CapÃtulo 340
Matilda le miró con rostro inexpresivo, -¿Qué puedo tener si aborto al bebé?
Tadeo se mofó, -¡Nada, pero te arrepentirás si te quedas con el bebé!
-Es cosa mÃa, si te atreves a hacerle daño, ¡seguro que se lo digo a Josefina!
El rostro de Tadeo se tornó extremadamente adusto, y miró fijamente a Matilde como si quisiera matar.
-¡Matilda, cómo te atreves!
Matilda levantó las cejas y le miró frÃamente a los ojos.
Al cabo de un rato, Tadeo se levantó y se marchó.
La sofocante frialdad del cuarto privado desapareció y Matilda se sintió por fin aliviada.
Se tocó la barriga inconscientemente, este niño era su mayor carta de negociación, ¡debÃa darlo a luz!
Tras sentarse un rato más en el cuarto privado, Matilda se levantó para marcharse y, justo cuando llegaba a la puerta, vio que Natalie y Bryan salÃan juntos del cuarto privado de enfrente.
Estaban charlando, asà que no la vieron.
Matilda volvió a entrar en el cuarto privado, cerró la puerta apenas un resquicio tras de sà y, al ver que Natalie y Bryan salÃan juntos, sacó su teléfono móvil y tomó unas fotos rápidamente.
Iba a enviárselas a Leonardo, pero cambió de idea en el momento de enviarlas.
Guardó el móvil.
A primera hora de la mañana siguiente, la noticia de que Bryan, la estrella de cine, tenÃa una relación se convirtió en trending.
El informante no sólo tenÃa fotos, sino también un vÃdeo.
En el vÃdeo, Bryan cuidaba muy bien de Natalie. Aunque Natalie aparecÃa en un mosaico, se veÃa claramente la cara de Bryan.
La noticia incendió inmediatamente Internet, con casi todo el mundo prestaba atención, y los más tristes eran los fans de Bryan.
-Oh Dios mÃo, me va a dar un paro cardÃaco. En todos estos años, los paparazzi nunca le sacaron una foto comiendo con ninguna mujer, yo habÃa pensado que no le gustaban las mujeres, ¡pero resulta que fui una ingenua!
Voy a llorar⦠Yo también quiero cenar con Bryan⦠Tengo tanta envidia. ¿Qué mujer le gustarÃa a Bryan? ¡Ella debe haber salvado la galaxia en su vida pasada!
-¡Debo encontrar a la mujer que nos robó a Bryan! ¡Bryan es para todos nosotros!
Mientras discutÃan en internet, Natalie, la protagonista, no sabÃa nada.
Acaba de despertarse y arrugó el ceño cuando vio una docena de llamadas de Tina.
Justo cuando iba a llamarla, la llamó Tina.
-Tina, ¿qué pasa?
¿Cenaste anoche con Bryan?
Natalie extrañada de cómo lo sabÃa, -Bueno, ¿qué pasa?
-La foto de Bryan y tú se colgó en internet, aunque los paparazzi te mosaquearon, pero ahora los internautas están difundiendo frenéticamente la noticia de que Bryan está enamorado, y todo el mundo está buscando quién es la persona que cenó con Bryan.
Natalie era agente, y sabÃa de la gravedad del asunto, y rápidamente dijo: Lo sé, te dejo.
Colgó el teléfono y enseguida marcó el número de Bryan.
Sonó la voz cansada de Bryan..
-Natalie, he visto la noticia en internet. No te preocupes, me encargo yo.
-¿Qué va a hacer tu empresa al respecto?
Tras unos segundos de silencio, Bryan dijo: -La empresa decidió aclarar que sólo somos amigos, y luego pidió a mi agente que tuiteara que estaba allÃ.
Esta es la forma más fácil y eficaz de solucionarlo.
-Vale, lo entiendo.
Al colgar el teléfono, Natalie se levantó y bajó las escaleras, y vio a Leonardo sentado en el sofá con una mirada gélida, la mandÃbula tensa y obviamente de mal humor.
Natalie caminó hasta sentarse a su lado, apretó los labios y luego dijo: -Sobre lo de anoche, puedo explicar.
La gélida mirada de Leonardo era como una poza profunda y frÃa, tan frÃa hasta la médula.