I
CapÃtulo 67
Iris le explicó: âLo que te dijo Soraya durante el dÃa era cierto. Jovita no es un espÃritu maligno, sino que tenÃa uno poseyéndola. Pero ese espÃritu maligno dejó el cuerpo de ella a medianoche y fue a nuestro cuarto a intentar hacernos daño. Soraya lo elimino. Por eso, ella resultó herida y tu hermano mayor la llevó al hospital. Nos preocupaba que, al dejar el espÃritu maligno el cuerpo, Jovita pudiera correr peligro, por eso vinimos a ver cómo estaba. Acaba de abrir los ojos, pero luego los cerró de nuevo. No sabemos si le pasa algo, asà que tu abuela llamó al doctor de la familia para que la revisara. Si no me crees, mira este video. Esto fue grabado por la cámara que instaló tu hermano mayorâ.
Alex, escéptico, tomó el celular y, al ver claramente lo grabado, palideció. Miró a Jovita, que estaba con los ojos cerrados, y retrocedió asustado: âEntonces, ¿ahora es ella misma o sigue siendo un espÃritu maligno?â.
¡Dios mÃo, habÃa estado con un espÃritu maligno!
Isidoro, viendo a su hijo aterrorizado, le dio una palmada en el hombro: âNo temas, aunque Jovita estuvo bajo el control de un espÃritu maligno, su cuerpo siempre fue humano. Ahora que el espÃritu fue expulsado, ella es una persona normalâ.
Unos minutos después, el médico de la familia llegó apresurado: â¿Qué pasó, que me llamaron con tanta urgencia?â.
Entró jadeando y, al calmarse, miró a las personas presentes: â¿Dónde está el paciente?â.
Isidoro le dio paso: âDr. Abrahán, aquà está el paciente, por favor, échele un
vistazoâ.
Abrahán, un hombre de unos cincuenta años, con su maletÃn de medicinas, se acercó a la cama de Jovita y tomó su pulso. Después de un momento, soltó su mano: â¡Pero si está perfecta! ¿Qué enfermedad ni qué ocho cuartos? Esta chica solo está agotada y durmiendo profundamente, cuando despierte estará como nueva. Ahora, ustedes sà que tienen mala cara, ¿estarán enfermos? Ya que estoy aquÃ, déjenme revisarlos a todosâ.
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La abuela e Isidoro rápidamente se negaron: âNo, no, no. Nosotros estamos
bienâ.
La abuela inventó una excusa: âLo que pasa es que la chica sonámbula nos asustó en medio de la noche. No nos atrevimos a tocarla mientras dormÃa, por eso te llamamosâ.
Abrahán se levantó, algo molesto: âPensé que era algo grave. Tranquilos, ella está bien, solo necesita descansar. Si la persona sonámbula no hace nada extremo, mejor no despertarla para no asustarla, eso podrÃa ser peligrosoâ.
De verdad, las familias acomodadas se preocupaban por cualquier cosa. Hasta un caso de sonambulismo los alertaba.
Después de que el mayordomo despidiera al doctor, Isidoro se dejó caer al suelo, agotado: âAy, qué noche, me ha dado un susto de muerteâ.
Iris, ayudando a la abuela, dijo: âMamá, te acompaño a tu cuarto. Estos dÃas han sido muy duros para tiâ.
La abuela negó con la cabeza: âMenos mal que el espÃritu fue expulsado, si no, yo serÃa la culpable de todo. Cuando escuché por primera vez a Soraya, pensé que nos estaba maldiciendo a todos los Fuentes. Incluso llegué a resentirme con ella, pero después de los incidentes con Nayra y Herminio, y los problemas con los socios de Cristián, empecé a creerla. Me dijo que todos nosotros acabarÃamos mál por culpa de ese espÃritu. Estos dÃas he estado muy preocupada, sin poder comer ni dormir. Gracias a Dios llegamos a tiempo y Soraya eliminó el espÃritu, asà que todo quedó en nada, y yo no me convertà en una culpable. Pero, ¿cómo estará esa chica ahora? Ahora que todo está bien en casa, tú e Isidoro deberÃan ir al hospital a verlaâ.
con Isidoro. No importa Iris respondió: âSÃ, te llevo a tu cuarto y luego cómo haya sido ella antes, el hecho de que nos salvó es real. Debemos agradecerleâ.
Alex se sentó junto a la cama de Jovita con un semblante complicado. Si habÃa sido poseÃda por un espÃritu maligno, ¿ella era consciente de ello?
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