CapÃtulo 105.
Pensando que Leonardo acababa de salvarla, y que no le convenÃa cocinar para sà misma en su estado de salud actual, asintió y dijo: -Me quedaré aquà hasta que me cure, y luego volveré a mudarme cuando esté mejor.
Leonardo no dijo nada, obviamente en desacuerdo.
-Por cierto, ¿dónde está Ismael ahora?
-Muerto.
Natalie miró sorprendida a Leonardo y dijo: -¿Tú lo mataste?
-No, se cayó accidentalmente por la montaña cuando huÃa, y el cuerpo que encontró habÃa sido mordido por las bestias y estaba completamente desfigurado.
Pero aunque no se hubiera caÃdo, ¡Leonardo no le habrÃa dejado seguir vivo!
Natalie asintió,
â
TenÃa un cómplice, Bruno.
-Después de la muerte de Ismael, Bruno ya se ha entregado por miedo.
Cuando terminó de hablar, Leonardo le preguntó con suspicacia: -Eres una empleada normal de MY, ¿por qué Ismael y Bruno se esforzaron tanto para atraparte?
Natalie frunció los labios y bajó la mirada, -Porque antes Bruno querÃa firmar un contrato con Ismael y me pidió firmar el contrato con Ismael, sin embargo, Ismael quiso follarme y fue golpeado por mÃ, asà que me secuestró con Bruno para intentar vengarse de mÃ.
Leonardo seguÃa escéptico, -Si esa fuera la única razón, hubiera sido más sencillo para Ismael hacer que Bruno te despidiera de MY, ¿no? ¿y secuestrarte necesitaba estar con Bruno?
Natalie se frotó las sienes y frunció el ceño, -No olvidas que Tina y yo somos buenas amigas, ¡ Tina no estarÃa de acuerdo que Bruno quisiera despedirme!
-En cuanto a que Ismael llame cómplice a Bruno, es un loco, ¡cómo puedo saber lo que piensa!
Los ojos de Leonardo se profundizaron y dejó de preguntar.
-Que descanses bien, yo me voy a trabajar al estudio, llámame si pasa algo.
-Entiendo.
Cuando Leonardo se fue, Natalie se sintió aliviada.
Por la tarde, Tina vino a ver a Natalie.
Viendo que se recuperaba bastante bien, Tina ya no estaba preocupada.
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¡Sabes que me asusté mucho cuando me enteré de tu secuestro! Por suerte estás bien, jsi no habrÃa despellejado a Bruno y a Ismael!
Natalie se rió, Estoy bien, ¿verdad? No te preocupes.
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-¡Cómo te atreves a decir eso! Esta vez, si no fuera por la oportuna llegada de Leonardo, tal vez hubierasâ¦
Los ojos de Tina enrojecieron de repente y no dijo nada más.
-Lo sé. ¡Si lloras, no te haré caso!
Tina puso los ojos en blanco y dijo enfadada: ¡Quién dijo que iba a llorar!
-Ok, no vas a llorar, la que va a llorar soy yo.
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Tina se secó las lágrimas y sacó un documento de su bolso, -¿Qué vas a hacer con este contrato? Si se lo damos a la policÃa, ¡será suficiente para que Bruno pase toda su vida
encerrado!
Natalie se quedó callada unos segundos y dijo, -RuÃnalo, no quiero que nadie sepa que soy presidenta de MY.
-No quieres que Leonardo lo sepa, ¿tienes miedo de que comparta la propiedad contigo?
-Si es verdad, serÃa él quien tendrÃa miedo de que yo compartiera su dinero. Como estamos a punto de divorciarnos, no quiero meternos en lÃos.
Al pensar en Leonardo, Natalie se sintió de repente inundada por emociones desconocidas, que
la hicieron fruncir el ceño inconscientemente.
Al saber que era Leonardo quien la habÃa salvado, notó claramente que su decisión de divorciarse era mucho menos firme que antes.
Pero si seguÃa con él, se convertirÃa en la patética Natalie, ¡y ella nunca lo permitirÃa!
Tina se quedó un rato más y se marchó con el contrato.
Natalie se recuperó durante unos dÃas y la policÃa vino a tomarle declaración varias veces.
La última vez que la policÃa se fue, la miraron y le dijeron: âSeñorita Sánchez, Bruno quiere
verla.