Dieron las doce en punto de la noche, fue la navidad más frÃa, la aldea nunca antes se habÃa visto de esa forma, todo era tristeza, el alfa no podÃa con su culpabilidad; el si hubiera o el quizás lo destrozaban pulverizando su triste alma.
Llegó a la puerta de la casa de su mejor amigo que de inmediato se abrió cómo si ella hubiera anticipado su llegada.
â Oh... Kirishima todos estábamos preocupados por ti, temÃamos que hicieras alguna locura... â dijo fingiendo un tono afligido.
â Cállate. â advirtió el alfa que no soportaba escuchar una palabra más de ella.
â No entiendo porque me tratas asÃ... â buscaba victimizarse â Si yo... no he hecho nada...
â ¿Nada? â preguntó con ironÃa para comenzar a reÃr estaba realemente saturado.
Tomó un respiro para calmarse, unas lágrimas se asomaban pero las contuvo.
â Dé... déjame pasar â pidió en voz baja a la chica de cabellos beiges que cambió su rostro a uno frÃo.
â No. â dijo tajantemente con una mirada penetrante.
â ¿Qué te hace pensar que tienes el derecho de no permitirme pasar? â dijo mientras se erizaba la piel de enojo y rabia contenida.
â Pues... porque yo soy la prometida de Katsuki y sé que es lo mejor para él â dijo la joven de ojos grandes con seriedad y firmeza inquebrantable que trataba de esconder la pócima detrás de ella.
Apretó sus puños para luego empujarla para que se quitase de su camino procurando no hacerle daño, camino hacia la alcoba del cenizo que se hallaba aún en la inconsciencia.
â ¡¡Te dije que no podÃas pasar!! â gritó con un sorpresivo desespero deteniéndolo en el camino.
â ¡¡Sal ahora de mi camino Camie!! â no querÃa hacerle daño trataba de controlar todas sus emociones pero dependÃan de un hilo.
â Acaso no te das cuenta que sólo causas daño, mira lo que le pasó a Katsuki, tu deber de proteger al gran alfa ¿Dónde quedó? ¡¡Asesinaron a Masuru ante tus ojos!! ¡¡¡Y tú no pudiste hacer absolutamente nada!!! â fueron como dardos desgarrando su corazón.
Perdió el control para ir por ella y estamparla en la pared con sus manos directo a su cuello quitándole el aliento, la omega dirigió sus manos a su cuello dejando caer la pócima que se estrelló al suelo rompiéndose.
El sonido hizo que el joven alfa volviera en sÃ, soltándola dejandola caer al piso, los ojos rojos se dirigieron al suelo donde vio un frasco roto dejando a flote una sustancia púrpura.
Las yemas de sus dedos se acercaron al piso cuando la joven trato de ocultarlo aún si le causaran cortes en sus delicadas manos, su exasperación la hacÃa temblar mientras reunÃa los pedazos.
â ¿Qué... qué... es esto? Dime Camie ¡¡¿Qué es esto?!! â vociferó con voz de alfa haciendo que la chica comenzara a llorar de miedo.
â Pero.. ¿Qué... qué has hecho? â dijo entre palabras cortadas por la impresión, la joven habÃa enloquecido totalmente, habÃa estado envenenando a Bakugo para que no despertara, todo este tiempo.
â ¡¡Dime!! ¡¡¿Qué has hecho?!! â Comenzó a tomarla por los brazos sacudiéndola tratando que ella confesara.
Se escucharon pasos apresurados, era el padre de la heredera del Clan Fenrir que entró con preocupación y de inmediato trató de apartar a Kirishima de ella.
â ¡¡Suelta a mi hija!! â bramó el padre para luego ver los ojos con lágrimas del alfa dejándolo pasmado al ver la escena.
â ¡¡Vamos Camie!! ¡¡Habla!! â las palabras del alfa hicieron despertar al padre que miró a su alrededor y logró ver el frasco roto y la sangre de su hija entre los vidrios.
â Hija... â susurro el padre con decepción y dolor.
â Dilo Camie... ¡¡¿Estuviste envenenado a Katsuki todo este tiempo?!! ¡¡Es por eso que no despierta!! ¡¡Confiésalo de una maldita vez!! â palabras quebradas entre lágrimas de un profundo mar de emociones del alfa de cabellos rojos.
â ¡¡Padre, lo juro!!... yo no he hecho nada â su mentira pudo ser notable aunque llorara y sus manos sangraran.
â ¿Qué es esto Camie? â preguntó con decepción.
No hubo respuesta confirmando todo, la joven se soltó de las manos de Eijiro para apartarse de todos.
â Aléjense de mi â dijo enloqueciendo para luego comenzar a llorar a gritos. â Katsuki me amará. ¡Lo sé! â se abrazó a si misma.
â No, no lo hará Camie... â suspira el alfa de cabellos rojos con pesadez
â ¡¡Si lo hará!! â grito raspando su voz â Yo hice todo esto por él â rio viendo fijamente a Eijiro â Yo fui â susurró manchado el piso con gotas de su sangre de forma desquiciada.
â Nos iremos ahora mismo. â inquebrantable el padre se acercó a su hija con pesar.
â ¡¡No pienso irme!! ¡¡No lo haré!! ¡¡Katsuki me tiene sólo a mi!! â trato de zafarse de su padre con todas sus fuerzas para luego recibir un golpe en la nuca dejándola dormida.
Su estado mental estaba deteriorado por aquella obsesión, la habÃa llevado a hacer cosas disparatadas y llena de locura sin ningún remordimiento, cada dÃa que pasaba su neuroticismo crecÃa más y más dejándola en ese estado.
El jefe del Clan Fenrir abrazó a su hija dándose cuenta de todos sus errores que cometió, sólo pedÃa perdón, Kirishima no sabÃa cómo reaccionar sentándose en el suelo tomando soporte a su cabeza con sus brazos.
â Váyanse. â dijo contundente el joven que estaba rendido en el suelo.
Fuera de la casa estaban los del Clan Garou junto a los del Clan Fenrir, habÃan logrado escuchar todo lo que se reveló dentro.
Cuando los miembros del Clan Fenrir se marcharon con la mirada baja por todo lo provocado, miradas de desdén se notaron en los Garou que evitaron cualquier comentario al verlos marchar.
Kirishima estaba junto a su mejor amigo que se hallaba en un profundo sueño, las únicas palabras que podÃa emitir era pidiendo perdón, al fin y al cabo Camie tenÃa razón, no pudo hacer absolutamente nada, se sentÃa despreciable y miserable.
"Perdón... perdón..."
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Hola a todxs espero que estén bien.
No se olviden de votar ð si les gustó el capÃtulo y comentar que amo leer todo me da muchos ánimos de continuar, ahora probablemente suba capÃtulos más seguidos.
Lxs quiero muchÃsimo ðâ¨
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