Chapter 8: Capítulo VIII

A Step Forward (Juliantina)Words: 15618

Nueva York

Miércoles, once de la mañana.

Bradley Corporation.

—¿Por qué le haces eso a esa pobre mujer?—preguntó Christina un decepcionada de su socia.

Valentina sonrió y ladeó su cabeza.

—Ni tan pobre...lo hago simplemente porque se lo merece y...—En ese momento la paciencia de Christina se agotó y la interrumpió con un grito.

—¡Ella no se merece que le hagas eso! No merece que la engañes y metas en tus mierdas...—Valentina negó repetidas veces.

—¿No entiendes que esa maldita niña va a acabar con nuestra empresa? Con ayuda de esa maldita Lanwer—Christina la miró muy decepcionada—Mírame como quieras, cuando no tengas como pagarte las cirugías me pedirás que lo haga.

—Eres una...—Valentina la interrumpió.

—¿Una maldita perra? Sí cariño, pero sabes la palabra perra no es lo que me define, deberías de saber que soy mucho peor—dijo tan normal mientras se miraba las uñas mostrando que no le importaba lo que pensaran los demás.

Christina ya había tenido peleas como esas con su socia, pero jamás por una causa como esa, lo que realmente pensaba Christina es que Valentina resultaría enamorada, tan enamorada que se cegara y se diera cuenta que cometió un error.

Que equivocada estaba.

—Ahora si me disculpas tengo que ir al penthouse de Juliana—Christina rodó los ojos—Voy a disfrutar mucho esto y más cuando quede sin nada su maldita compañía.

Christina solo asintió y salió de la oficina dando un portazo.

—Candice, llama a Juliana Villyn—Candice miró a Christina con el ceño fruncido—Sí, la nueva dueña de Cord Villyn llamala y me pasas la llamada al intercomunicador.

La mujer delgada asintió y hizo lo que le pidió.

En ese momento Valentina salía de  su oficina con una falda negra hasta los muslos, era evidente que todos sus empleados babeaban por la jefa.

—Voy a salir Candice, cuando tengas listo el documento que te pedí llamame, cancela todo lo que tenga hoy—la mujer asintió.

"Paso número uno para conseguir lo que te propongas" pensó para sí misma Valentina "Sé inteligente y haz lo que tengas que hacer para ganar".

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—¿Valentina? ¿Qué haces acá? Pensé que no querrías verme...—dijo la morena en cuanto Valentina se sentó en sus piernas.

Valentina acercó sus labios a los de la morena y la besó, lento muy lento.

—Vine de sorpresa, pero si tanto te molesta que esté acá me voy—se intentó levantar de las piernas de Juliana pero la misma misma se lo impidió.

—Quédate, me gusta que estés conmigo Valentina—Juliana se acercó nuevamente a ella y la besó, primero lento, después el beso se tornó duro y lujurioso.

—¿Hola? ¿Sigues ahí?—dijo una voz por el comunicador que en ese momento Valentina no identificó.

—Mierda...sí, hablamos sobre ese tema después, tengo que tomar medidas, de lo que te hablé—dijo Juliana muy rápido y colgó.

—¿Quién era esa?—Juliana no dijo nada, solo se limitó a suspirar—Juliana te estoy haciendo una pregunta, quién es esa?

—Era una vieja amiga, voy a ir a cenar esta noche con ella...hablando de eso, no nos veríamos en  mi penthouse?—dijo mientras acariciaba la piel expuesta de Valentina que su falda con podría cubrir.

—Te quería dar una sorpresa, con respecto a la cena la respuesta es no—Juliana no entendió—sí, que no vas a ir a cenar con esa tal amiga—

Volvían  a lo mismo.

—Tu no mandas en mi trabajo Valentina—dijo Juliana con un tono suave pero firme—tengo que reunirme con ella, sabes, Lauren me está odiando, dice que soy una incumplida con mis responsabilidades, ella tiene razón.

