CapÃtulo 3
Soraya levantó la cabeza para encontrarse con los ojos rojizos de Cristión, sintiendo un escalofrÃo por dentro
âMi amor, me equivoqué, ¿podemos no divorciarnos, por favor?â..
Cristián, furioso, respondió: âNo divorciarnos? ¿Qué locura se te ocurrió ahora? Vete, antes de que pierda la razón por completo, no me provoques misâ, estaba completamente decepcionado de su esposa
Para conseguir el divorcio, ella habÃa sido capaz de todo. Si no fuera por el bien de sus hijos, realmente habrÃa querido abrirle el pecho para ver si su corazón era negro. Y en ese momento que él daba su brazo a torcer, ella no queria divorciarse, ¿qué creia que él era? ¿Basura? ¿Un juguete?
Cuando estaba contenta, jugaba con él un rato. Cuando no, lo descartaba como un par de zapatos viejos
Soraya se puso de pie, adoptando el tono arrogante de la verdadera dueña del cuerpo: âNo vamos a divorciarnos, ahora veo que tú eres quien mejor me trataâ.
Cristián soltó una risa frÃa: âJa! Para ti soy un inválido, ¿qué bien puedo hacerte?â,
âYa firmé el acuerdo de divorcio. Por el bien de nuestro matrimonio, te voy a dar diez mil millones y la villa en Villas del Cielo. Con eso no te faltará de nada el resto de tu vida, hice todo lo que pude por ti. La deuda que mi abuelo tenÃa con tu familia, también queda saldadaâ
Aloir lo de los diez mil millones, los ojos de Soraya brillaron.
¡Carajo, el personaje secundario es tan generoso! A esta loca malvada, le dan diez mil millones solo por divorciarse. ¡Jajaja! Con ese dinero, no tendrÃa de qué preocuparme por el resto de mi vida. ¡Diablos, hace cuánto que no disfruto comiendo y bebiendo a gusto! Con ese dinero, puedo comprar lo que quiera, ligar con hombres guapos, viajar por el mundo, cumplir todos los deseos que nunca pude. ¡Ah, qué emocionante! ¡Mis comidas favoritas! Langosta pollo frito con cerveza, barbacoa picante, pollo con pimienta, pescado hervido en salsa picante, voy a devorarlos todos! ¡Chispita! ¡Chispita! ¿Puedo simplemente tomar esos diez mil millones y largarme?â.
âNo puedes. Si tomas el dinero, el nivel de repulsión de Cristián hacia ti se disparará a 100. No durarÃas ni el comienzo
Cristián se sobresaltó al oir una voz familiar en su cabeza, y sus ojos se oscurecieron, ¿qué habÃa escuchado? Podia oir los pensamientos de Soraya, ella estaba desesperada por divorciarse y vivir la vida con la fortuna del divorcio.
â¡Dios mio! Tranquiliza a tu marido, apurate, isu repulsión está aumentando!â.
Soraya se sobresaltó y dejó de quejarse por dentro. Al ver a Cristián mirándola fijamente con sus ojos rojizos, sintió un escalofrio en la nuca Ay, Dios! Mi marido se volvió locoâ.
Se acercó para mirarlo mejor: âWow! ¿Qué Soraya la original con este hombre tan guapo frente a ella y preferÃa engañarlo con ese patán de Tiziano?â.
Cristián se estremeció, ¿qué habÃa dicho ella? ¿La original? ¿PodrÃa ser queâ¦? No, era absurdo, ¿cómo iban a haber dos almas en el cuerpo de Soraya? Seguramente estaba loca, su mente debÃa estar confundida
Soraya pensó rápidamente en cómo él habÃa sido drogado por la original, probablemente los efectos estaban a punto de desaparecer: âChispita, ¿deberia simplemente lanzarme sobre él y hacer que él se enamore de mi fisicamente primero?â. âPuedes intentarlo!â.
Soraya lo miró, él estaba rojo de ira, y tragó saliva: âAmor, lo siento, ya entiendo mi error, te sientes mal, ¿verdad? Déjame ayudarteâ.
âOh si, aunque este hombre esté incapacitado de las piernas, su cintura está perfecta. Y esa mirada de deseo insatisfecho es tan sexy. Es tan guapo y parece que es bastante bueno en la cama, me pregunto cómo se sentirá estar bajo él. Ohhhâ¦. estoy tan emocionada, voy a hacer que mi marido caiga rendido ante mis pies, crearemos el récord de tres dÃas sin salir de la cama. Asà seguro que vuelve a enamorarse de mi Jajaja, soy tan inteligente!â.
Al oir sus pensamientos, Cristián se enfureció hasta ponerse pálido y grito: â¡Ni lo sueñes!â, desde que habÃa quedado inválido, no hablan tenido relaciones. Ellá no ocultaba su desprecio hacia él, ¿cómo podria querer estar con él?
Soraya, con un atrevimiento que sorprendió hasta a ella misma, tomó la mano de él: âAmor, ya tomé la medicina, seria un desperdicio no aprovecharlo Con una noche tan hermosa como esta, nosotros podrÃamosâ¦â
âLárgate!â, pero Cristián la apartó de un manotazo, sus ojos destilaban desprecio.
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