Chapter 26: Capítulo XXVI

A Step Forward (Juliantina)Words: 15102

"La experiencia más bella que puedo tener es el misterio. Es la emoción fundamental que se encuentra en la cuna del verdadero arte y la verdadera ciencia."

-Albert Einstein.

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Nueva YorK

Vans Company

-¿Crees que te delate?-preguntó el hombre de baja estatura mientras miraba a Eric Lonson caminar por toda la oficina-Deberías calmarte...

-¡No me puedo calmar!-tomó su celular y lo lanzó contra el piso para al final pisarlo-Me las va pagar...Valentina Bradley me va a suplicar perdón, lo tengo muy claro-sonrió de lado y sacó de su caja fuerte una Beretta M9 color negro, su socio lo vio aterrado.

-Dijiste que no ibas a usarla...-le susurró un poco asustado, Eric fijó su mirada en él y colocó el silenciador en la Beretta-¿Para qué es eso?-dijo con temor.

Eric sonrió perversamente.

-Valentina Bradley fue mi primer amor y el único en toda mi vida, ella juró ser mía para siempre, cosa que no cumplió la hija de puta-escupió con rencor-¡Ella me pertenece!-luego empezó a reír tanto que su socio también lo hizo muy nervioso-Te contaré lo que muchos te han ocultado pequeño amigo-Eric se acercó al hombre y lo  abrazó-Nadie dice la verdad, mucho menos yo. Pero ahora te seré completamente honesto-su socio asintió freneticamente sintiendo el cuerpo frío de Eric.

-Yo siempre le he creído, siempre-Eric asintió muy convencido.

-Cuando Valentina terminó conmigo, no tuve otra opción que vengarme-narró-le robé mucho dinero a su compañía, luego como sabrás fundé Vans Company contigo, recuerdas la reunión que tuvimos con Cord Villyn?-su socio asintió-Aproveché para poner micrófonos que nos ayudarían a mi y a Jacob a dar con toda la información necesaria para ingresar a Cord Villyn. Pero antes de seguir contándote es mejor decirte cómo es que conocí a Jacob, estoy seguro que te va a interesar-le sonrió.

Flashback

Meses antes.

Última reunión de Howe y Jacob

-¿Te vas tan rápido?-preguntó extrañado.

-Sí, estoy teniendo algunos problemas-dijo Howe.

-¿Quieres contarme?-Howe negó.

-Nos veremos pronto Sr.Mullter-sonrió y caminó hasta la salida del restaurante.

Jacob vió como Howe arreglaba su traje negro y salía del lugar dejándolo completamente solo, su vida había sido caótica y estresante, cuando se fue de casa de su padre Julianno Villyn, decidió emprender un viaje a otra ciudad, en donde empezó a beber, drogarse y hasta el punto de casi matar a alguien. Todo fue hasta que encontró a prostituta que le ofreció una noche un servicio que Jacob sin dudar aceptó, una semana después la misma mujer lo buscó hasta encontrarlo y decirle que estaba embarazada de él.

Al principio no creyó que esa mujer fuera la madre de la hija que nueve meses después tendrían. Jacob le pidió que vivieran juntos, se enamoraron perdidamente, querían ser una familia, la que jamás ninguno de los dos tuvo. El día del parto la madre de la pequeña niña murió, dejando así a Jacob completamente sólo. Meses después la abandonó, dejando a la pequeña bebé en manos de una familia que resultó ser un infierno.

Se levantó de la silla y pidió la cuenta.

-¿Está vacía?-le preguntó un joven señalando a la mesa.

-Sí, lo está-se apartó un poco, pero después sintió la mirada del hombre en su espalda-¿Te conozco?-le cuestionó.

-No, no. Disculpe,me recordó a mi padre-Jacob asintió-Soy Eric Lonson, un gusto Sr. Mullter-sonrió a Jacob que lo miró de inmediato-¿Desea sentarte para que hablemos de negocios?-le preguntó  a lo que Mullter asintió y se sentó.

