"Si te dan miedo los monstruos,
espera a ver a una persona con dos caras"
-David Sant
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Nueva York
3 Horas antes del regreso.
Psychological Mind
Las paredes eran blancas, el piso tenÃa una tonalidad negra y los cuadros que adornaban el ambiente tenÃan caras trastornadas, algunas parecÃan hechas por un niño o eso pensaba la morena. Respiró hondo y tocó sus pantalones negros con sus manos que ahora estaban sudadas y temblorosas, sin duda le contarÃa a el psicólogo sobre sus temblores constantes.
SabÃa que lo que le dijera su psicólogo serÃa algo que cambiarÃa su vida, tal vez lo haga, tal vez no. También procesó que ella misma debÃa estar preparada para lo que fuera, por esa razón se preguntó a si misma mientras escuchaba la voz de la secretaria hablar.
¿Estás preparada para seguir con esta historia?
Sin duda lo estaba.
-Srta. Villyn-dijo la secretaria en un tono bajo-La Srta. Margot la espera-le señaló una puerta frente a ella.
Juliana asintió y se levantó con la mirada baja al lugar que le indicaba la mujer, tocó la puerta una vez por si las dudas y luego entró a la habitación, la mujer de cabellera rubia sonrió muy cordial para después sentarse frente a un sofá negro.
-Siéntate-la morena hizo lo que le ordenó-¿Cómo estás?
Juliana suspiró viendo como la psicóloga anotaba algo en su libreta café
-Me siento bien, usted?-respondió jugando con sus manos, se sentÃa muy ansiosa.
-Perfectamente, cuál es tu nombre?-sonrió.
-Juliana...Villyn-la mujer rubia asintió mientras empezaba a jugar con su plumón negro.
-¿Cuál es tu edad?
-Tengo 21 años-Juliana sonrió sin razón alguna, le daba risa todo el silencio que hacÃa la mujer cuando ella hablaba.
-¿En qué trabajas Juliana?
-Soy empresaria-dijo una vez que paró de reÃr y Margot anotó algo.
-¿Qué es lo que te decidió a venir a un psicólogo?-Juliana suspiró y sus manos empezaron a temblar recordando las razones.
-Siento mucho estrés sin razón, ataques de ansiedad y cosas varias-se pausó un momento-No sé como enfrentar los peores momentos, y lo que más me preocupa es cuando pierdo el control de mi misma-finalizó sintiendo que una carga era liberada de sus hombros.
-¿Cuántas veces tienes estos ataques de ansiedad al dÃa?-Margot habló en un tono neutral como si analizara cada centÃmetro de la morena.
-Solo me pasa cuando estoy nerviosa o tengo ganas extremas de llorar-confesó en silencio.
-¿Reprimes tus emociones constantemente o es algo que no puedes controlar?-miró a la ventana escuchando de fondo la pregunta de la mujer frente a ella, solo querÃa volver a casa con Valentina y su bebé pero su salud mental era necesaria también.
-Llorar no es algo que me ayude, antes cuando era más pequeña después de pasar horas llorando en mi habitación olvidaba que pasaba después y no quiero olvidar las cosas-sonrió de lado y escuchó el plumón moviéndose encima de la hoja de papel.
-¿Olvidas lo que sucede después de llorar?-Juliana asintió-Quiero que me digas si has sufrido alguno de los sÃntomas que te voy a nombrar.
-Has sufrido amnesia, percibir que lo que te rodea es irreal, confusión, estrés relacionado con tu trabajo, familia o demás, incapacidad de afrontar el estrés o problemas en tu vida diaria, depresión o comportamientos suicidas?-finalizó y Juliana lo pensó un poco.
-De todas esas serÃan, ansiedad, estrés, amnesia, confusión...casi todo, menos lo suicida, creo-dijo un poco preocupada por ella misma-¿Pero es normal sentirse asÃ, no?-la mujer negó.
-Cuéntame de tu pasado, quiero que me digas todo lo relacionado con tu infancia, sin ocultar detalles-Juliana asintió y empezó a contar...
-Soy de México pero en California desde que recuerdo, estuve en el orfanato...-le habló de Olger, su hermana, problemas de pequeña, entre otras cosas que debÃa saber, sabÃa que no podÃa mentir sobre anda.
