Chapter 19: Capítulo XIX

A Step Forward (Juliantina)Words: 15384

"Duele. Duele porque me estoy enamorando y definitivamente no estaba en mis planes, mucho menos besarte"

— ella

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Nueva York

Hospital Monte Sinaí.

—¿Estás nerviosa?—cuestionó Juliana un poco inquieta—Si no te sientes bien...nos vamos. No es necesario hacer la consulta tan rápido, pero, digo...si tu—Valentina suspiró mientras sonreía y la hizo callar con un beso tierno y rápido en las labios de la morena.

—Estoy mucho mejor si tú estás conmigo, lo sabes no?—Juliana asintió y mantuvo la boca cerrada durante todo el tiempo de espera.

"Valentina Bradley, consultorio 23" Se escuchó.

—Señorita Bradley, un gusto tenerla en nuestro hospital—dijo el doctor mirando fijamente a Valentina con una sonrisa casi perfecta.

—A usted por recibirnos, quiero que me ayude en algunas dudas que tengo sobre el embarazo—El hombre tosió un poco y luego asintió—Hace poco me enteré que estoy embarazada y quisiera que me informe sobre qué comer o qué cosas no hacer, usted me entiende, no?—El doctor nuevamente asintió.

—Lo primero que debes de saber es cuando tienes que venir para realizar las ecografías—Juliana carraspeó un poco la garganta por alguna molestia—¿Es tu amiga?

—Soy su novia—Valentina sonrió de lado y el doctor ladeó la cabeza un poco.

—¿Hicieron la inseminación? Me alegra por ustedes chicas—Juliana negó.

—No, realmente no—El hombre con bata blanca hizo una expresión confusa—¿Qué mes tendremos que venir?

—Oh sí, dentro de ocho semanas tienen que venir nuevamente para realizar la primera ecografía y así verificar si la placenta se encuentra bien, además no podrás comer cítricos ni hacer actividades muy fuertes, evita fumar, beber alcohol y cosas que afecten al feto—La emoción que tenía Valentina se notaba desde lejos, una vez que supo que podría ver a su bebé por un ecografía sus ojos brillaron .

Lamentablemente no siempre las cosas resultan como las planeamos.

—Pueden mantener relaciones sexuales con normalidad chicas, les recomiendo comprar algunas cosas que les van a ayudar cuando nazca, eso es todo—Juliana sonrió y estrechó su mano para despedirse caso contrario a Valentina que besó su mejilla.

—Si gustan llamarme—les entregó a cada una una tarjeta—Me pueden agregar como Walter.

Dicho esto, una vez que salieron, Valentina entrelazó su mano con la morena que justo con su mano derecha revisaba un correo del trabajo.

—¿Trabajo?—Juliana la miró confundida—Tu teléfono, veo que tienes una junta.

—Oh...sí, Vans Company quiere invertir en Cord Villyn, no sé si aceptar—A la ojiazul se le pasó por alto el nombre de la compañía, pero, muy seguramente si se hubiera enfocado en eso; nada en un futuro hubiera pasado.

—Depende de cuánto quieren invertir, si ellos invierten diez, tu das nueve y te quedas con doce y ellos con once. Simples negocios, no crees?—La morena no lo había pensado así, pedir un capital alto y dar Cord Villyn algo bajo para ganar más. Se iba a meter en varios problemas y no con Vans Company.

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Llamada entre Nueva York y algún lugar del mundo.

—¿La tienes identificada?—preguntó el hombre de voz gruesa.

—Sí, la tengo. Sólo hay un problema, Lauren Lanwer me recuerda, ella sabe quien soy—Contestó el de voz más suave.

—Callala hasta saber más sobre la heredera Villyn, recuerda que fuimos detectados la última vez, hacerse pasar por esa mujer y sin un plan fue algo estúpido, la sabes no?—La voz gruesa le habló a la voz más suave.

—Sólo tenemos una oportunidad, esta vez no lo haremos mal. Juliana Villyn no va sufrir, ella no lo hará—Las dos voces quedaron el silencio total.

