CapÃtulo 187
Natalie pensaba que Leonardo era un maniático de la limpieza, pero un dÃa lo vio comerse tranquilamente las alitas de pollo que Josefina le habÃa prendido, mientras él ni siquiera tocaba la comida que ella le habÃa prendido hasta el final, y se dio cuenta de que no era un maniático de la limpieza, sólo le cafa mal a ella.
Diez minutos después, Leonardo terminó de comer.
Natalie esperaba impaciente, -¿Puedes soltarme ya?
Esta vez Leonardo no insistió, y directamente le soltó la mano.
Ella se levantó y salió de la oficina, aún molesta, tenÃa que encontrar la manera de romper con
Leonardo.
Fausto la vio y se abalanzó sobre ella.
-Señorita López, Leo no te hizo nada difÃcil, ¿verdad?
Al ver su indisimulada preocupación, Natalie parecÃa que era simpático, negó con la cabeza y dijo: No, hoy fue mi culpa, otro dÃa le invito a cenar.
Fausto sonrió,-¡Entonces me acuerdo, no puedes arrepentirte!
-No lo haré, no te preocupes.
que Omar y
Entre todos los amigos de Leonardo, Fausto era el que mejor la trataba, y aunque Emiliano no lo decÃan, Natalie se daba cuenta de que la despreciaban y pensaban que habÃa sido ella la que habÃa roto con Leonardo y Matilde.
Fausto iba a decir algo más cuando la voz helada de Leonardo sonó al lado de ellos.
-Fausto, estás aquà para hablar de negocios conmigo, ¿no? ¿Y aún tienes tiempo para charlar?
En cuanto apareció Leonardo, la temperatura a su alrededor empezó a bajar rápidamente.
Natalie ni siquiera lo miró y le sonrió a Fausto, -Señor Ruiz, les dejo entonces, adiós.
-De acuerdo, adiós.
La gélida mirada de Leonardo se clavó en la figura de Natalie, enojado al ver que ella ni siquiera
lo miraba.
Hasta que Natalie subió al ascensor, Leonardo se fijó hacia Fausto.
-¿Cuándo se conocen tanto?
Fausto dijo tranquilamente, -Antes te visitábamos cuando tenÃas la pierna lesionada, nos veÃamos más a menudo, y de vez en cuando hablabamos.
Aloir la advertencia en el tono de Leonardo, Fausto frunció el ceño, Leo, están divorciados,¿ no? ¿No puedo tener una relación normal con la señorita López?
No estamos divorciados ni lo estaremos!
Pero la señorita Lopez dijo que ya tienen el certificado del divorcio, ¿no?
La mirada de Leonardo se tornó frÃa, sus ojos no mostraban calidez.
-Fausto, esto es entre Natalie y yo, no es asunto tuyo!
Después de un momento de silencio, Fausto dijo:-Vale, hablemos del terreno del lado este de la ciudad.
Los dos entraron en el despacho de Leonardo.
De regreso a MY, Natalie pensó durante mucho tiempo, y consideró nuevo novio, para que Leonardo dejara de molestarla.
que tenÃa que encontrar un
Era una mujer activa, asi que llamó a Tina en cuanto llegó a la oficina.
Tina, ¿conoces a algún hombre de calidad? Preséntame a unos cuantos.
Tina se quedó estupefacta, tocó la frente de Natalie y le dijo: ¿Tienes fiebre? ¿Por qué de repente me pides que te presente hombres?
Natalie apartó la mano y dijo seriamente: -No estoy bromeando contigo.
-Yo tampoco te estoy tomando el pelo. Después de divorciarte de Leonardo, ¿no trabajarÃas mucho para vivir mejor y hacer que Leonardo y Matilda se arrepientan?
Natalie la miraba: -Si quiero trabajar duro, pero en realidad no quiero tener nada más que ver con ellos ni hacer que se arrepientan.
-De repente quieres un hombre, ¿te sientes sola?
-No, quiero encontrar un hombre que finja ser mi novio, porque últimamente Leonardo está
un poco raro.
Tina enar
una ceja y dijo curiosamente: -¿Te está molestando?
Ella habia sentido antes que Leonardo miraba a Natalie de una manera que definitivamente parecÃa que le gustara Natalie.
Más o menos, ¿hay algún hombre que me puedas presentar o no?
-Si, pero antes de presentarte a un hombre, deberÃamos resolver otro asunto primero.
Natalie se quedó perpleja, -¿Qué?