-¿Siempre has sido asà de amable con todos o de pequeña no lo eras?-preguntó una vez que Juliana terminó de contarle.
-De pequeña siempre fui introvertida, no recuerdo mucho realmente pero Verónica, mi hermana, me dice que a veces era muy dura con los demás niños, yo no recuerdo eso-la psicóloga asintió y anotó su veredicto final, estaba claro que lo que sufrÃa Juliana.
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1 Hora antes del regreso.
Bradley Corporation.
-Amor, no te esperaba tan temprano acá-dijo Valentina viendo como Juliana entraba a la oficina con una sonrisa de lado-¿Cómo te fue en tu cita?
Juliana se acercó a ella y con su pulgar delineo las mejillas de la ojiazul para después besarla muy lentamente.
-Bien, la psicóloga quiere hablar contigo, dice que para decirme lo que me atormenta tanto o como tratarlo necesita a alguien de mi familia y tu eres mi única familia hasta ahora-giró la silla de Valentina y se arrodilló para luego palpar el vientre que ahora estaba un poco abultado casi ni se notaba-Y obviamente este bebé, estaba pensando en llamarlo Valentino, te gusta?-susurró muy cerca de su vientre.
-¿Por qué supones que va ser un niño?-le preguntó mientras acariciaba su cabello y Juliana levantó la mirada hacia arriba para poder verla-¿Mhh?
-Lo presiento, además Verónica dijo que si la forma de tu estómago era redonda con el embarazo era un niño y si se iba a los lados era una niña...yo lo veo-se acercó un poco y alzó la camisa blanca que tenÃa Valentina puesta para poder verla bien-Es redonda, es un niño-le dijo muy animada.
-Sal de ahà y ayúdame con estos papeles, tenemos que ir a Cord Villyn-Juliana la miró confusa-Ahora que está funcionando con normalidad, Lauren quiere que a la hora del almuerzo estemos ahà para informarnos de algo, no lo sé realmente-le dijo a la morena que salÃa debajo de su camisa sin antes besar su abdomen unos instantes.
-A sus órdenes capitán-empezó a meter los papeles en el maletÃn para luego cogerlo con su mano izquierda y con la derecha entrelazar sus dedos con Valentina.
Caminaron juntas hasta el estacionamiento para llegar a Cord Villyn justo a la hora del almuerzo.
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-Hasta que por fin te apareces por tu puesto de trabajo, Juliana-le dijo Lauren sin mirarla y Valentina rodó los ojos.
-Estaba ocupada Lauren, para qué nos necesitabas?-la sonrisa blanca de Lanwer hizo que la morena entrecerrara sus ojos descifrando lo que tenÃa que decir.
-Estuve revisando los ingresos de Cord Villyn, y gracias a la aportación de Bradley Corporation-miró a Valentina por un segundo-Estimo que para finales de este año tendremos el doble de lo que robaron-Juliana abrió sus ojos sorprendida y miró a su novia que sonreÃa casi tan emocionada con ella, se abrazaron por unos segundos-SÃ, sà ustedes hagan sus cosas, yo avisaré a los empleados que pueden irse a comer.
Dicho eso salió de la oficina y Juliana abrazó nuevamente a Valentina.
-...Gracias Val-susurró.
-HarÃa lo que fuera por ti Juls, solo recuerda que pase lo que pase debemos estar juntas-Juliana asintió frenéticamente y esta vez en vez de abrazarla la besó tiernamente por un largo tiempo.
Sin saber que esa serÃa la última vez que la besarÃa con amor.
-¿Sabes? Soy adicta a tu sabor-confesó Juliana muy bajito como si le avergonzara.
-¿Mi sabor?-asintió-¿Qué sabor?
-Los de tus labios, sabes a fresa siempre y es tan adictivo-Valentina carcajeó.
-Es porque me pongo bálsamo de fresa todos los dÃas, deberÃas de hacerlo también, te deja los labios rosaditos-tomó la mano de Juliana y guió su pulgar a sus labios para que los delineara como siempre hacÃa.
-Yo quiero, por qué no me has dado?-Valentina se encogió de hombros y justo cuando se iba a acercar a besarla nuevamente un sonido fuera del pasillo la alarmó.
Comienzo del Regreso.
