pero no le parecÃa que el viento fuera tan fuerteâ¦.
Mientras Nerea buscaba confundida, vio un par de chanclas grises delante de ella.
Levantó la vista lentamente, siguiendo las largas y rectas piernas del hombre hasta⦠¡y accidentalmente vio el bulto bajo su holgado pijama!
Se estremeció, retrocediendo instintivamente.
¡Qué vista tan impactante!
¡Y pensar que ese holgado atuendo casero no podia ocultar su⦠descanso! No es de extrañar que digan que los hombres que usan pantalones grises están seduciendo.
-Señorita Nerea, ¿lo encontraste?
Roman se inclinó, mirándola desde arriba. Nerea, sintiéndose culpable por haber mirado de más, desvió la mirada, jugueteando nerviosamente con una planta cercana, -No, aún no, dame un segundo.
Viendo cómo maltrataba la pobre planta hasta casi marchitar sus hojas, Roman pregunto, ¿Es muy pequeño lo que busca, Señorita Nerea? ¿Quiere que encienda la luz?
Gracias a su comentario, Nerea se dio cuenta de lo que estaba haciendo y rápidamente retiró la mano.
-¡No hace falta! ¡Puedo ver!
Continuó buscando un rato más, arrastrándose bajo la estanterÃa de almacenamiento, su cuerpo formando una posición difÃcil, baja por delante y alta por detrás, sin encontrar rastro alguno de la ropa Hello Kitty.
Mientras tanto, el hombre parado en la entrada del balcón la miraba con una intensidad creciente, casi como si pudiera ver a través de ella.
Nerea se detuvo, consciente de la posición comprometedora en la que se encontraba.
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Capitulo 105
Recordando cómo la miró en la puerta, llena de sospecha, y ahora, después de buscar sin éxito en el balcón a la vista de todos, empezó a temerâ¦
¿Realmente pensaria que ella era de esas mujeres que se presentaban solas en medio de la noche,
como esa profesora de Neo que intentó seducirlo estando él borracho
-Tal vez⦠el viento se lo llevó, no era nada importante, idejémoslo asÃ!
Se levantó lentamente de debajo de la estanterÃa, mientras Roman retiraba su mirada de su bien formado trasero, serio y profundo, haciéndole espacio para pasar.
¡Qué vergüenza, una vergüenza total!
El plan de venganza que habÃa imaginado no solo fracasó, sino que además fue malinterpretada. ¡Nunca habÃa sentido tanta frustración en sus dieciocho años de vida! ¡Deseaba desaparecer del mundo en ese mismo momento!
Nerea, mortificada, corrió hacia la puerta y agarró el pomo, y justo entonces, temiendo lo peorâ¦