Era tiempo de cortar o podría la voz gruesa ser rastreada.

Una vez que cortaron la llamada, Lauren Lanwer, que almorzaba junto con la secretaria de Rusanov, recibió un correo sin dirección y completamente anónimo en donde redacta la mil y un formas de hacerla sufrir si era capaz de abrir la boca, a veces la tortura no es física, la más dolorosa era la mental y justo eso estaban haciendo con la empresaria.

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Cord Villyn

12:23 AM

—¿Estás molestando, no?—dijo a modo de juego Verónica reclinada en la silla de la oficina de su hermana—¿Tú siendo madre? Yo siento tía...

Parecía un bebé con un juguete nuevo.

—Sí, lo que te digo. Valentina estaba embarazada de dos semanas, creo. Aún no me lo creo, es tan rápido todo—Verónica empezó a reír sin control.

—Ustedes no tuvieron primera cita, fue desde el principio sexo, sexo y romance cursi, Valentina no tiene televisión?—Juliana no entendió la pregunta así que la ignoró.

—Quiero que conozca a sus padres—La boca de Verónica formó una perfecta o que hizo reír a Juliana—¿Qué te da risa?

—Valentina lo que te hizo fue un amarre, primero te usó con billetera, luego usó tu corazón, ahora queda embarazada y tienes que conocer a sus padres, qué será lo siguiente, boda?—las dos rieron sin saber que Verónica había tenido razón en todo.

—Hora de trabajar, a tu puesto. Vamos—Echó a su hermana que la miraba con los ojos entrecerrados.

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—¿Algo en especial que quiera poner en orden este fin de semana?—preguntó Howe sonriente esperando las órdenes de su jefa.

—Tu estarás a cargo en mi puesto mientras no estoy, recuerda aun no aceptar el trato de Vans sin consultarme primero. Por último dile a Lauren que no olvide mandarme los detalles para la reunión que tenemos el lunes—Howe asintió anotando en su libreta todo lo que no debía olvidar, si bien su cuerpo se encontraba sentado en esa silla frente a su jefa su mente estaba en otra parte, Jacob Mullter no lo había llamado y eso le inquietaba, y si ya no se haría cargo de ser el padre que siempre debió ser?

—Sí Srta. Villyn todo va salir bien, recuerde disfrutar de sus vacaciones—La morena asintió mientras cogía sus cosas del escritorio y salía de su oficina.

Todo va salir bien.

En el camino Juliana pensaba cómo iba a cambiar su vida tan rápido una vez que Valentina diera a luz, saber que estos últimos seis meses todo lo que antes se acostumbraba ahora no lo hacía, pasar de no tener un auto y tener que tomar el bus o hasta caminar había quedado todo en el pasado y con ello si temperamento, ahora era una mujer mucho más seria, capaz de sí misma y autosuficiente, todo esto le agradaba hasta un punto de ser abrumador. ¿Iba a ser su vida así todo el tiempo? Lo único que jamás podría ser tedioso o cansado era estar con Valentina, se había convertido en su pasatiempo favorito y cada día lo amaba más.

—¿Estás lista cielo?—preguntó Valentina una vez que entró al departamento de la misma—No van a ser muchos días, pero, si de algo estoy segura es que jamás vas a olvidar este fin de semana.

Un fin de semana que jamás olvidará.

—Si lo dices así, significa que tienes preparadas algunas sorpresas, no?—Valentina mordió su labio interior para luego sonreír—Anda, dilo o te da miedo que yo misma lo descubra, eh?

Valentina negó para luego reir.

—Mejor deja de hablar tanto y baja mis maletas al auto—Juliana hizo una mueca para luego caminar hasta la habitación de  Valentina y sacar dos maletas con ropa, pero antes de salir preguntó.

—¿Por qué tanta ropa si solamente son dos días?—Hizo una mueca de confusión y Valentina se acercó a ella para después tomarla del cuello y acercarla hasta sus labios.