-¡Posiciones!-gritó Eric desde la furgoneta negra en donde se encontraban todos y cada uno de los atacantes-¡Cuando reciba la señal entrarán!-todos asintieron.
1...2...3...4...5
-¡Preparados!-Abrió la puerta de la furgoneta y vieron al guardia de seguridad que entraba a su auto, acababa de terminar su turno y su reemplazo entrarÃa en unos segundos-¡El reemplazo está entrando!-habló Eric por el comunicador.
-¡Contengan a los empleados!-les recordó su trabajo-...A mi señal-dijo en un tono bajo, y vio como uno de los mercenarios contratados dormÃa al guardia de seguridad, lo habÃa cogido desprevenido por la espalda, era el momento de entrar.
-¡En marcha, grupo uno a la izquierda, grupo dos a mi derecha!-salieron de la furgoneta con sus armas en mano y antes de entrara Eric les hizo una señal para que se colocaran sus pasamontañas, asà no serÃan reconocidos.
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Un disparo hizo que ahora la alarmada fuera Juliana, el primer ruido pasó desapercibido por la morena, pero ahora ese disparo lo habÃa reconocido perfectamente.
-...eso fue un disparo Juliana-susurró Valentina empezando a llorar-¿Por qué no te dejan en paz?-sollozó en silencio y jaló a la morena hasta el baño de la oficina de Lauren.
-Espera, Val. Voy a cerrar la puerta-se zafó del agarre y corrió hasta la puerta de la oficina que era de cristal, pero estaba segura que poniéndole el pestillo harÃa algo. Corrió hasta Valentina nuevamente sintiéndose abrumada y ansiosa por la situación, sabÃa que debÃa mantener la calma pero no funcionaba.
-¡Déjenme entrar!-gritó alguien fuera de la oficina-¡Soy Lauren! ¡Están entrando por la planta baja!-Valentina salió del baño dejando a Juliana sola y asustada, luego escuchó como cerraban la puerta del baño fuertemente. Abrió los ojos que sin darse cuenta los mantenÃa cerrados y abrió la puerta del baño para encontrar a Lauren en el escritorio y a la ojiazul marcando algo desesperadamente en su celular.
-¡Maldita sea no hay cobertura!-maldijo Bradley para después correr hacia Lauren que miraba la computadora impaciente-¿Pudiste entrar en las cámaras de seguridad?-cuestionó.
-Solo con algunas, mi oficina maneja solo cinco cámaras, la oficina de Juliana maneja todas las del piso 21, pero salir serÃa peligroso...-habló muy rápidamente en señal nerviosa, si ahor Valentina mantenÃa la calma era solamente para que Juliana supiera que ella podÃa cuidarla pasara lo que pasara.
-tenemos que ir Lauren, si nos quedamos acá van a entrar por el ascensor y será más fácil para ellos encontrarnos-Lauren asintió y recordó el excelente equipo que hacÃan cuando eran adolescentes.
-¡Esa oficina tiene mayor seguridad!-dijeron al mismo tiempo y Valentina abrió la puerta de la oficina para mirar a los lados.
-Aún no están acá-informó a Lauren que recogÃa unos documentos de suelo-Primero pasaré yo, luego Juliana y por último tú-le indicó a Lauren todo lo que iban a hacer.
Y aunque por dentro estuviera muerta de miedo, la vida le habÃa enseñado a ser fuerte para cualquier situación. Juliana se acercó a Valentina y entrelazó sus manos para abrir la puerta completamente y asà salir al pasillo que daba con la otra oficina. Pero justo cuando entraron y esperaron a que Lauren llegara otro disparo mucho más cerca se escuchó para finalizar con un grito que resonó por todo el lugar.
-Lauren-dijo Juliana en un tono bajo, sintiendo las ganas absolutas de llorar.
-¡Cierra la puerta Juliana!-gritó Valentina que habÃa corrido a la computadora del escritorio para cerrar todas las entradas a la oficina, la morena puso seguro muy rápidamente a la puerta-Mierda...mierda, no están funcionando las medidas de seguridad...-su desesperación se estaba aumentando y sabÃa que de esa no saldrÃan.
