CapÃtulo 246
-Esta noche vamos a dar una fiesta en casa, y vuelves para ella.
El tono de Beata era gélido, como si Natalie le debiera mucho dinero.
Natalie se negó: -Esta noche tengo algo que hacer, no estoy disponible.
-¡Natalie!
La voz de Beata era furiosa, -Como Mati querÃa tranquilizarte, si no, ¿crees que te llamarÃa? i La familia López quedarÃa deshonrada si se supiera que fuiste a hacer de servidora!
A Natalie le hizo un poco de gracia que tenÃa miedo de quedar mal pero la pidió a la fiesta, no sabÃa en qué estaba pensando Beata.
-Dije que no estoy disponible, si tienes miedo de quedar mal, no me pidas volver.
Después de decir eso, Natalie colgó el teléfono, haciendo que Beata se enfadara bastante.
Un rato después, Matilda le mandó un mensaje.
[Natalie, ¿por qué no vuelves? ¿Es porque tienes miedo de que la gente me compare contigo?]
[En realidad, no tienes que sentirte inferior. Llevas fuera más de diez años, es normal que no puedas estar a mi altura cuando vuelvas. Lo más importante para la gente es verse a sà misma con claridad, que tú estés al lado de Leo sólo hará que sea ridiculizado por los demás.]
[¡Si yo fuera tú, lo habrÃa renunciado!]
Mirando los mensajes de Matilda, Natalie enarcó una ceja y lo trató como si no los viera.
Por la noche, en casa de la familia López habÃa risas y tertulia.
Beata le regaló a Matilda una silla de ruedas por su lesión en la pierna y le compró el vestido más moderno. El vestido era largo y cubrÃa la pierna lesionada de Matilda.
Hoy llevaba un maquillaje ligero, el pelo recogido, su temperamento era apacible y atraÃa fácilmente la atención de la gente.
-¡Beata, qué envidia que tengas una hija tan maravillosa! Si yo fuera tú, ¡me despertarÃa
riendo todos los dÃas en mis sueños!
SÃ, mi hija lo aprende todo, ¡pero no es buena en nada! ¡Si ella fuera tan buena como Mati, no tendrÃa que preocuparme!
-¡No sé quién tendrá la suerte de casarse con una mujer tan estupenda como Mati!
En los cumplidos y alardes, Beata no podÃa dejar de sonreÃr, con orgullo en los ojos, pero fingiendo modestia.
+15 BONUS
-El éxito de Mati es fruto de su propio esfuerzo. Por cierto, consiguió la firma que le pedisteis.
Al oir esto, los ojos de la gente se llenaron de alegria y sorpresa, -¿De verdad? ¿De verdad consiguió la firma de Elia?
Beata asintió: -Por supuesto, no tengo por qué mentiros.
Entregó la firma que le habÃa dado Matilda a sus amigas y sonrió: -Si Mati no conociera a Elia, no habrÃa podido conseguirla.
Es realmente la firma de Elia. ¿Qué tipo de persona es? ¿Es hombre o mujer?
Mati, eres demasiado amable. ¡Si tuviera un hijo, harÃa que se casara contigo!
Es realmente la firma de Elia. ¿Qué tipo de persona es? ¿Es hombre o mujer?
Aunque sabÃa que estaba siendo elogiosa, Matilda se sintió encantada al oÃrlo, y la sonrisa de su rostro era genuina.
Elia es mujer, de unos cuarenta años, con una personalidad agradable.
Se oyó un repentino alboroto en la puerta.
Los invitados giraron la cabeza y vieron que Nina, vestida con un sari blanco, entraba
lentamente.
Nina habÃa quedado tercera en el concurso de diseño, y Matilda la conocÃa, pero se llevaban tres o cuatro años de diferencia, asà que no se conocÃan bien.
Para Matilda, ella era una desvalida.
Una de las mujeres ricas que rodeaban a Matilda y Beata era muy amiga de la madre de Nina, y cuando la vio Nina se acercó rápidamente a ella con una sonrisa en la cara.
Señora Rosa, ¿vino a la fiesta?
La persona llamada Señora Rosa sonrió y dijo: -SÃ. ¿Por qué no vino tu mamá?