-¿Cómo sabes de mí?-le preguntó muy serio.

-No es difícil sacarle información a un abogado, su nombre es Howe-Jacob palideció y tragó en seco-Sé que eres padre de Juliana Villyn, la heredera de todo los bienes de tu padre, no te enoja saber eso?-Jacob lo pensó un poco y supo que realmente le enfadaba pero jamás le dió importancia.

-Un poco, pero lo que quiero ahora es recuperar a mi hija, la abandoné cuando era muy pequeña-Eric se sorprendió por lo fácil que era hacerlo hablar-No lo hice antes por el rencor que le guardaba, ella mató a su propia madre-dijo furioso-está en el pasado-Eric supo de qué hilo tirar.

-¿No te gustaría recuperar al amor de tu vida?-Jacob asintió-¿Hiciste algo cuando Juliana mató a tu mujer?-Jacob negó y es que solamente se acercaba a ella cuando tenía que darle de comer o cambiarle el pañal, luego de un mes la dejó tirada en la puerta de una casa.

-No hice nada, merecía que la abandonara, aunque también fue un error-Eric vió la confusión en el rostro de Jacob-¿Crees que deba contarle todo esto?

-Ella mató al amor de tu vida, mereces ser feliz tú, no ella con todo ese dinero que tu padre le dió, no te dejó ni un dólar a ti, que eras su hijo-Jacob sintió un dolor recorrer por su cuerpo, mientras que Eric veía la mirada oscura de Jacob hacerse presente-¿No crees que merece morir por todo el daño que te ha dado? Mató a tu mujer, te quitó tu paz y tu dinero-Jacob asintió muy enojado con todo lo que Eric decía.

-Ella merece sufrir tanto como yo lo hice-dijo con un tono frío y seco, una voz fuerte que le daba terror a Eric.

-Es un gusto saludarlo Sr. Mullter-dijo Eric muy sonriente.

Fin del Flashback.

Presente.

-¿Tu lo manipulaste?-preguntó su socio escuchando toda la verdad-¿Por qué hacer todo esto Eric?-dijo sintiendo el dolor en su hombro que estaba siendo apretado poco a poco por Eric.

-Por amor, recuerdas a Christina?-su socio asintió-Ella delató a Valentina para que su estabilidad emocional bajara a lo largo de la relación que lleva con Juliana Villyn, qué crees que ha pasado todos estos meses en Bradley Corporation?-rió un poco y agarró un periódico de hace un año-"La gran empresaria Valentina Bradley está revolucionando el mercado textil con sus grandes aportaciones a China"-tomó otro de hace nueve meses-"La gran Valentina Bradley abrió sucursal en Alemania, con el fin de subir a la gran cima del éxito"-terminó de leer y su socio abrió los ojos sorprendido-Valentina Bradley está perdiéndose a sí misma por intentar salvar a alguien que ya está perdido-dijo en un susurro.

-¿Christina he estado detrás de esto todo este tiempo?-le preguntó con un hilo de voz.

-Somos amantes desde antes de que Valentina me terminara, yo fundaba mi gran imperio ella me daba unas buenas mamadas, mientras que me informaba sobre Valentina y la compañía-se arregló la americana y sacó de su escritorio una caja con balas para luego cargar solo con una de ellas la Beretta M9.

-¿Qué vas a hacer ahora?-le preguntó por última vez, notando como Eric tenía en la mano derecha la Beretta M9

-Voy a matar a Juliana Villyn, ella es el peor error que pudo entrar en la vida de Valentina-dijo con la voz desgarrada-Pero antes de eso, te mataré a ti-susurró rápidamente.

Apuntó a el cráneo de su socio que lo miraba con terror sin articular una sola palabra, puso su dedo en el gatillo y disparó cerrando los ojos un segundo.

Lo último que escuchó fue el grito ahogado de su querido socio, agarró todas las cosas necesarios y salió de su oficina sin ver a ninguno de sus empleados que le sonreían, sin saber que esas sonrisas iban para un asesino.

