CapÃtulo 291
Violeta me observó con una expresión de dificultad.
âUltimamente mi periodo ha sido irregular, fui a la clÃnica por unos
medicamentos, y entonces vi a Chiara⦠En fin, ella se veÃa pálida y hasta discutió con el médico, solo escuché por encima.â
âNo sé los detalles, ¿quieres que averigue más?â
Rápidamente negué con la cabeza, âNo.â
SabÃa que eso habÃa sucedido en la ClÃnica Bellas Arenas, pero tampoco querÃa que ella hiciera una excepción.
No deberÃamos inmiscuirnos en la privacidad de los pacientes, y menos cuando Chiara quizás no querÃa que se supiera que habÃa problemas con su bebé.
Su bebé, en realidad, quizás nunca tuvo la oportunidad de quedarse.
Incluso si ella estuviera bien, la mala calidad del esperma podrÃa resultar en un aborto espontáneo.
HabÃa investigado bastante, y sabÃa sobre la situación de Jonathan.
La exposición previa a la radiación podrÃa haber afectado la calidad del esperma, y los medicamentos contra la radiación no garantizaban protección
total.
Si no fuera por la obstinación de Chiara, y que Mohamed querÃa intentarlo, ese bebé realmente no deberÃa haberse quedado.
En ese momento, teniendo menos de tres meses, el riesgo de peligro era aún
mayor.
De repente, el rostro molesto de Jasmina pasó por mi mente.
Ella le habÃa llevado varios suplementos a Chiara y siempre se habÃa
mostrado amable, por lo que algo no me cuadró.
Pero en ese momento, ya no era parte de los Vargas, por lo que me pareció inútil indagar en ese asunto.
Finalmente, reprimà mi irritación y dejé de pensar en ello.
1/3
12-20
CapÃtulo 291
No mucho después, la policÃa que le habÃa tomado la declaración de Alejandro volvió a mi habitación.
Al ver que era Zaida DÃaz, me quedé sorprendida.
Ella obviamente ya sabÃa que yo estaba involucrada, por lo que su rostro
mostró una sonrisa un tanto forzada.
âIris, tú también estás muyâ¦â
âDesafortunada.â Dije completando su pensamiento.
Ella sonrió incómodamente y luego comenzó a tomarme la declaración.
Como en ese momento estaba pensando en otra cosa, no pude estar muy segura de qué habÃa pasado con el auto. Le repetà a Zaida lo que le habÃa dicho a Jonathan, y ella asintió.
âSabemos lo que pasó, el vehÃculo de Alejandro ya fue llevado a revisión, deberÃamos tener resultados pronto. Pero hemos oÃdo que tal vez los frenos fueron manipulados, ¿sabes si él tiene algún enemigo?â
La llamada que Alejandro recibió justo antes de perder el conocimiento volvió a mi mente. Pero inmediatamente, negué con la cabeza, en ese momento todo estaba muy confuso, incluso escuché las voces de Estrella y Jonathan, podrÃa haber sido mi imaginación.
Alejandro habÃa estado ayudándome a mà y a Jonathan, no creà que tuviera problemas. Además, ¿quién arriesgarÃa su propia vida como una broma?
âLo siento, Alejandro acaba de regresar al paÃs, no lo conozco bien.â
â¿Y tú? ¿Tienes⦠algún enemigo? ¿Como esa mujer?â
Zaida me miró con cautela. La noticia del aborto inducido por Jonathan y la amante tratando de tomar mi lugar estaba por todas partes en internet.
Probablemente ella también lo sabÃa, y por eso se veÃa tan incómoda.
Supuse que la policÃa también investigarÃa a Chiara, después de todo, entre mis enemigos, ella era la más sospechosa.
âNo me faltan enemigos, pero tampoco como para arrastrarme con Alejandro a la muerte. Creo que deberÃan investigar por su lado.â
2/3
20
Capitulo 291
Zaida cerró su libreta y asintió.
âInvestigaremos, aunque parece que Alejandro debe bastante dinero por apuestas en el extranjero, ¿ustedes lo sabÃan?â
Al escucharla la miré con sorpresa.
¿Alejandro apostando?
Pensando en cómo Gabriel Moreno terminó por las apuestas, y Adrián se vio involucrado, sentà un escalofrÃo.
De repente, la puerta de la habitación se abrió de golpe, y la voz ansiosa de Alejandro sonó.
âNo es cierto, oficial, yo no he apostado, no pueden acusarme sin pruebas.â