Chapter 10: Capítulo X

A Step Forward (Juliantina)Words: 12199

Nueva York

Dos años atrás

Juliana  Villyn

—¿Qué tienes en mente Juliana?—preguntó Stella mirando como Juliana hacía operaciones muy largas en su hoja de calculo.

Juliana suspiró

—Creo...que vamos a tener que invertir en el  30% para ganar más, además si invertimos más de 90% tendremos intereses, es lo justo no crees?—Stella la miró confundida, de qué estaba hablando?

—Juliana...te estoy preguntando sobre la fiesta de esta noche, no sobre este maldito examen.

—Oh...yo...yo no pienso ir, lo siento Stella—Juliana se encogió de hombros y siguió con su examen, realmente no era una mujer que debería salir a fiestas cuando en su casa la estaba necesitando su hermana con urgencia.

—¿Por qué no vas a ir?—Juliana suspiró nuevamente y dirigió su mirada a Stella.

—Realmente no me gustan las fiestas, además en mi casa me está esperando mi hermana con la cena—Stella la miró y se rió un poco de lo responsable que era Juliana, se acercó a ella y vió si la morena ya había acabado su prueba, como ya estaban resueltos todos los ejercicios, tomó de la muñeca a Juliana hasta la salida del aula.

—Vamos a las duchas quiero enseñarte algo—Juliana asintió un poco confundida y desconfiada.

Al llegar lo primero que hizo Stella fue ponerla contra una ducha y la besó, Juliana no sabía como se hacía todo ese, no sabía que era recibir amor o sentir deseo, la lengua de Stella ingresó a la boca de Juliana, no le estaba gustando nada.

—Espera...yo...yo no se que hacer—Stella rió y supo que Juliana era virgen, para nadie era un secreto la extraña mutación de Juliana y por esa razón se había creado una apuesta entre las mujeres de la universidad, querían ver cual era la afortunada de tener sexo con la morena, Stella solo estaba tratando de ganar una apuesta y tener sexo genial.

—Solo relajate, yo haré todo—susurró Stella, y a decir verdad a Juliana le estaba empezando a gustar todo esto.

Presente.

—Valentina...despierta—dijo Juliana al verla—Val, mi amor despierta por favor—esto lo dijo en un tono más alto y con una fuerte sacudida.

—¡Juliana! Dios...qué pasa?—dijo Valentina muy alarmada y un poco confundida, hasta que recordó lo que estaba soñando.

Miedo.

Un sentimiento tan aterrador, hace que sudes frío, sientes pánico y ganas de llorar, Valentina lo estaba sintiendo de una manera diferente, ya que su miedo estaba justo delante de ella, estaba abrazándola y diciéndole que todo fue un sueño, estaba amándola.

—Tenemos que hablar Juliana...—dijo Valentina de repente en medio de su desayuno.

—¿Sobre que Val? No me digas que...—Valentina rió y negó, Juliana era experta en convertir una conversación normal en un gran chiste, ese fue el detonante de Valentina, sabía que le estaba empezando a gustar el tiempo que pasaba con Juliana, pero eso ella no lo iba a saber, decidió disfrutar lo bueno que tenía con la morena.

—Yo...te quiero, sí eso. Te quiero—susurró Valentina y Juliana la miró con tristeza—¿Por qué me miras así?

—No, no. Es que hace mucho nadie me los decía, de verdad—mintió la morena y Valentina lo creyó, lamentablemente ese solo era el comienzo de las mentiras.

Sabían que se estaban engañando a sí mismas, tenían claro que no se amaban, alguna de las dos lo supo dos años después y ese fue su error, quitarse la máscara que ellas mismas se habían puesto sin tener una idea de lo que pasaría después.

Una mes después.

Mentira número veinticinco.

Empeorando.

—¿Tienes idea de lo mal que estamos Juliana? ¿Tienes idea de lo estúpida que eres?—Juliana negó y miró sus uñas como si no le importara un poco—¡Préstame atención, mierda pareces una copia de Valentina Bradley!—Juliana levantó la vista y negó.

No, ella no era igual que ella, Juliana era una Villyn, eso fue lo que Valentina le había enseñado en ese mes de relación que llevaban. Aún recordaba tan bien el día que se lo había pedido.

