CapÃtulo 544
Natalie se quedó helada e intentó escapar de su abrazo pero no lo consiguió.
-Leonardo, ¿qué estás haciendo? ¡Suéltame!
-¡Ruyman está mirando en la puerta!
Pero Leonardo no sólo no la soltó, sino que la agarró con más fuerza, como si temiera que ella
desapareciera.
Al notar que estaba raro, Natalie frunció el ceño: -Leonardo, ¿qué te ha pasado?
En la farmacia de FermÃn, él estaba enfadado, ahora por qué cambió de actitud.
Después de un rato, Leonardo la soltó, la miró y le dijo palabra por palabra: -Tú eres la doctora Luna, ¿
verdad?
Natalie se sorprendió y quiso preguntar si FermÃn se lo habÃa dicho, pero luego pensó que FermÃn no lo
habrÃa hecho sin su permiso.
-¿Por qué lo preguntas?
-Realmente eres tú.
Los ojos de Leonardo estaban llenos de culpabilidad, -Lo siento, te malinterpreté durante tanto tiempo.
Natalie se quedó un rato callada y lentamente dijo: -¿Cómo lo supiste?
-Después de que te fuiste, Ginés vino a verme y me dijo que la doctora Luna no aceptarÃa operar a Bryan si no dejaba en paz al Grupo Ramos. Pensé en todo lo que pasó cuando estaba con la pierna inhabilitada, ¡y adviné por instinto que tú eres la doctora Luna!
Natalie frunció los labios, no esperaba que fuera por eso.
Le miró frÃamente, -Una cosa malinterpretas. Pedà a FermÃn que le dijera esto a Ginés porque él atacó el Grupo Ramos por mi culpa, y aunque aceptaba perdonar al Grupo Ramos o no, yo salvarÃa a Bryan.
Leonardo decepcionó y frunció sus finos labios.
-Me curaste la pierna. ¿Por qué no me dijiste que eres la doctora Luna?
Natalie sonrió, -Desde el inicio no querÃa que te agobiaras y sintieras que me debÃas, después de todo, fui yo quien quiso casarse contigo, y luego no querÃa tener ninguna relación más contigo, asà que no
+15 BONUS
tenia caso decirtelo.
Con cada palabra que decia, un dolor agudo atravesaba el corazón de Leonardo.
Ella habia hecho tanto por él, pero él siempre la lastimaba y sospechaba que estaba con otro hombre,
su corazón dolia más al pensarlo.
-¡Natalie, lo siento! ¡Lo siento mucho!
Natalie se sorprendió al ver sus ojos enrojecidos y luego se quedó callada.
Leonardo tenia que disculparse con ella.
No sólo le habla curado la pierna, sino que habÃa hecho un gran esfuerzo para salvar a Josefina. nunca hizo algo mal con él pero él la debÃa mucho.
-Tengo una reunión más tarde, si no tienes nada más, vete.
Tras decir eso, Natalie se sentó y siguió leyendo los documentos.
Ella no era un robot, y las disculpas de Leonardo no harÃan desaparecer su resentimiento hacia él.
Y recordaba lo de esta mañana, en cuanto le oyó amenazar a FermÃn, se sintió realmente triste.
No sólo no la entendÃa, sino que ni siquiera respetaba a sus amigos.
-Me disculparé yo mismo con FermÃn.
A Natalie le tembló la mano al agarrar el documento, bajó los ojos y dijo: -Es asunto tuyo.
-Esta noche te recojo para cenar.
Cuando estaba a punto de negarse, Leonardo continuó: -Invitaré a FermÃn, y aprovecharé la cena para disculparme con él. Me vas a acompañar, ¿no?
Natalie miró a Leonardo, vio la culpa en sus ojos y finalmente asintió.
-Bien.