—Juliana ya hablamos sobre esto ayer, tienes que hacerme caso cuando te digo que es tu empresa y puedes hacer lo que tu desees—Beso su mejilla y la miró con ojos de enamorada.

—Por esa misma razón quiero hacer lo que me plazca y eso será ir a cenar con mi amiga, solo es una amiga Valentina.

La verdad era que Valentina estaba sorprendida, Juliana jamás le había hablado de esa manera y mucho menos le habría negado algo, algo estaba pasando y iba a sacarlo como sea.

—¿Vamos a tu penthouse? Podrás ir a la cena, solo por esta vez—dijo Valentina levantándose de las piernas de la morena y caminando a la salida con Juliana.

—Solo por esta vez...

Valentina tenía en mente algo y lo iba a conseguir, no le importaba que hacer, haría de su empresa un éxito, más que el éxito, la pondría en la cima.

—¿Dónde tienen pensado cenar?—preguntó Valentina una vez que entraron en el auto de Juliana ya que a ella había venido con un driver.

—es algo muy común, así que nos veremos en...el Holger Cheff, tu que piensas hacer?—

Valentina tardó unos segundos en contestar, ya que estaba poniendo su cinturón de seguridad.

—Pues estaré en mi casa tomando una copa de vino y seguramente estaré llevando mi mejor ropa de encaje—jugueteó Valentina.

—No deberías ir en ropa interior por tu casa, más cuando tienes unas ventanas muy grandes—

Valentina frunció el ceño, jamás le había contado sobre eso a Juliana.

—Pues...entonces deberías de acompañarme, así nadie podrá verme—la mano de la ojiazul fue a parar en la pierna de Juliana haciendo que su mano sintiera una electricidad que hasta a la misma Valentina sorprendió.

—Valentina...voy a conducir, no hagas eso— pero la mano inocente seguía ahí, así que Juliana solo suspiró y encendió su auto.

—¿Puedo poner música?—preguntó Valentina y la morena asintió—¿ Por qué te comportas tan extraña?—preguntó nuevamente y Juliana se encogió de hombros—¿Cuál es tu color favorito?

—Creo que el gris, sí, el gris—Estaban a solo unas calles del penthouse.

—Mi color favorito es el blanco, no parece verdad?—Juliana negó y se estacionó en el parqueadero de su edificio.

Caminaron juntas hasta el ascensor, y para sorpresa de Valentina Juliana entrelazo sus manos, y lo más extraño fue que le agradó.

—Este es mi hogar, es pequeño pero muy cómodo para solo dos personas—Valentina la miró confundida—Vivo con mi hermana.

Valentina caminó hasta el balcón en donde la vista era tan perfecta, podía ver toda Nueva York y más.

—¿De verdad tienes que irte a cenar? Quisiera pasar la noche contigo—Juliana no supo qué hacer, solo asintió sin pensar—¿De verdad?

Esta vez asintió más convencida.

—Me quedaré contigo Valentina

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—¿Qué tanto ves Juliana?—dijo Valentina después de beber un poco del vino que le ofreció Juliana. Estaban sentadas en el sofá del penthouse, pero lo que a Valentina le llamó la atención fue el silencio de la morena.

—Estaba pensando...en la luna—dijo mientras observaba el cuadro que tenía encima de una mesita—¿No crees que es hermosa?

—Pues...sí, pero no entiendo qué tiene de interesante como para estar tan callada—Juliana se encogió de hombros.

—Pero sabes, lo malo es que no brilla por sí sola, necesita alguien que la haga brillar y ese es el sol, ella no vale por sí misma, no crees Valentina?—

La ojiazul no sabía de qué estaba hablando Juliana.

—Pero también es verdad que no la vemos completamente, solo vemos su lado brillante, no su lado oscuro, es tan curioso no crees?—Volvió a preguntar Juliana, pero ahora se levantó del sofá y caminó hasta la isla de la cocina, tomó la botella de vino y no usó un vaso, si no que tomó desde la boquilla.