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-Perra astuta-le escupió a la cara Eric a Lauren que estaba tirada en el pasillo, habÃa disparado a la pared mientras forcejeaban-¿Crees que no sé dónde están?-Lauren intentó zafarse pero un golpe en seco a su rostro la hizo arrepentirse, la siguió golpeando seguidas veces hasta que la oscuridad la habÃa alcanzado y sus ojos habÃan cerrado.
La risa de Eric fue lo último que escuchó.
El hombre se levantó del piso y caminó hasta la oficina en donde se encontraban Juliana y Valentina, intentó abrir la puerta para poder entrar pero estaba con seguro, sus ojos fueron por el lugar hasta que pudo ver a Valentina abrazar a Juliana que cerraba los ojos y repetÃa algo.
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-...Juls, mÃrame por favor-le insistió resignandose a que esa serÃa su última vez en estar viva, si iba a morir lo harÃa con el amor de su vida presente-No me abandones ahora Juls...mÃrame, te lo suplicó-lloró entre el cuello de Juliana que la abrazaba de la misma forma pero sin decir algo.
Salió de su cuello y miró su rostro, sus ojos estaban cerrados, su labio inferior temblaba mientras sus manos abrazaban a Valentina temblando.
-MÃrame, Juliana-le dijo un poco más fuerte y la morena se rindió para al final abrirlos ¿, reflejando se mirada café claro, era el color más hermosa que habÃa visto alguna vez-Te amo...para siempre, recuerdalo-Juliana no entendÃa si eso era una despedida o un recordatorio.
No pudo más y derramó la primera lágrima.
Primer disparo.
Derramó la segunda lágrima sintiéndose en una pelÃcula.
Segundo disparo, los vidrios de la puerta ahora estaban esparcidos en el suelo de la oficina.
Tercera lágrima, y todo se volvió negro.
-¡Juliana!-Valentina sintió el cuerpo de su amor zafarse del abrazo y la miró a los ojos, sabÃa que Eric estaba detrás de ella, pero no le importó.
El color de sus ojos ya no eran café claro, ahora eran negros y profundos. No reconocÃa ese color.
Giró su rostro para ver a Eric apuntando con una Beretta justo a la cabeza. Para ese punto Juliana la observaba sin articular una palabra.
-¿Me recuerdas?-preguntó Eric a Valentina que asintió tragando en seco-Te extrañe, tu a mi también?-negó sintiendo la mano del hombre tocar su brazo-DeberÃamos celebrar nuestro reencuentro, no crees?
-No quiero nada que venga de ti-apartó su brazo con fuerza cosa que enojó a Eric.
-¡Malagradecida, yo te hice mujer!-le gritó ahora cogiéndola del cabello sin saber que unos ojos negros veÃan la escena con amargura y frialdad-¿Quieres que te enseñe como te hice mujer otra vez?-la empujó contra el escritorio de espalda y la abofeteó dos veces seguidas-Perra asquerosa-golpeó su rostro un par de veces. Solo se calmó cuando escuchó una voz seca detrás de él.
-Basta-susurró Villyn.
-¿Juliana?-dijo con un hilo de voz Valentina y Villyn la vió sin causarle alguna sensación.
-Necesito retomar el control-habló en voz alta mientras Eric veÃa confundido-Quiero que me expliquen qué sucede acá, y cuando lo hagan se largan de mi oficina-habló frÃamente, Valentina intentó salir del escritorio pero un golpe en seco de Eric la paró.
Eso fue lo que calmó la poca paciencia de Villyn.
Caminó firmemente hacia él y lo agarró de la camiseta para con un sólo movimiento ponerlo en el suelo.
-No vuelvas a tocar a una mujer, mucho menos delante de mÃ, entendiste?-su tono de voz era diferente, Valentina no lo reconocÃa, pero lo autoritaria que sonaba daba escalofrÃos.
Eric se retorció en el piso tratando de patear su arma que cayó al piso cuando la morena lo derrumbó pero Villyn fue más rápida y tomó su rostro con una sola mano apretándole fuertemente.
Lo alzó nuevamente para que los dos quedaran frente a frente para luego empujarlo contra la puerta de la oficina que aún tenÃa cristales en los lados, no le importó poco que estos la lastimaran a ella también, se acercó a él que tosÃa en el piso y le susurró.
-Siempre voy un paso adelante.
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Los leo
Preguntas por acá y responderé.
Una nueva faceta se aproxima a el fic.