—Calladita te ves mucho más bonita Juls—la morena puso los ojos en blanco y salió del lugar.

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—¿Acá es?—preguntó Juliana una vez que estacionaron el vehículo.

—Sí, lo sé parece una casa de millonarios, o sea sí lo son pero...no—Juliana asintió lentamente como si hubiera entendido todo—Son buenas personas y son como tu nueva familia.

Nueva familia, jamás había tenido una, qué era una familia? Pensaba Juliana.

Un hombre alto con un poco de sobrepeso, con traje negro y gafas de sol intervino entre la charla de la pareja, parecía que Valentina ya lo conocía desde hace mucho tiempo, puesto que lo estaba abrazando.

—¡Alirio! No te veo hace mucho tiempo, pensé que te había tragado la tierra—El señor sonrió muy cálidamente y negó—¿Cómo está su hija? La última vez que hablamos me dijo que había ido de vacaciones a Francia.

—Fue a usted quien la tierra la tragó Señorita Valentina, mi hija está bien, se quedó en Francia para mi pesar, pero está estudiando comunicación social. Llevaré las maletas a su habitación y a la de huéspedes—Alirio miró a Juliana y le dedicó una sonrisa casi igual de cálida que a Valentina y luego se fue.

—¡Amor ya llegó la bebé!—gritó una voz desde la puerta de la casa reflejando una cabellera gris que para su suerte se le veía genial, segundos después apareció un hombre con cabello negro y barba oscura sonriéndole a Valentina.

Luego se acercaron hasta donde la pareja y cada uno besó a Valentina en la mejilla para finalizar la señora con un beso corto en los labios, algo común entre madre e hija.

—Nos tenías abandonados—dijo Yeimy la madre de Valentina con un puchero.

—¿No quieren entrar?—asintieron al mismo tiempo mientras caminaban dentro de la casa, una vez ahí la pareja número dos se sentó en la sala seguida de Valentina.

—Siéntate Juls—la morena asintió muy nerviosa e hizo lo que su novia le mandó—Mamá, ella es Juliana y es mi novia.

Los ojos de la señora pasaron de ser alegres a celosos causando lo mismo en Carlos, su padre.

—¿Desde cuando son pareja?—preguntó el hombre con el ceño fruncido, provocando muchos más nervios a la morena, Valentina ya sabía el protocolo de interrogación que siempre hacían cuando le presentaba un novio y en este caso novia.

—Pues...desde hace cuatro meses—Juliana calculó en su mente para llegar a una cifra no exacta igual que Valentina—No contamos los meses.

—Señores Bradley yo...—iba a hablar Juliana pero Valentina la interrumpió.

—Quiero que la conozcan y se lleven bien—Carlos y Yeimy asintieron muy a sus celos.

—¿A qué te dedicas Juliana?—preguntó el hombre muy serio.

—Soy empresaria—el hombre sonrió y formuló una nueva pregunta.

—¿Eres empleada de Bradley Corporation o de otra empresa?—Juliana rió y negó varias veces.

—Yo soy dueña de una empresa que...—fue interrumpida por la mujer que ahora la veía con casi el mismo cariño que a Valentina.

—Eres muy linda, mi hija tiene buenos gustos, no te dejes llevar por el interrogatorio de este viejito, además si acabas de iniciar un negocio nosotros podríamos ayudarte a hacerlo exitoso—estiró su mano y tomó la de Juliana dándole apoyo.

—¿Empresa de qué tipo? Vendes ropa o algo parecido, no?—Juliana negó por tercera vez y esta vez ya un poco más estresada por las preguntas.

—Papá, no es nece...—pero Juliana la cayó con una sonrisa.

—Me presentaré con es debido—El hombre aún celoso y con una ceja alzada asintió—Tengo veintiún años, soy dueña de una multinacional llamada Cord Villyn—Los ojos impresionados del hombre hicieron que Juliana hablara mucho más—Mi abuelo era Julianno Villyn y si lo preguntan, tengo intenciones buenas con Valentina.

