CapÃtulo 337
Viendo lo cercanos que eran esos hermanos, de repente me entraron ganas de ver a Begoña.
Ella era mi única familiar, pero en ese momento estaba to el tiempo con Diego, acordándose de mi solo una vez a la semana.
â¿No es de tu agrado?â
Félix comenzó a fruncir el ceño de nuevo, apreté los labios y negué con la cabeza, âNo es eso. Félix, voy a darte un consejo, deja de fruncir el ceño, asà se forman fácilmente las
arrugas.â
Luego de quedarse claramente sorprendido, preguntó: â¿Cuál es el problema?â
âAh, es que⦠¿eres supersticioso? Dicen que las arrugas en la frente traen mala suerte y afectan la relación de pareja.â
Lo miré sinceramente, aunque habÃa cosas que aún no habÃa dicho. Esas arrugas realmente demuestran que tienes mal temperamento, por lo que cualquiera podrÃa darse cuenta de que tienes un carácter difÃcil.
Siendo ya de por sà frÃo, con esa cara, temÃa que en el futuro se le dificultara encontrar novia. Ãl estuvo a punto de fruncir el ceño de nuevo, pero inmediatamente relajó su expresión.
âBueno.â
Alicia, a su lado, se rio a carcajadas.
âIris, eres la némesis de mi hermano. La idea de perder dinero es el golpe fatal para los locales, con solo mencionarlo, mi hermano hasta se harÃa inyecciones de belleza, ¡Ni hablar de fruncir el ceño! ¿Verdad? ¿Señor?â
Mientras más feliz se mostraba ella, más frÃa se volvÃa la expresión de Félix, solo que ya no fruncÃa el ceño.
Temà que realmente se enojara, asà que rápidamente cambié de tema.
âMañana haré una transmisión en vivo desde el dormitorio, la red de nuestra escuela no tendrá problemas, ¿verdad?â
â¿En el dormitorio? ¿Habrá gente mirando?â
Alicia me miró pensativa, preguntando â¿Y si alguien intenta sabotearla? No creo que sea muy seguro.â
Al escucharla asentà en silencio, tenÃa razón, mi reputación no era buena, podrÃa haber gente que reaccionara de manera extrema. Y Chiara también era una bomba de tiempo, realmente no querÃa arriesgarme.
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âEn la empresa tenemos un estudio de transmisión, puedes usarlo.â
Tan pronto como Félix terminó de hablar, Alicia levantó la mano en señal de acuerdo.
âClaro, nuestra empresa también ha empezado a hacer transmisiones en vivo, ya tenemos un estudio preparado. Esta noche nos quedaremos aquÃ, asà nos ahorraremos que tu exmarido vaya a buscarte. De esta forma, las pruebas también estarán seguras, y lo más importante⦠podremos seguir comiendo aquÃ, hermano, ¡quiero otro plato de arroz!â
Félix tomó su plato y, de paso, también tomó el mÃo, sirviéndonos medio plato de arroz a cada una.
Realmente cocinaba bien, comà dos platos de arroz y también tomé sopa.
Después de comer, quise insistir en lavar los platos, pero Félix me miró con desprecio.
â¿Dices que solo debo presionar este botón?â
Ya habÃa metido los platos y los cubiertos en el lavavajillas y presionó el botón. Mirando las burbujas dentro del lavavajillas, me sentà nuevamente incómoda.
No habÃa ayudado en nada durante la cena, por lo que al sentir que habÃa comido y bebido gratis, me sentà algo incómoda. Alicia, eructando, mientras comÃa una banana, dijo â¿Hermano, por qué todo lo que preparaste hoy fue alto en proteÃna? ¿Estás haciendo ejercicio?â
No me habÃa dado cuenta de eso hasta que lo mencionó, Félix habÃa preparado pescado, pechuga de pollo y huevos, todos alimentos ricos en proteÃnas.
El joven se arregló las mangas de la camisa, y aún sin mostrar mucho entusiasmo, dijo, âLa comida en el extranjero es muy calórica, ¿Acaso no dijo el doctor que Iris necesita consumir proteÃnas de alta calidad?â
âIris necesita consumirlas, yo no⦠¿Iris?â
Alicia abrió mucho los ojos y luego nos señaló.
âHermano, no me digas queâ¦â
âEl doctor lo dijo, tú también lo escuchaste.â
Ãl, impasible, tomó unos documentos y regresó a su estudio.
Alicia saltó del sofá y me rodeó el cuello con un brazo.
âDime, ¿cuándo empezaron ustedes dos a tener algo?â
En ese momento me sentà muy incómoda, ya que no sabÃa cómo explicárselo, pero por
suerte, Félix volvió a salir.
âIris, necesito pedirte un favor, ¿podrÃas ayudarme?â
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