—¡Juliana! Utiliza una copa, qué te pasa estás muy rara—Juliana no le hizo caso, fue como si un perro le hubiera hablado.

Cuando Valentina iba a hablar su celular sonó y recordó lo que le había dicho a Candice antes de que Christina las interrumpiera.

Flashback

Puede que más adelante Valentina Bradley sea juzgada o tal vez jamás lo sea, lo que realmente importaba ahora era sacar del segundo lugar a Bradley Corporation más si dentro de dos meses se haría  la gala anual de mejor empresario y compañía, este año no cometería el mismo error de no hacer lo que sea para ganar ese puesto, y Juliana Villyn era su mejor oportunidad para ganar, inocente, dulce y muy estúpida para el gusto de Valentina pero la más ingenua o por decirlo mejor, la más fácil de engañar.

—¿Me mandó a llamar Srta Bradley?—Valentina asintió y le entregó un documento a Candice.

—¿Cómo es que consiguió esta información? Es una cuenta muy grande, se mueven muchas cantidades de dinero—dijo mientras lo revisaba y sonreía.

—No importa cómo conseguí eso, lo importante acá es que podremos sacar e ingresar dinero, quiero que laves algunos activos de los inversionistas de Miami, y si es posible que sea de Edward Tristan nuestro inversionista mayoritario.

Candice sabía sobre los negocios que tenía su jefa, también sabía que si algún día descubrieran el lavado de dinero, Bradley Corporation no tendría nada que ver, ya que Valentina Bradley se encargaba de lavar el dinero en cuentas de bancos muy fuertes.

—Srta Valentina no quiero ser metida...pero acá en el nombre de verificación de la tarjeta dice Juliana Villyn, esa no es la nueva dueña de nuestra competencia?—Valentina suspiró y supo que ahora tendría que subirle el sueldo a Candice.

—Sí Candice, es de ella, ahora por favor empieza con una pequeña suma de dinero, unos cien  millones, no es nada—

Su asistente asintió y caminó hasta la salida de la oficina pero justo cuando iba a abrir vió a una Christina muy enojada entrar, supo que era hora de volver al trabajo.

—¿Por qué le haces eso a esa pobre mujer?—preguntó Christina un decepcionada de su socia.

.......

Fin del Flashback

—Srta Valentina tengo malas noticias, le informó que la cantidad que usted me pidió se triplicó por un error en cálculos, por lo que como usted ya sabe cuando se retira más de trescientos  millones de dólares se  manda un informe al correo del usuario con advertencia—Valentina palideció—así que usted me dirá qué hacer.

Valentina miró de reojo a Juliana que acababa de contestar una llamada.

Mierda. Mierda y más mierda, pensó Valentina.

—Quiero que laves ese dinero lo más antes posible y ocultes la información sobre quien retiró e monto de dinero, mañana retira más, pero quiero que esta vez pienses!—Colgó sin previo aviso y corrió a abrazar a la morena que aún seguía en la llamada.

—Sí, podríamos cenar otro día, además parece que ya sacaron el plato principal de menú, sí lo sé ya  sabemos el nombre del chef...okey, te llamo mañana—colgó y acarició la mejilla de Valentina con mucha tristeza.

—Te quiero Juliana...—dijo Valentina mirándola directo a los ojos y Juliana suspiró.

—Yo también te quiero bonita—sin decir más Valentina se inclinó para besar los labios de lamorena en un beso casto pero muy afectuoso.

Tiempo después Valentina se dió cuenta que solo una decía la verdad al decir que se querían, peor jamás se lo hubiera imaginado.

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8 PM

Penthouse.

Los besos se iban haciendo cada vez más húmedos, parecía que ni las palabras podían expresar todo lo que sentía, solo una de ellas, por muy triste que sonara solo un corazón en ese momento estaba latiendo por amor y no por lujuria.

—Llévame a la cama Juliana...—susurró Valentina en medio de un beso, las manos de la morena se posicionaron en los muslos de Valentina para así poder ponerla en su cintura y caminar con ella a la habitación, Juliana se encontraba muy excitada y Valentina muy húmeda.

