CapÃtulo 298
CapÃtulo 298
Quise aclarar que ella no era una desconocida, su identidad era bien conocida por todos.
Especialmente después de quedar embarazada, parecÃa temer que los demás no lo supieran, por lo que constantemente se lo recordaba a sus colegas en la empresa.
Cuando un colega se enteraba, inmediatamente todos lo sabÃan, incluso muchos de los socios también estaban al tanto.
Aparte de Miriam, ella era la primera en llevar un hijo de Jonathan, por lo que su posición era realmente especial.
ParecÃa haber olvidado que, en aquel entonces, los internautas también se habÃan lanzado contra ella, y todos conocÃan su relación con Jonathan.
Pero yo no dije ni una palabra, solo me di la vuelta, intentando irme.
Sin embargo, Jonathan no me dejó hacerlo, y volvió a bloquearme el paso.
âIris, déjame explicarte.â
â¿Qué hay que explicar? Jon, ¿acaso ya no quieres al bebé?â
Chiara se acercó, y directamente lo agarró del brazo.
Jonathan no se atrevió a empujarla con fuerza, asà que al final, tuvo que dejar que ella se aferrara a él.
Chiara levantó la barbilla, y mirándome con orgullo, dijo, âIris, espero que no intervengas en la vida de nuestra pequeña familia. El Grupo Vargas tarde o temprano será de nuestro hijo, es justo y necesario que trabaje en la empresa.â
Jonathan parecÃa algo enojado, por lo que note que quiso replicar, pero Chiara usó su as bajo la manga.
âJonathan, el doctor dijo que no puedo enojarme, tengo que mantenerme feliz. Trabajar contigo me mantiene feliz y asegura la salud del bebé.â
Casi la aplaudà por su actuación, ella realmente sabÃa cómo presionar donde más dolÃa.
10:03
Como era de esperarse, al mencionar al niño, Jonathan finalmente cedió, aceptando que ella trabajara en la empresa.
âMejor regresa al departamento de secretariado como mi secretaria.â
âNo, quiero ir al departamento de diseño.â Dijo puchereando, balanceando el brazo de Jonathan de manera.coqueta.
âIris, Estrella y Fernanda ya están en ese proyecto, yo también quiero participar, las cuatro compartimos la misma habitación. Jon, sabes que soy la más diligente que los tres, ¿por qué no puedo participar?â
Luego me lanzó una mirada, y con una voz melosa, dijo: âAunque me tengas cariño, tienes que dejar queâ¦â
âSi dices una palabra más, te vas.â
Jonathan le soltó el brazo y se marchó de la sala de reuniones.
Chiara me lanzó una mirada furiosa y lo siguió rápidamente.
En realidad, quise decirle que desde el principio no habÃa dicho nada, no entendÃa por qué me miraba asÃ.
Pero supuse que no necesita una razón para odiarme.
Con Chiara de regreso en la empresa, Jonathan dejó de molestarme, y el último detalle del proyecto también se completó.
En ese entonces estaba realmente emocionada, al dÃa siguiente serÃa la licitación, por lo que revisé los materiales una y otra vez, pensando en lo que
dirÃa en el escenario.
Pero antes del cierre, Chiara entró inesperadamente con la barbilla en alto, como un gallo orgulloso.
Incluso al mirar a alguien, solo lo hizo de reojo.
Fernanda, molesta, la detuvo, âEste es nuestro estudio, no tienes derecho a entrar.â
âEste lugar de trabajo es de nuestra familia Vargas, solo se los estamos prestando.â
¿Ya se estaba refiriendo a ânuestra familia Vargasâ sin siquiera haberse
10:03
Capitulo 298
casado?
Varios colegas suspiraron con desdén, pero ella, como si no los hubiera escuchado, se dirigió directamente a mi oficina.
âIris, mañana yo seré quien presente la licitación. Después de todo, eres una extraña y no puedes representar al Grupo Vargas.â
Esa declaración hizo estallar a Asier y a los otros chicos, Fernanda incluso se arremangó, lista para sacarla.
En ese momento la miré extrañada, y después de un minuto, asentà ligeramente.
âEstá bien, aquà tienes los documentos.â
âIris, imprime una copia del procedimiento de traspaso, asegúrate de que Chiara nos represente mañana en el escenario. Prepárate con el sello.â