CapÃtulo 577
Cerca del mediodÃa, Ruyman llamó a la puerta.
Señorita López, el señor Ruiz quiere invitarla a comer con él.
Natalie pensó en que no habÃa nada que hacer a mediodÃa y asintió con la cabeza, -De acuerdo, me envÃas la ubicación después.
A las doce y media del mediodÃa, Natalie entró en un restaurante cercano a MY y se sintió culpable cuando vio a Fausto ya en su sitio.
Fausto eligió un restaurante cerca de MY y ella llegó tarde.
-Lo siento, he tenido una reunión improvisada que acaba de terminar, has esperado mucho, ¿no? âdijo Natalie con culpabilidad mientras se sentaba frente a Fausto.
Fausto sonrió y le ofreció un vaso de agua, âNo pasa nada, yo también acabo de llegar.
Señor Ruiz, me has invitado a comer de repente, ¿hay algún problema con la cooperación?
Fausto se quedó helado, y luego dijo un poco impotente: -Sólo puedo buscarte por asuntos de trabajoâ¦
Natalie cogió su vaso de agua y bebió un sorbo, un poco sorprendida, -¿Has venido hoy por un asunto personal? 1
Fausto asintió, dijo con sinceridad: -Quiero perseguirte.
-¡Pfff!
Natalie expulsó directamente un chorro de agua por la boca.
Reaccionó y le dio una servilleta a Fausto: -Señor Ruiz, lo siento, hice sin querer.
Lo que dijo Fausto fue tan chocante, ella era la ex mujer de Leonardo y Fausto era amigo de Leonardo, y el hecho de que intentara cortejarla le parecÃa una fantasÃa a Natalie.
Fausto cogió la servilleta y se secó la cara y le dijo: -Estoy diciendo la verdad.
Natalie frunció el ceño, -Señor Ruiz, eres amigo del señor Ramos, asà que nunca considero que seas mi pareja.
El mes que Fausto la cuidó en Dominica, ella ya habÃa intuido los sentimientos de Fausto por ella, ninguno de los dos lo habÃa hurgado en ese momento, no esperaba que Fausto se lo confesara de repente ahora.
1/2
Sólo porque soy amigo de Leo me rechazas, esto es demasiado injusto para mÃ. Natalie se quedó callada un rato, miró a Fausto y le dijo palabra por palabra: gracias por quererme, pero no te merezco, ya conocerás a una mujer mejor.
-No quiero conocer a otra mejor, para mà tú eres la mejor.
Su mirada era sincera y sus ojos estaban llenos de amor.
Señor Ruiz,
Natalie apretó lentamente el vaso y, tras un momento de silencio, miró a Fausto y le dijo: -¿ Qué te gusta de m�
Fausto se quedó helado, no esperaba que ella hiciera esa pregunta.
-No lo sé, te vi cuidar de Leo, pensé que me gustarÃa casarme con una mujer asà en el futuro, pero poco a poco me fui sintiendo atraÃdo por ti, sin embargo me dolÃa que fueras la mujer de Leo, y luego iba a ver a Leo con frecuencia, pero en realidad sólo querÃa verte a tiâ¦
-¡Basta!
que son más
Los ojos de Natalie son frÃos, -Señor Ruiz, hay muchas mujeres en Monteflor bellas que yo y más simpáticas, ¡puedes gustarle a otra! ¡No me voy a enamorar de ti!
Después de decir eso, Natalie se levantó y cuando estaba a punto de irse, vio a Leonardo caminando con una mirada gélida.
Ella arrugó el ceño involuntariamente, iba a decir algo, pero Leonardo cruzó hacia ella y le dio un puñetazo a Fausto.
Se pelearon en el restaurante, asustando a todos los que comÃan en el restaurante, que soltaron los palillos y salieron corriendo por miedo a ser golpeados por ellos.
Natalie los miraba pelear con ojos frÃos y se dio la vuelta para marcharse enseguida.
No querÃa detener la pelea y no era asunto suyo.
Justo cuando salÃa del restaurante, Leonardo la persiguió.
-¡Natalie, no te vayas!