Chapter 33: Capítulo XXXIII

A Step Forward (Juliantina)Words: 18439

"Lo mejor era que,

cada vez que te miraba sonreír,

me sentía un paso más cerca

de la vida,

y cien más lejos

de la muerte"

—Sin registro.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------

[2/10] Para el final.

Nueva York

Mañana siguiente.

—No sabía que podías cocinar—dijo July saliendo de la habitación con solamente un pantalón para dormir y una camiseta de Valentina—Por cierto, huele estupendo—la ojiazul sonrió sirviendo el desayuno en los platos.

—Quería llevarte el desayuno a la cama...—July hizo un intento de hablar pero se quedó callada mientras se daba la vuelta y caminaba nuevamente a la habitación.

—¡Estoy dormida!—gritó la morena y Valentina sonrió, jamás había visto esa faceta de July.

Valentina puso todo en la bandeja y caminó a la habitación con cuidado de no tirar nada, tenía que estar todo perfecto para la morena.

—Buenos días, cielo—la mayor vió como July se "despertaba" y hacía un puchero—¿Te desperté?—July asintió y Valentina se sentó a su lado.

—¿Por qué me preparaste el desayuno?—Valentina se encogió de hombros—Gracias—la ojiazul asintió y comió del otro plato que tenía para ella.

—Te amo—July paró de cortar el tocino y la miró por un segundo para luego asentir—...dilo por esta vez, por favor. Necesito escucharlo—la morena se fijó en ella nuevamente y tragó su tocino.

—Yo también te amo—la sonrisa de Valentina se incrementó, sabía que no era real pero escucharlo salir de sus labios era sensacional.

—¿Por qué no te puedo gustar?—July suspiró un poco irritada por las preguntas—Dimelo, por favor—agarró su mano y July la apartó lentamente.

—Simplemente no puedo Valentina—pero aún no estaba satisfecha con esa respuesta.

—¿Por qué? ¿Cuál es la razón?—July se rascó la sien un momento y contestó enojada.

—No siento empatía por las personas, es simple, no me nace querer a alguien. No estoy acá para amar, tengo un propósito, sí?—Valentina negó, había algo que July le ocultaba e iba saberlo.

—Pero es que no entiendo...qué tengo que hacer para que te enamores de mí?—los cubiertos de July habían caído de su mano para estrellarse contra el plato, el ruido repentino asustó a la castaña.

—¡No puedo sentir Valentina! ¡No quiero volver ahí!—le gritó con enojo para después levantarse de la cama—Nos vemos cuando tenga ganas de sexo, gracias por el desayuno—agarró su ropa y caminó hasta la puerta de salida.

Valentina la miró irse sin articular una palabra, no era su culpa, lo sabía. Pero la amaba tanto que su dolor era el de ella.

.

Cord Villyn.

"Déjame salir, Barb" rogaba Juliana en un intento de lucha "Yo soy la única que puede amarla, tu no puedes hacerlo" pedía razonante.

—¿Qué vas a hacer tú? Eres débil Juliana, no mereces estar fuera—July sabía cómo hacerla callar, pero ahora se estaba saliendo de control.

"Tu tiempo fuera ya acabó" repetía Juliana "Dijiste que me dejarías salir, por fi"

—No cumplo mis promesas—su voz salió ronca y Juliana lo supo—Te voy a eliminar si sigues hablando—caminó hasta la entrada de su empresa sin saludar a nadie.

"Te estás enamorando de ella" la voz en su subconsciente era débil, pero ahí estaba "Tienes que dejarme fuera, estás mal Barb. Estás sintiendo"

—¡Cállate maldita sea!— gritó en medio del elevador rodeada de algunos empleados que la vieron sin comprender, era la jefa y por eso no le decían nada—Pensaba en voz alta—les explicó como si fuera necesario.

—¿Mala mañana?—preguntó Howe una vez que entró a la oficina de la morena y la viera despidiendo a los que creía "incompetentes"

—Valentina Bradley, ese es el problema Howe—el hombre alto se acercó a ella y le ofreció su mano—¿Qué?—Howe sonrió—Oh, no...—pero para ese punto ya el pelinegro la tenía alzada por su hombro y daba vueltas con ella por toda la oficina—¡Bajame! ¡Howe!—

—Pero bueno, llegué en un buen momento, hermanita—July sintió como la dejaba en el piso y se giró para ver a Verónica parada en el marco de su oficina—¿No te alegras de verme, Juliana?—la morena se acercó a ella con la intención de gritarle y decirle que se largara de su vida de una vez por todas, pero Howe la detuvo.

—Señorita Verónica, será mejor que se vaya—advirtió el hombre con elegancia.