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Portland

Los minutos en llegar a casa de Melissa estaban siendo eternos para Juliana, tenía ganas de llorar, quería llorar pero no lo hacía, sabía que si llegaba a derramar una gota se iba a perder a sí misma, tiraría todo a la borda sin importarle que, mucho menos quería irse.

-Gracias por el helado Juliana-dijo Malia desde el asiento de pasajeros.

-Gracias a ti por acompañarme Mali-le sonrió tiernamente, y sintió la mano de Melissa en su brazo-A ti también por ser una excelente amiga estos días-le dijo mirándola de reojo.

Sintió un dolor en su pecho, extrañaba a Valentina pero sabía que le hacía daño, su mente estaba en confusión. Se perdió en sus pensamientos mientras conducía, hasta que por fin llegó la hora de ver a su hermana.

-Malia, ve a tu habitación por favor, ahora subimos para jugar contigo-le dijo una vez que salieron del auto y vieron a lo lejos un automóvil estacionado al otro lado de la calle que se dirigía a ellas.

-¡Juliana! te extrañé tanto-le gritó Verónica para luego lanzarse a los brazos de su hermana menor-Sé que me pediste venir sola...-le dijo una vez terminaban de abrazarse.

-¿De qué hablas?-dijo Juliana volteandose a ver el auto de donde salió Verónica y su mirada miró unos perfectos ojos azules.

Valentina la miró  a los ojos, quería atravesar el café, quería adivinar en su mirada, en su gesto, en su actitud, pero saber lo que ella pensaba era difícil, fue ese el momento en que supo lo enamorada que estaba de la mujer que tenía a solo diez pasos, que se proyectaron como si de una película lenta se tratara y no existiera nada ni nadie a su alrededor, solo el amor que sentían las dos, el amor que ninguna podía confesar.

-...Juliana-dijo en un susurro la ojiazul cuando estuvo a tan solo unos pasos de ella.

-...Valentina-expresó de la misma forma.

Las dos mujeres que se encontraban viendo la escena, decidieron darles un poco de espacio y Verónica susurró cerca de Melissa.

-¿Quieres entrar a mi casa?-preguntó y luego frunció el ceño algo perdida-...tú casa, digo-señaló a las mujeres que se veían sin decir nada-Ellas están...hablando?-Melissa rió un poco y la invitó a que entrara.

.

-¿Por qué estás acá?-preguntó Juliana a Valentina que bajaba la mirada a los labios de la morena y luego la subía.

-Vine a verte-dijo simplemente-¿Por qué no confiaste en mí?-le preguntó esquivando ahora la mirada de culpa de Juliana.

-No quiero hacerte más daño del que ya te he hecho-le dijo siendo sincera-¿No te das cuenta de lo riesgoso que es para ti estar conmigo?-Valentina rió irónica, eso fue lo que la hizo explotar de enojo contra Juliana.

La jaló caminando hacia el carro de Juliana, no quería gritarle cuan enojada estaba por ni siquiera consultarle la decisión que había tomado. Abrió la puerta del copiloto y se sentó, la morena hizo lo mismo pero en el del conductor confundida.

-Conduce-le ordenó Valentina a Juliana que asintió rápidamente para después conducir sin saber una dirección exacta-¿Por qué no me consultaste?-le preguntó pasando su lengua por sus labios cerrados, algo que siempre hacía cuando estaba enojada.

-No quería preocuparte-le habló sincera y Valentina maldijo por lo bajo.

-¡Estabas herida, está claro que me voy a preocupar por ti!-le habló con un tono alto, algo que hace mucho no usaba en la morena-¡Decidiste irte sin más, solo con una estúpida llamada tan...hipócrita!-Juliana sentía como sus ojos empezaban a arder y trató de no llorar por la frustración.

-...Todo pasó sin pensarlo Val-la morena vió a su alrededor y supo que estaban en un lugar estable para poder hablar tranquilamente con Valentina.