Flashback

—¿Por qué quieres ser mi pareja Juliana?—dijo sin pensar Valentina después de darle muchas vueltas en su cabeza.

—Yo...yo quiero ser tu pareja porque quiero amarte, quiero que confíes en mí y que me enseñes a ser lo mejor de mi, no lo que soy ahora—Valentina asintió y Juliana no supo qué significaba ese gesto.

—Sí, seamos parejas. Sé mi novia Juliana—Juliana lo dudó por un momento y después asintió—te enseñaré a ser la mejor, y te amaré como nadie lo ha hecho Juliana—

En ese momento Valentina se levantó de su silla en el Holger Cheff y se inclinó a besar a su ahora novia.

Juliana creía que todo era real, Valentina creía la verdad y ellos pensaban que todo estaba mal.

Fin del Flashback

—Mierda Juliana, no te das cuenta que tu empresa se está yendo a la ruina, ya no es solamente tu tarjeta de crédito de la que sacan, ahora también son las de la empresa. ¿No vas a hacer nada?—Juliana asintió.

—Srta Lanwer, sigue sin entender. Tengo todo bajo control, tu solo haz tu trabajo y yo me encargo de pagarte tu parte—Lauren estaba tan enojada, estaba tan enojada por pensar tiempo atrás que Juliana por fin era una Villyn, sabía que estaba equivocada.

—Cuando Cord Villyn se vaya a la ruina no me digas que fue mi culpa, será tu culpa. Va ser tu culpa por ser tan ingenua.

Juliana dejó salir una carcajada y le hizo una señal a Lauren para que se retirar.

Cuando por fin estaba sola sus manos chocaron con su rostro y suspiró, después lloró y gritó en silencio. No era ella la que tenía la culpa.

—Howe...ven por favor, te necesito—dijo a  través del teléfono y minutos después escuchó como su puerta se habría.ç

—¿Sucede algo Srta Juliana?—la vió y se acercó a ella—¿Otra vez te estás atormentando a ti misma?—Juliana asintió.

Desde hace unos días Juliana estaba siendo otra, estaba cambiando y no para bien. Ha decir verdad ahora la respetaban, su hermana se había mudado a un lugar ella sola con el argumento de no soportar la actitud de la nueva Juliana, la única persona que seguía tratando igual era Valentina.

—¿Por qué estás tan diferente Juliana?—la morena se encogió de hombros—¿Cómo es tu relación con la Srta Bradley?

—Salimos a cenar, hablamos de nuestros problemas—mintió—nos entendemos mutuamente y nos amamos, ella me ha estado dando consejos, me dice que vestir, que hacer y todo para que sea yo una personas mejor—Howe miró su reloj y sus nervios se hicieron presentes.

—¿Por qué te odias?—Juliana no supo qué decir—¿te odias?

—No, no me odio, solo creo que la empresa me tiene muy ocupada y no puedo estar con Valentina, quiero estar con ella siempre—Howe miró nuevamente su reloj y después su alarma sonó.

—Tengo que irme Juliana, pero mañana nos vemos, tengo que seguir con el trabajo que me pediste, recuerdas no?—la morena asintió—Por favor...no sigas cambiando.

Juliana se miró a si misma y Howe rió.

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Bradley Corporation.

—Sí Candice, sigue lavando dinero ahora con esta tarjeta, resultó ser muy ingenioso este negocio, lo sabes no?—Candice asintió y salió de la oficina dejando solamente a Edward y a Valentina.

El silencio se apoderó del lugar hasta que  Edward su inversionista lo rompió.

—¿Por qué seguimos haciendo esto si ya tenemos todo lo que queremos Valentina?—La ojiazul hizo una señal para que se callara.

—Lo hago porque puedo y quiero, si quieres irte lo puedes hacer, solo recuerda que por mi tu madre puede respirar en ese hospital—Edward recordó, Valentina daba un capital muy alto para que la anciana pudiera seguir conectada a la máquina que la tenía con vida.

Valentina se engañaba a ella misma, no podía admitir que seguía con ese negocio que a decir verdad le daba mucho dinero y la hacía mucho más rica cada segundo.