Verónica hizo caso omiso a la advertencia y entró completamente a la oficina para abrazar a su "hermana" que no correspondió el abrazo, sino todo lo opuesto. La había empujado tan fuerte que cayó al piso comprendiendo todo.

—¿July?—su voz era temerosa, estaba llena de temor y sus ojos empezaron a arder—No...por favor, déjame explicar—la morena se acercó a ella que seguía en el piso y exclamó con frialdad.

—...Te diría que mereces morir, pero el infierno sería un lugar demasiado bueno para tí—Verónica empezó a negar dejando salir su primera lágrima, esas palabras le habían llegado directamente al pecho como una espada ardiente.

—July...yo no quería herirte, por favor, yo te amo hermanita—la morena se giró para verla y rió irónicamente, no quería creerle. No volvería a caer en la misma piedra.

—No destruyes lo que amas, quiero que te largues—Verónica negó levantándose del frío piso para abrazarla con todas las fuerzas que aún poseía.

Y aunque July sintiera todas las ganas de perdonarla y decirle que todo estaba bien, no podía. Tocarla era como tocar el infierno y volver al cielo completamente llena de pecados.

—Mami...por qué Vero llora?—susurró una niña pequeña que acababa de entrar con su madre a su lado.

—Malia, mi amor. Ve a la cafetería, ahorita te alcanzamos—la niña asintió y Melissa entró a la oficina sintiendo rápidamente como Verónica se aferraba a sus brazos como lo hacía noches pasadas en Portland—¿Cariño, qué sucede?—July vió la escena recordando los nulos recuerdos que tenía de esa mujer.

Melissa, la mujer que había encontrado a Juliana llena de golpes y la que ahora muy seguramente era pareja de Verónica.

—Tienen que irse Melissa, estoy segura que Verónica te explicará todo muy pronto—sonrió caminando a su escritorio y enfocarse en las carpetas de despido.

—¿Qué sucede contigo Juliana?—preguntó Melissa sin comprender la actitud de su amiga, pero al no recibir respuesta se fue con Verónica a su lado.

—Quiero que le prohiban la entrada a esas dos mujeres, me causan nauseas de tan solo verlas—Howe asintió y salió de la oficina sin opinar, viendo como Lauren caminaba con unas gafas de sol y poco maquillaje en su rostro, había estado llorando?

—¿Puedes creerlo?—bufó Lauren sentándose en las piernas de July una vez que entró a la oficina—¡Me dejó! Camila me dejó...—sonó su nariz con un pañuelo que tenía en su cartera y la morena rodó los ojos.

—¿Por qué te importa tanto que te haya dejado?—Lauren agarró sus gafas de sol y las puso en su cabello mirando a July perpleja por su comentario.

—Tu lo dices porque eres una roca—Lauren se acomodó más encima de ella y la abrazó buscando confort entre los brazos de su amiga—Camila es el amor de mi vida July, si tan solo la conocieras te enamorarías. ¡No, no lo hagas!—July se encogió de hombros.

—Valentina me hizo el desayuno—Lauren la miró y luego volvió a llorar en el hombro de July.

—...Eso hacía ella cuando me quedaba en su departamento—July sin saber cómo reaccionar giró su rostro y la besó lentamente pero un golpe en su entrepierna la hizo soltarla—¿¡Por qué  me besas!?—July se encogió de hombros.

—No sé qué decirte...jamás te había visto llorar por una chica, así que pensé que si besabas a otra te olvidarías de Camila—otro puño en su entrepierna la hizo gemir de dolor—¿¡Por qué me golpeas!?

—Pensé que con un golpe  en la cabeza te haría pensar bien, así no se resuelven las cosas!—July se pasó una mano por su cabello y justo cuando se iba a levantar de las piernas de su amiga tres mujeres entraron por la puerta viendo la escena.

Valentina, Camila y Mariloó Rusanov.

—Todos contra todos—susurró por lo bajo Mariloó irónicamente viendo de reojo a su asistente, que apretaba la mandíbula y a Valentina Bradley que mordía la comisura de sus labios con la boca cerrada.

—Sí, entonces como te decía July, jamás llorar por desamores—se levantó de sus piernas y acomodó su ropa para salir de la oficina rápidamente chocando su hombro con Camila y Mariloó que la siguieron a la sala de reuniones justo como habían programado.

—¿Así que ahora Lauren Lanwer se sienta en tus piernas?—preguntó Valentina viendo a la morena mirarla de reojo con soberbia.

—Antes lo hacía, solo que hoy lo hizo con ropa—replicó sin darle importancia y Valentina ardió de los celos

—Venía a disculparme, sé que es difícil para tí eso de los sentimientos y yo traté de obligarte—July se fijó en ella.

—¿Dónde quedó tu dignidad, hmm?—Valentina sonrió de lado.

