CapÃtulo 349
No vio cómo Natalie hizo que aquellos hombres se tumbaran.
Natalie se acercó a los hombres y les dijo con expresión gélida: ¿Quién les ha ordenado venir?
El lÃder tenÃa el ojo amoratado y la comisura de la boca hinchada, negó con la cabeza asustado al oirlo.
-No⦠Nadie, sólo queremos que se haga justicia por mi hermanoâ¦
Natalie hizo una mueca de desprecio y levantó lentamente la mano.
El hombre se asustó tanto que alargó la mano y se cubrió la cara, le temblaba la voz mientras decÃa: No⦠No me pegues, te digo⦠te digoâ¦.
vse dad
Temblando, le dijo que habÃa recibido una transferencia de una persona misteriosa pidiéndole que trajera a alguien para causar problemas hoy, y el hombre miró a Natalie con miedo.
-Señoritaâ¦Señorita López, le he dicho todo lo que sé, usted⦠No vuelva a pegarmeâ¦
El aspecto asustado del hombre en ese momento contrastaba con su arrogancia anterior.
Si no fuera porque habÃa visto antes su mirada agresiva, Ruyman ya habrÃa simpatizado con él.
Natalie bajó la mano, -¡Si descubro que me has mentido, te mato!
El hombre estaba a punto de llorar.
-Lo que he dicho es cierto, te lo garantizo con mi personalidad.
Natalie se levantó y vio a dos hombres de pie en la puerta del despacho, levantó los ojos y se quedó helada al verlos.
-¿Qué haces aqu�
Ella y Leonardo no habÃan estado en contacto en los últimos quince dÃas, desde que ella le dijo que iba a romper. Su repentina aparición frente a ella la hizo sentir como si estuviera en trance.
Leonardo no respondió a sus palabras y caminó rápidamente a su lado para sujetarle la muñeca. Después de comprobar que no estaba herida se relajó.
-He visto en las noticias que han venido a MY a causar problemas, casualmente estaba por el barrio, asà que
he venido a echar un vistazo.
Carlos, que le seguÃa, casi se rió al oÃr lo que dijo, era evidente que le preocupaba que ella, por eso vino corriendo desde el Grupo Ramos, y él no lo admitió.
Natalie asintió con la cabeza y dijo tranquilamente: -Bueno, estoy bien. Ve a trabajar, la policÃa no tardará en llegar.
Los ojos de Leonardo se venga la policÃa.
ecieron y dijo con voz grave: -No tengo prisa, me iré cuando
Natalie quiso negarse, pero no querÃa discutir con Leonardo delante de tanta gente, asà que
apretó los labios y no dijo nada.
Pronto llegó la policÃa.
1/2
Estaban confusos cuando vieron la situación, -¿Qué está pasando aqu�
Natalie se acercó, â Señor, ellos están aquà para causar problemas, pueden llevárselos.
-¿Quién les ha pegado?
-Yo, pero fue en defensa propia.
PolicÃa:
Los hombres:
Tras unos segundos de silencio, la policÃa se llevó a los que causaban problemas y a Natalie a comisarÃa para que declararan.
Leonardo también fue, acompañó a Natalie todo el tiempo mientras declaraba, asà que la declaración de Natalie se hizo rápidamente, en menos de una hora, salieron de la comisarÃa.
En la puerta de la comisarÃa, le dio las gracias a Leonardo. Cuando se disponÃa a coger un taxi, Leonardo la agarró bruscamente de la muñeca.
-¿Por qué no me avisaste?
Natalie intentó soltarse pero no pudo y tuvo que mirarle con el ceño fruncido. -Señor Ramos, creà que habÃamos roto.