Su objetivo era que Bradley Corporation debía de estar en la cima del éxito y que Cord Villyn estuviera bajando muy rápido su poder para así dejarle el puesto como la segunda mejor a Edward ya que por esa razón él estaba involucrado en todo, pero ahora todo ese se había cumplido y ya no había nada por la cual seguir con el lavado de dinero, ya no había razón para seguir al lado de Juliana, no debía de seguir fingiendo que la amaba.

Pero ella no estaba fingiendo, estaba sintiendo.

—Relájate, lo decía de broma, dejemos de hablar de negocios, no crees que es mejor hacer algo mejor?—Valentina elevó una ceja, él se levantó de la silla y se acercó a Valentina tanto como para poder besarla y así lo hizo.

Para ellos no era algo sorprendente ya que lo habían hecho desde hace dos meses atrás hasta una semana atrás en la que Valentina ya no lo buscaba.

—Puedes guardarlo, no quiero tener sexo contigo, ahora ni nunca—el hombro la miró confundido—ya no quiero acostarme contigo, no quiero ser infiel.

—No me digas que te enamoraste de esa lesbiana—Valentina negó muy rápido—¿Entonces por qué no hacerlo?

—Está sospechando y no quiero que sospeche más, además en unos diez minutos viene—miró su reloj y vió que la hora de recogerla había pasado hace unos cinco minutos, Juliana era muy puntual.

Después escuchó que alguien abría la puerta muy apurada, era Juliana había llegado tarde.

—Perdón, había mucho tráfico cariño—dijo Juliana con una sonrisa, se acercó a Valentina y la besó.

—Que no se te haga costumbre llegar tarde—Juliana negó y rió.

Después salieron de la oficina hasta un restaurante cercano y hablaron durante casi una hora, se llevaban bien.

—¿Seguiste mi consejo de invertir mejor 90% y no 30%?—Juliana asintió—Sabes que yo te aconsejo a como ser una buena empresaria bebé.

—Eres tan hermosa Val—los ojos de la ojiazul se iluminaron—eres tan delicada, pareces una tacita de café.

—Café, por qué café mi cielo?—Juliana giró los ojos—Grosera.

—No captas nada...eres una tacita de café porque me mantienes despierta todo el tiempo—elevó sus dos cejas y se miraron cómplices—me encantas y deseo cuidarte siempre igual que ha una tacita de café.

—Tu me encantas a mi mucho más—Juliana negó y puso los ojos en blanco.

—Yo si te quiero más que tu—Valentina se dió por vencida y asintió.

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Visita número uno.

—¿Cómo va todo Howe?—preguntó el hombre de pelo negro y aspecto relajado después de un viaje.

—¿Quiere que le mienta?—el hombre negó—Las cosas están saliéndose de control, Juliana no está avanzando.

—¿Qué le sucede a mi...? Perdón—Howe asintió—¿Podrás poner todo bajo control?

Howe no supo qué responderle.

—No lo sé señor, se comporta como si no le importara nada, Cord Villyn está tan mal...—el hombre misterioso se asombró—Sí, hace años no veía tantos números en cero, yo estoy haciendo algunas cosas por mi cuenta—los dos asintieron.

—¿Por qué se comporta así?—Howe lo miró con tristeza—Dimelo por favor...

—Está cambiando, Valentina Bradley la está cambiando—El hombre alto de pelo negro se sorprendió y negó repetidas veces—Son pareja desde hace una mes, ella le está dando consejos tan malos, el amor no te hace cambiar, creo que Juliana no sabe que significa amor y por eso se deja influenciar, si pudiera viajar al pasado y amarla como ella quiso usted sería...—el hombre lo interrumpió.

—¡Callate Howe! No me sigas atormentando más, suficiente tengo conmigo mismo.

—Lo siento señor, solo deseo que nada de esto pase a ser una tragedia.

Pero lamentablemente sí lo fue.

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Hola! He estado muy ocupada. Por eso aun no escribo el maratón, prometo hacer lo posible, pero ya me es mucho escribir dos mil palabras en un día como para escribir seis mil en un día. En fin mañana actualizo, cualquier duda que tengan en los comentarios!

Este capítulo va dedicado a @MechyRodri

Gracias a ustedes por sus votos y comentarios, me hacen muy feliz lo juro.

Puedes poner acá abajo sus teorías, solo diré que hay alguien que tuvo toda la razón.

xoxo