CapÃtulo 256
Las manos de Natalie bajo las sábanas se tensaron involuntariamente, y bajó los ojos, âNo deberÃas haber vuelto.
Leonardo se mofó, -Tienes razón, he hecho el ridÃculo preocupándome por ti. ¡Qué cabrón
soy!
Tras decir eso, se marchó dando un portazo.
Natalie apretó los labios, desgarrada. Si Leonardo era más amable con ella, el muro que habÃa construido en su corazón serÃa más frágil y un dÃa se derrumbarÃa en pedazos.
Natalie no se dejó llevar demasiado tiempo por esta emoción y se calmó rápidamente. Se levantó de la cama, dispuesta a salir del hospital.
Al abrir la puerta de la sala, vio a Leonardo de pie, con frialdad.
Se quedó paralizada un momento, ya que creÃa que él habÃa salido.
â
-¿Por qué no�
Antes de que pudiera terminar la frase, Leonardo la cogió en brazos y se dirigió hacia el hospital.
Estaba apretada contra su pecho, oyendo los latidos firmes y fuertes de su corazón, su cara se calentó involuntariamente y sus latidos se aceleraron.
-Señor Ramos, bájame. Puedo andar.
-¡Cállate si no quieres que te tire al suelo!
Su voz estaba teñida de ira y tenÃa la mandÃbula tensa, obviamente seguÃa enfadado por lo que acababa de ocurrir, pero la abrazaba con cuidado.
Natalie bajó los ojos y trató desesperadamente de contener la alegrÃa, no podÃa permitirse volver a cometer el mismo error.
Leonardo la llevó a Royal, donde ahora vivÃa.
Natalie frunció el ceño involuntariamente al ver el chalet desconocido.
-Señor Ramos, llévame a BahÃa de los Olmos.
Leonardo se burló: -¿Quieres que te vuelvan a explotar?
Natalie:
Viendo que Natalie estaba un poco enojada, Carlos se apuró a explicarle: â-Señorita López, hay gente en la entrada de BahÃa de los Olmoschalet esperando que aparezcas, es muy peligroso.
+15 BONUS
Natalie miró a Carlos, -Carlos, ¿encontraste a la persona que puso la bomba en El Palomarchalet?
on la
âBueno, es el personal de mantenimiento del chalet que puso la bomba en el chalet excusa del mantenimiento. En cuanto se abra la puerta, el temporizador de la bomba se activará y explotará en cinco segundos.
Natalie frunció el ceño, -¿Cuál es el motivo? ¿Era admirador de Matilda?
Carlos negó con la cabeza, -No se comprobó porque ya se habÃa suicidado cuando lo encontramos y murió una hora después de que pusiera la bomba.
Ella bajó los ojos, sintiendo que algo iba mal. Si de verdad querÃa matarla, no se habrÃa suicidado sin confirmar que habÃa muerto por la explosión, y sólo habÃa una posibilidad para
hacerlo.
«¡TenÃa un cómplice!»
«Y esto fue un hecho premeditado, no deberÃa ser un ávido fan de Matilda, de lo contrario él habrÃa deliberadamente dejado que Matilda supiera de sus acciones.>>
«Lo más probable era que intentara utilizar lo de trending, ser represaliado por la gente como tapadera para matarme y luego dirigir la opinión pública en esa cosa.»>
«Y sólo deberÃa haber una persona que hiciera eso.»>
«¡Escorpión!>>
>
Al pensar en todo esto, Natalie inmediatamente envió un mensaje a Mai.
[Escorpión deberÃa estar en Monteflor.]
Poco después, Mai le respondió.
[Iba a contarte sobre esto, el hombre de mantenimiento que creó la bomba estaba en contacto con los hombres de Escorpión.]
Los ojos de Natalie se enfriarón.
Escorpión no la matarÃa de una manera tan fácil, esta vez probablemente era una advertencia.
[¿Puedes averiguar dónde está?]
[Sus movimientos están bien ocultos, es muy probable que ya tenga una identidad legal, tal vez ya haya aparecido a tú lado. Haré lo posible por averiguarlo, mientras tanto, presta atención a la gente que te rodea.]
[Bien.]
+15 BONUS
Justo cuando colgó el teléfono, vio que Leonardo se acercaba con una caja de pastillas y un vaso de agua, âTómate las pastillas, yo voy a trabajar. Si estás cansada, descansa, y levántate a comer cuando la criada haga la cena preparada.
-SÃ.
Natalie tomó el agua y las pastillas y se las comió delante de Leonardo, y sin decir nada más, se dio la vuelta y salió del dormitorio.
Al Hogar a la nuerta, ovó la voz de Natalie nor detrás.
+