CapÃtulo 579
El mayordomo:
¡Realmente es el abuelo de Fausto!»
A continuación, Fausto empezó a perseguir a Natalie, enviándole flores o invitándola a cenar todos los dÃas, y también compró musicales e invitó a Natalie a escucharlos con él.
Por supuesto, Natalie rechazó todo esto.
Después de una semana, Natalie finalmente se hartó y decidió quedar con Fausto para hablar con él.
-Señor Ruiz, no me gusta que me persigas tanto y no me gustarás. Para mÃ, eres mi salvador y te estoy agradecido. Si en el futuro necesitas mi ayuda, no me negaré, pero realmente no siento nada por ti.
Tras un momento de silencio, Fausto la miró y le dijo: -¿TodavÃa te gusta Leonardo? Natalie asintió y admitió directamente: âSÃ, pero tampoco quiero estar con él.
-Lo comprendo, no te enviaré más regalos, pero tengo que pedirte un favor.
-¿Qué?
-Sé mi novia, y dentro de un mes anularé lo de salvarte antes.
Natalie frunció el ceño y querÃa rechazar, Fausto continuó: -No te preocupes, finge ser mi novia y acompáñame a cenar con mi familia, en privado seguimos siendo como amigos.
Después de pensarlo, Natalie negó con la cabeza y dijo: -No puedo aceptar tu petición. Antes de que confesaras, habrÃa aceptado, pero ahora que sé que te gusto, no puedo fingir
ser tu novia.
Y la familia Ruiz probablemente no aceptarÃa que Fausto saliera con ella, podrÃa ser un gran
lÃo.
Fausto se desesperó y sonrió: -Incluso fingiendo ser mi novia, ¿no quieres aceptar?
-Lo siento, señor Ruiz, pÃdeme otra cosa.
-Es todo lo que te pido. -Fausto la miró seriamente.
QuerÃa ser su novio, aunque fuera de mentira, aunque se separaran en un mes, aceptaba.
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Natalie se mordió el labio inferior y bajó los ojos, -Lo pensaré.
De acuerdo, te espero.
Fausto sabÃa que era mezquino obligar a Natalie a fingir ser pareja con él salvándole la vida, pero no sabÃa cómo debÃa acercarse a ella de otra forma.
Después de cenar, vio la figura desamparada apoyada en el lateral del coche justo delante del restaurante.
Leonardo vio a Natalie y a Fausto, pero no se acercó a ellos, sólo los miraba desde lejos.
Natalie no sabÃa lo que estaba pensando y no querÃa adivinarlo, se despidió de Fausto y cogió
un taxi.
En el camino, el chófer del taxi miraba varias veces por el retrovisor y sonreÃa, -Chica, ¿te has peleado con tu novio?
Natalie se sorprendió un poco, âNo, ¿por qué?
-Hay un coche detrás de nosotros, siguiéndonos todo el rato.
Natalie se dio la vuelta y frunció el ceño al ver el coche de Leonardo siguiéndola.
-Déjalo.
Media hora después, el taxi paró delante del chalet de BahÃa de los Olmos y Natalie le pagó y bajó.
Al ver que el coche de Leonardo la seguÃa, se puso de mal humor.
HabÃa roto con Leonardo, pero él aparecÃa siempre en su vida, lo que le impedÃa calmarse.
Dándose la vuelta y caminando rápidamente hacia el coche de Leonardo y tocando la ventanilla, Natalie le dijo frÃamente: -Leonardo, ¿qué quieres? Sabes que lo que haces ahora
es como un nervertido. ¡en cualquier momento nuedo llamar a la policÃa para cua ta dataneal