—Quiero acompañarte a tu consulta con la psicóloga—July negó—No me importa tu opinión July, soy tu pareja y voy a ir—la morena mordió su labio inferior—Además en la noche vamos a ir a cenar juntas, quiero invitarte.

—¿Por qué no me mandaste un mensaje? Así te ahorras venir acá—Valentina negó, también venía por otra razón.

Flashback

Minutos después de que July se fuera.

Miró el desayuno que apenas había tocado la morena y lo levantó llevándolo al fregadero para lavar, agarró un poco de jabón con la esponja y abrió la llave de agua, justo cuando iba a mojar el primer plato su celular sonó interrumpiendo su labor, corrió a él secando sus manos con una toalla pensando que era July que la llamaba para disculparse, pero una vez descolgó supo que eran malas noticias.

—¿Papá?—Carlos la había llamado llorando y rápidamente se preocupó.

—¿Recuerdas la vez que fuimos al campo de golf con la familia Madrish?—Valentina suspiró.

—Sí papá, los padres de Luís, qué sucede con eso?—la empezaba a preocupar el tono que su padre tenía.

—No solamente fuimos para jugar, en ese momento estábamos festejando que Bradley Corporation se asoció con su compañía. Decidí no decirte, sabía que rechazarías la oferta, pero era mucho dinero y acepté—luego escuchó los sollozos de su padre—Ayer llamaron porque le habían ofrecido una oportunidad mucho mejor en otra multinacional, pero si el contrato se elimina ellos se podrán llevar el 50% de Bradley Corporation.

—¡Ellos no pueden hacer eso!—pero sí que podían, Carlos había ofrecido que si alguna de las dos partes decidía romper el trato podría llevarse el 50% de el otro negocio—¿Sí que pueden verdad?

—Yo mismo puse ese acuerdo, ellos se llevarán la mitad de Bradley Corporation, por eso les ofrecí algo hija...debes decir que sí por favor—Valentina suspiró.

—¿Qué quieres decir?

—Tienes de casarte con Luís, así no firmarán con la otra compañía y me darán el tiempo necesario para contratar un abogado y resolver todo, pero necesito que te cases con él el tiempo que dure todo esto hija, perdóname por esto por favor.

Valentina había aceptado, haría lo que fuera por salvar su compañía, y a su familia de la quiebra.

Fin del Flashback

La risa de July se escuchaban por todo el lugar y Valentina la miraba confundida analizando el por qué de su risa.

—¿Tú casarte con Luís Madrish?—volvió a estallar de risa inundando su oficina de carcajadas—Estás diciendo que la miseria de compañía de los Madrish puede tener así como si nada la mitad de todo Bradley Corporation, no?—Valentina asintió—Entonces voy a comprar su miseria de compañía y te casarás conmigo por mi puro orgullo—su mirada era calculadora y su cuerpo reflejaba el control de todo aquello que tenía.

—Tu no puedes comprar Madrish Company, ni Bradley Corporation puede. Debo casarme con él para que ellos no decidan cerrar el trato con mi padre—se acercó a la morena y se abrazó a ella sin ser correspondida.

—¿Sabes cuál es la diferencia de Bradley Corporation y Cord Villyn?—susurró peinando el cabello castaño que caía por la espalda de Valentina—Qué Cord Villyn es manejado por una enferma sin corazón, y eso me hace completamente exitosa—Valentina se abrazó más a ella sintiendo calma al estar entre sus brazos.

—¿Qué harás?—susurró la castaña.

—Los voy a destruir y tu vas a ser mi esposa, no de un inútil niño de papi y mami—Valentina abrió sus ojos sorprendida.

—¿Quieres que me case contigo? ¿Quieres ser una Bradley?—July asintió sin darle importancia—¿Por qué?

—Por que me gustas y no quiero que seas de nadie más—Valentina sonrió viendo la mirada dura de la morena fija en ella.

Sabía la diferencia entre amar a alguien y gustarte alguien, pero eso era un avance.

----------------------------------------------------------------------------------------

Psychology Mind

4:30 PM

—July, un gusto verte nuevamente—la morena la miró irritada y se sentó en el sofá de siempre—Pensé que no ibas a volver, no preparé mis notas hoy—Valentina le dió una mirada de comprensión.

—Quiero evitar mi mal humor que siempre está presente, psiquiatra—Margot sabía muy bien lo que hoy haría.

—Ya sabes la dinámica, acuéstate y escucha mis preguntas para después responder, sincera—July hizo lo pedido y Margot empezó con las típicas preguntas—¿Cómo te has sentido últimamente?—la morena suspiró.

—Bien, siempre me siento bien. Eso importa?—Margot anotó en su libreta y Valentina rió en voz baja por lo grosera que era su prometida.