Ya en la cama Valentina se acomodó encima de Juliana notando así el gran bulto que crecía cada vez que se movía encima de este, puede que en algún momento a Valentina le haya gustado sentirlo debajo de ella, pero ahora lo que más deseaba era tenerlo dentro, quería sentir un lazo mucho más fuerte con la morena. Por su mente pasaban infinidades de cosas que le podría hacer a la morena pero solo una era la que más deseaba.

Con ayuda de Juliana le quitó la camiseta dejando así a la vista un abdomen ni tan marcado ni tan exagerado, era justo lo que  Valentina quería, pero Juliana no se quedó atrás desabrochó cada uno de los botones de la camisa de Valentina mostrando un sujetador rojo que a simple vista parecía ser de Victoria Secret, los labios de Juliana besaron cada parte de la piel descubierta de Valentina haciéndola jadear cada vez que tocaba una zona sensible, con mucho cuidado Juliana besó por encima del sujetador los pezones de la ojiazul erectos y como si estuviera pidiendo permiso para entrar a un palacio lo desabrochó, se llevó un pezón a la boca y con su otra mano masajeaba el otro, Valentina sentía que se venía con tan solo una probada, quería sentir a la morena.

—Juliana...no me tortures más—pidió Valentina en un gemido muy profundo, la morena como si de un soldado tratara se levantó de la cama y delante de Valentina se desabrochó el pantalón y los bajo, un boxers negro y un bulto muy grande se acercaban a ella, se colocó encima de Valentina, entre sus piernas, y le besó los labios nuevamente, fue bajando sus besos hasta el abdomen, después de pensarlos unos segundos optó por muy hermosa que se viera Valentina con esa falda era mejor quitarla y lo hizo, jugó con el elástico de su ropa interior hasta bajarlo por completo, acto seguido fue besar el centro húmedo de Valentina que ahora estaba reteniendo un orgasmo, el primero de la noche.

Varios minutos después y un orgasmo después Juliana no aguantaba más, quería sentir a Valentina como fuera, bajó un poco su boxers solamente sacando su miembro erecto, lo tomó de la cabeza con su mano y lo puso en el centro de Valentina aun sin embestirla.

—Hazlo lento, no creo que me quepa todo...—susurró Valentina recostada en la cama y su mirada fija en el miembro. Juliana asintió y dejó un beso casto en la boca de Valentina, después retomó la postura anterior pero esta vez lo metió poco a poco, cada que entraba Juliana sentía que se iba a venir con tan solo sentirla, pero aguantó, ya cuando estaba completamente adentro Valentina vio a Juliana sorprendida y se mordió el labio inferior.

Se movió un poco para adentro y para afuera, como vio que a Valentina le gustaba lo que hacía lo hizo más fuerte y duro, esto la estaba volviendo loca, sentía que su alma moriría esa noche, los ojos de Valentina se cerraron a causa de lo que sentía, tantas emociones en solo una noche no era algo que le gustara, después de estar en esa posición varios minutos Juliana exclamó.

—Girate—ordenó muy severa cosa que a Valentina le gustó mucho más, la ojiazul hizo lo que le pidió quedando así prácticamente en cuatro pero con sus brazos recostados en la cama en donde también descansó su cabeza, Juliana la embistió sin aviso haciéndola llegar al orgasmo con tan solo eso, uno de muchos en esa noche. Juliana seguía el movimiento, y justo cuando iba a llegar sacó su miembro de Valentina, la cual supo que no habían utilizado condón y por esa razón Juliana quiso venirse fuera, se lo metió a la boca como si de un juguete tratara y succiono hasta que la morena explotó con un gran clímax, pero ahí no acababa todo...

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Hola! Lamento la demora, me tardé escribiendo este pedazo de smut (broma) realmente no me gusta narrarlos ya que me es un poco...no lo se.

No olviden seguirme y comentar así me motivan a seguir la historia.

Los leo