CapÃtulo 132
Leonardo le dijo con indiferencia: -Te guste o no el collar, lo compraré para regalar a Natalie para nuestro tercer aniversario de boda.
Matilda retrocedió unos pasos incrédula, sus ojos se llenaron de lágrimas.
-¿Estás diciendo la verdad?
SÃ.
Mucha gente estaba murmurando, y la mayorÃa se burlaba de Matilda, que pensaba que Leonardo seguirÃa esperándola.
Finalmen
Matilda no aguantó más y salió corriendo de la sala.
La gélida mirada de Leonardo se dirigió a los que hablaban de Matilda, y dijo frÃamente: -¡Si vuelvo a oÃr que se burlan de Matilda, habrá consecuencias!
Tras ver este ridÃculo drama, Natalie empujó tranquilamente a Leonardo hacia el centro de la sala.
Muchas de las personas que Hernández habÃa invitado eran responsables de los grandes conglomerados de Monteflor, y varios de ellos, muchos de los cuales querÃan trabajar con el Grupo Ramos, se acercaron a hablar con Leonardo.
Natalie recibió mucha información al lado.
Después de charlar un rato, Leonardo se dio la vuelta y al ver a Natalie con la cabeza gacha como si estuviera distraÃda, le dijo: -Si te aburres, puedes ir a la zona de postres a comer algo.
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Natalie sonrió y dijo: No, creo que es divertido escucharlo de vez en cuando.
Leonardo siguió charlando con su socio.
Eugenia y Gisela no tardaron en bajar.
Al ver a Natalie, los ojos de Gisela se llenaron de odio, Natalie le hizo perder su papel y la metieron en comisarÃa unos dÃas, ¡y ahora tenÃa que disculparse en público!
Gisela se indignó mucho al pensarlo.
A diferencia de Natalie, que contaba con el apoyo de Leonardo, ¿dejarÃa que Natalie la humillara?
Eugenia tiró de la mano de Gisela y le susurró: -Gisela, ten paciencia, cuando a Leonardo no le guste esa zorra en el futuro, ¡la acabaremos!
Gisela bajó la cabeza para ocultar el odio de sus ojos.
+15 BONUS
-Mamá, no te preocupes, sé lo que tengo que hacer.
Al verlas bajar, Hernández se dirigió al escenario, cogió el micrófono y comenzó a hablar.
âMuchas gracias a todos por venir hoy a esta fiesta, creo que todos ustedes ya saben lo que pasó con, Gisela en Internet, esto ha causado una muy mala influencia en la señorita López, y también ha lastimado a la señorita López, lo siento mucho.
-¡Hoy los invito a todos aquÃ, a fin de que Gisela y Eugenia le den a la señorita López una disculpa, le devuelvan a la señorita López una justicia!
Al terminar, Gisela y Eugenia subieron al escenario.
Gisela contó los detalles de cómo se metió activamente con Natalie, cómo compró hackers para inculparla y cómo creó rumores en Internet.
-Señorita López, sé que hice algo mal. ¡Espero que me perdone!
Eugenia tomó el micrófono, miró a Natalie y dijo: -Señorita López, como Gisela estaba encerrada en la comisarÃa, estaba demasiado preocupada, asà que conseguà que alguien te tirara pintura, y ahora me siento culpable.
-Para pedirte disculpas, mandé comprar un balde de pintura, si mis disculpas no calman tu enojo, puedes arrojarme este balde de pintura, ¡definitivamente no tendré ninguna queja!
Los presentes empezaron a murmurar, todos con burla y desprecio.
No despreciaban lo que habÃan hecho, en todas las familias habÃa gente que hacÃa cosas tan malas, no pensaban que serÃan tan estúpidas como para ser denunciadas por alguien que habÃa encontrado las pruebas, y ahora se disculpaban en público.
Las miradas de la gente hacÃan sentir a Gisela como si la estuvieran desnudando, cada segundo
era una tortura.
Natalie los miraba con indiferencia, lo que estaban sufriendo ahora no era nada comparado con la décima parte de lo que la habÃan denunciado por Internet.
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