Dicho esto Carlos sonrió a su esposa y la ojiazul supo que el temperamento de Juliana le había agradado a su padre.

—¿Ya cenaron?—negaron al mismo tiempo a la pregunta formulada por la de cabellera gris—Me alegra eso porque estoy preparando una comida que ni les cuento—dijo muy animada caminando en dirección a la cocina, mientras tanto Juliana le dijo a Valentina.

—¿Dónde está la habitación de huéspedes? Quiero quitarme esta americana que me da calor—hizo un puchero que rápidamente Valentina mordió sin ser vista por su padre que miraba la televisión.

—¿Por qué la habitación de los huéspedes? Tu vas a dormir conmigo y sin reclamar nada Villyn—Juliana negó.

—No voy a dormir contigo sabiendo que están tus padres en la misma casa, además mis cosas están en esa habitación—Valentina mordió su labio inferior.

—En el piso de arriba la primera puerta a la derecha, lo de dormir juntas lo negociamos después—la morena asintió y caminó hasta las escaleras.

Luego Valentina caminó hasta la amplia cocina en donde la mayor parte del tiempo pasaba cuando era pequeña, le encantaba aprender a cocinar con su madre al igual que la misma enseñarle.

—No te había dicho pero tu tía se va quedar unos días en la casa con tu primo y prima, ya que tu tío tuvo un viaje de negocios y no querían quedarse solos en esa casa tan grande—Valentina sonrió porque su prima le caía muy bien pero era su primo y tía los que no aportan mucho a la relación familiar.

—¿Dónde se están quedando? Juliana va estar en la habitación de huéspedes, recuerda que sólo hay cinco en toda la casa—La mujer abrió los ojos y después rió.

—Tendrán que dormir juntas, tu primo no quiere compartir habitación ni con tu tía ni tu prima, ella sabe eso no?—Valentina negó y corrió muy rápido escaleras arriba.

Minutos antes de esa charla Juliana subía las escaleras siguiendo las indicaciones que le había dado su novia. Pero justo cuando iba a entrar notó que la puerta estaba entreabierta cosa que pasó por alto, entró al cuarto y vió la cama un poco desatendida  en donde encima se encontraba su maleta negra. Segundos después escuchó un sonido proveniente del baño, cosa que la asustó un poco pero después caminó hacia el mismo, agarró con su mano la manija de la puerta y la abrió con mucho cuidado al mismo tiempo que el vapor salía, visualizó un espejo empañado cosa que le recordó a un momento traumante de su vida, abrió más la puerta y notó una silueta de un hombre semidesnudo.

—¡Juliana!—gritó Valentina al mismo tiempo que el hombre dentro del baño gritaba y con ello Juliana se tapara los oídos.

—¡Primita!—dijo el mismo joven que se abalanzó a abrazar a Valentina solamente con una toalla en la cintura—¿Quién es esta linda chica?—se giró para ver de arriba para abajo a Juliana con una mirada coqueta.

—¿Qué haces acá Oliver?—exclamó Valentina un poco molesta con el coqueteo a Juliana—¿No deberías estar compartiendo habitación con Madison—el chico rió a carcajadas cosa que molestó a Juliana.

—Mi madre dijo que compartir habitación en esta casa es estúpido hay demasiadas, tu amiga puedes dormir contigo si quiere o conmigo no me molestaría—Valentina rodó los ojos y entrelazó la mano con Juliana.

—Coge tus cosas cielo, vas a dormir conmigo—Juliana asintió sin decir nada y aún sin desprenderse del agarre con su novia agarró su maleta y salió de la habitación con Valentina entrando a la habitación que antes era de su novia.

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Hola, volví después de que se me borraran los tres capítulos que tenía, se fue la luz :(

En un rato subo otro, mientras ustedes leen este yo estaré escribiendo el segundo.

No les quiero poner tanto drama en este capítulo, solo recuerden que después de al calma llega la tormenta...creo que era al revez.

Los leo