-Dime lo que sientes mi amor, no te cierres a mi por favor-le pidió Valentina y Juliana la miró con amor.

-Quisiera decírtelo, pero no es el momento ni el lugar Val-le dijo siendo sincera-Quiero regresar contigo a nuestra casa y que cenemos mientras hablamos sobre todo lo que tanto quieres, por favor-le pidió y Valentina aceptó, iban a tener una charla muy profunda una vez que llegaran a Nueva York.

-¿Por qué no me dijiste sobre Eric?-cambió de tema.

-Él te podría hacer daño, lo hice por tu bien Val-Valentina negó y volvió a enfadarse.

-Juliana, no soy una niña...él te hizo daño a ti por medio de Jacob, crees que yo no puedo cuidarme sola?-dijo un poco estresada por la situación.

-Sé que puedes, pero también entiende que te hago daño estando cerca de ti-Valentina suspiró y se quedó sin habla, no tenía palabras para desahogar su enojo y al mismo tiempo todo el amor que tenía por ser tan testaruda aquella morena. Sé quitó el cinturón de seguridad y atrajo a Juliana a sus labios para besarla con fervor, un beso que llevaba todos los sentimientos acumulados de ambas. Se amaban pero se dañaban.

Valentina trazó con su lengua el labio inferior de Juliana para así profundizar el beso, la posición en la que se encontraban no era la más cómoda, por eso la ojiazul cortó el beso y pasó su cuerpo al asiento del conductor quedando así sentada en sus piernas, las manos frías de Juliana fueron directo a la cintura de su novia que la besaba sin detenerse un segundo. Había extrañado esa sensación que solo la ojiazul podía crear en ella, extrañó sus besos, su toque y hasta su voz suave que la hacía enamorarse cada vez más. Una vez que el aire entre ambas se agotó los besos de Juliana fueron bajando al cuello de Valentina que jadeaba, recostada contra el manubrio del auto que estaba apagado, un pequeño movimiento de caderas fue lo que hizo que la excitación de la morena aumentara, luego recordó que debían ser rápidas si querían llegar a tiempo a Nueva York, no podía hacerle el amor como merecía a su novia, pero si podía regalarle una parte de ella.

-...Te amo tanto-jadeó contra los labios de Juliana y llevó sus manos al botón de los jeans que traía la morena, para su suerte ese día Valentina llevaba una falda negra, ya que no tuvo tiempo para vestirse adecuadamente. Bajó un poco los jeans, para luego sacar el miembro duro de los boxers de Juliana. Movió un poco su mano por encima de este y la morena no desaprovechó para correr a un lado la ropa interior de Valentina que se encontraba húmeda, se miraron por un momento y se besaron tiernamente, la ojiazul se levantó apoyándose con sus rodillas.

Para luego bajar sintiendo como algo ingresaba a ella, se sentía tan bien que dolía. Los ojos de Juliana eran oscuros completamente, siempre supo los cambios de colores que estos tenían, eran muy claros cuando estaba feliz, oscuros cuando estaba enojada o excitada y su color normal era la Juliana clásica, de la que se había enamorado. Las manos de la morena se posaron en la cadera de Valentina para así bajarla y subirla frenéticamente por varios minutos, los gemidos de Valentina empezaban a ser mucho más fuertes y vapor que tenían las ventanas del auto se podía ver a simple vista, sonrieron viéndose por un segundo para luego besarse tiernamente. La ojiazul empezó a saltar encima de Juliana que soltaba pequeños gemidos de placer que al mismo tiempo metía una mano por debajo de su falda y tocaba con su pulgar el clítoris de la misma, esto fue tanto para Valentina que sentía como una corriente eléctrica empezaba desde su vientre hasta alcanzar el punto máximo de placer, para así llegar al orgasmo más explosivo en toda su vida, Juliana lo alcanzó minutos después.

Click.

Se besaron por un largo tiempo para después juntar sus frentes y mirarse con amor.

Click.

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Los leo :D

Los invito a leer Well See!