—¿Has sentido dolores en alguna parte?—July negó—¿Qué es lo que más te molesta de las personas?

—Su incompetencia, me enoja que sean tan miserables con ellos mismos. Que sean acomodados a la miseria y no hagan nada para salir de ella, que rueguen y sean débiles, me molesta muchas cosas, psiquiatra—Margot asintió.

—¿Juliana ha querido salir el día de hoy?—July asintió.

—Ella habla siempre, pero es tan tonta que solo susurra. La ignoro, no es lo suficiente fuerte para salir sin mi permiso, quiere que la deje salir, no psiquiatra?—Margot asintió, era hora de hablar con Juliana, la víctima de todo a su alrededor.

July cerró los ojos, al abrirlos el color oscuro y frío que los caracterizaba había desaparecido para reemplazarse por un brillo particular que siempre poseía Juliana.

—Hola psicóloga—la voz suave también estaba ahí. El ritmo cardiaco de Valentina incrementó al escuchar a Juliana hablar.

—¿Cómo estás bien Juliana? Es un gusto tenerte acá—Juliana sonrió de lado un poco tímida.

—Pues...tengo poco tiempo—miró a la ojiazul—es verdad que...que... te vas a casar con July, Val?—Valentina asintió viendo a Juliana agachar la mirada.

—Me voy a casar con las dos, mi amor—la mirada suave de Juliana la volvió a ver y sonrió con amor.

—Juliana, puedes recordar la primera vez que July te pidió que la dejaras de llamar Barb?—la morena empezó a recordar, pero nada llegaba a su mente.

—En esa época yo pocas veces estaba...yo, no lo recuerdo muy bien psicologa—Margot asintió—perdón...soy inútil—sollozó Juliana sintiéndose tonta.

—No, realmente me acabas de ayudar en entender la mente de July. ¿Ella te está hablando ahora mismo?

"Dile que no" susurró July "Ella no debe de saber que estoy susurrandote "¡Hazlo!

—No...e-ella está en silencio—Margot supo que mentía, era experta en analizar las emociones.

—¿Sólo es ella la que está dentro? ¿No existen más personalidades?—Juliana sintió la humedad de sus manos, estaba muy nerviosa.

"Debes dejar de sudar" susurró July "Tienes dos minutos más, luego te eliminaré, te mataré y no volverás jamás. No quiero débiles en mi cuerpo"

—Solo somos nosotras dos...no hay nadie que pueda enfrentarla a ella—la voz de July era fuerte en su subconsciente, y eso la estremecía de solo escucharla—...ella va volver.

—No, aún no—pidió Margot pero ya era tarde, July había entrado nuevamente sin que la psicóloga lo diga—July, sé que me escuchas.

—La eliminé, ahora solo soy yo, psiquiatra—Margot vió como Valentina empezaba a llorar, esa mujer necesitaba terapia después de todo.

—No, no lo hiciste, tu no eres la que elimina—July apretó sus labios furiosa—Cierra tus ojos, estoy al mando yo en esta consulta July—Margot sabía que había saltado algunas normas de su código pero era necesario.

—Quiero que  recuerdes el día en que conociste a tu abuelo, Julianno Villyn—el rostro de July se calmó y ahora era contento, como el de una niña ilusionada.

—El me abrazó...—sonrió con los ojos cerrados—Me habló sobre él y de dónde venía. Mi madre era una prostituta—ahora estaba seria y enojada—Quiere que sea como él, dice que ser débil no sirve para lo negocios...hay veces en que me grita para mi propio bien—su voz era más madura ahora—Asisto a sus juntas de negocios, me enseñó todo lo que ahora sé. Pero él es frío, es calculador y eso me hace admirar más—una lágrima cayó por su rostro—Va morir en unos años, tiene cáncer pero no se va someter a quimioterapias, dice que la muerte no se puede atrasar.

—¿Qué sucede después?—July sonríe.

—Todo sigue igual, hasta que perdí el control de el cuerpo y Juliana regresó. Todo es mi culpa—sollozó—Jamás debí confiar, no debí querer y ese fue mi error—susurró

—¿Tienes sentimientos ahora mismo?—July negó pero después asintió.

—Hay una chica, su nombre es Valentina, ella me gusta y siento que si no me detengo empezaré a enamorarme, no es lo que debe pasar—Margot la mira confundida—Ella hace cosas por mi que jamás alguien había hecho, ella va ser mi esposa y me agrada la idea. Pero no la amo, aún no—

—¿Entonces te gusta esa chica?—July volvió a su expresión fría, fervil y perversa.

—¿Qué chica?

Margot se levantó de su silla rápidamente y empezó a reír irónicamente, era tiempo de acabar la consulta.

Juliana Villyn la había engañado.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Hola. Hola.

Quiero teorías.