Capitulo 347
Las tres empresas estuvieron de acuerdo en que mi estudio se uniera al proyecto, pero al final, debido a razones de procedimiento, mi estudio terminó siendo una empresa
subcontratada por el Grupo Montero
Aunque la escuela ya habÃa restaurado mi reputación, me estaba costando un poco seguir el ritmo del proyecto
Mi tutor ya me habÃa asegurado que podria reemplazar los créditos con el diseño de otros proyectos, de modo que mi educación no se verÃa afectada.
Pensando en mi trabajo de ese momento, naturalmente lo acepté con alegria.
Descubrà que casi cada paso de Felix estaba calculado, por lo que fue por eso que, en la batalla contra Chara, salli completamente lesa
El mayor problema era que habÃa cambiado my número de teléfono.
No supe cómo Jonathan consiguió mi nuevo numero, pero cambió el suyo constantemente para famarme
For precaución, selo le dije a unas pocas personas en Estados Unidos sobre el cambio
de número, incluso se lo ocute a Estrella
¿Quiém sabe si Jonathan encontraria alguna manera de revisar mis conversaciones con
eilla?
Alicia me dijo que incluso fue a la escuda unas cuantas veces, pero al final fue expulsado por los guardias de segundad
No supe que más queria de mi acaso creÃa que si estuviera embarazada, el niño seria suyo?
Decidi no pensar en cosas que no entendia y me sumergi completamente en el trabajo.
Pero nunca imaginé que Jonathan me seguiria hasta la sucursal del Grupo Montero.
Cuando lo vi en la sala de reuniones, estaba acompañado con el equipo de su empresa.
Varias caras conocidas aparecieron, y todos se sorprendieron verme, pero rápidamente bajaron la cabeza intercambiando muradas entre ellos
Sabia que probablemente el grupo de trabajo de la compañÃa pronto estarÃa alborotado
Pero ya habla salido de todos esos grupos.
Pretend to verlos, y segui revisando la propuesta
Me incorporé a mitad de camino, aún no estat familiarizada con muchos detalles
La mirada de Jonathan estuvo fa en mi durante mucho tiempo sin decir una palabra
Cuando Félix entró a la sala después de manejar algunos asuntos, su boca esbozaba una sonrisa fria
â¿Quién los dejó entrar?â
La secretaria se apresuró a responder. âEl presidente Vargas querÃa hablar sobre una colaboración y tenia una cita con el gerenteâ.
Jonathan dio un paso adelante y extendió su mano.
âPresidente Palomar, vengo a hablar sobre el proyecto en Estados Unidos. Mi hermano menor ha estado siguiendo este proyecto y creo que podrÃamos continuar discutiéndolo. El Grupo Vargas siempre ha querido participar en proyectos internacionales y tenemos experiencia previaâ..
â¿Y qué?â
Félix no le estrechó la mano, en su lugar, se sentó a mi lado y me pasó un vaso de leche.
En ese momento escuché a Jonathan respirar profundamente, aún sin levantar la cabeza. Realmente, cada vez entendÃa menos sus intenciones, egoÃstamente pensé que no habÃa ido por la colaboración, sino por mÃ.
Jonathan se retractó avergonzado, diciendo, âPresidente Palomar, si colabora con el Grupo Vargasâ¦â
âRecuerdo que LatAm Comercio Integral y la familia Arenas ya expulsaron al Grupo Vargas, ¿no es asÃ? O mejor dicho, fueron los empleados del Grupo Vargas quienes arruinaron esa colaboración, el Grupo Vargas no tiene derecho a unirse a nosotros. Por favor, retÃrenseâ.
El tono de Félix permaneció indiferente, como si estuviera hablando de algo sin importancia.
El rostro de Jonathan se oscureció instantáneamente, y cuando levanté la vista para encontrarme con sus ojos enfurecidos, pareció enojarse aún más, y apuntándome directamente, agregó, âEl estudio de Iris apenas cuenta con una docena de personas, ¿cómo puede un pequeño estudio unirse y el Grupo Vargas no?*
Félix, con un toque de diversión, mientras lo miraba, jugó levemente con sus dedos sobre
la mesa.
âIris está bajo mi protección, yo decidà dejar que se nos uniera. Si tienes alguna queja, guárdatela, no está en discusión, ¿quién manda en la familia Montero ahora? Yo soy el presidente, no tú. ¿Qué tal si solo quiero hacer un poco de favoritismo? ¿Acaso eso está mal?â