CapÃtulo 232
Cuando tomé los aretes, noté que eran unos hermosos aretes de corazón incrustados con diamantes que siempre me habÃan gustado.
HabÃa comprado ésa marca después de casarme, pero luego de una vez que me encontré con Jonathan de compras con una modelo, nunca volvà a esa tienda.
Miré las orejas de Chiara y, efectivamente, acababa de perforárselas.
Ella dijo que en su pueblo, solo las mujeres de mala vida se perforaban las orejas, por eso nunca lo habÃa hecho. Pero en ese momento, ella se habÃa hecho perforaciones.
Incluso antes de que se curaran completamente, ya se habÃa puesto esos aretes tan grandes.
Todo porque sabÃa que antes me gustaban ese tipo de aretes, algo exagerados y brillantes.
Pero lo que ella no sabÃa era que habÃa dejado de usarlos hace mucho tiempo, sobre todo los de esa marca.
Cuando dejé los aretes a un lado con cuidado, la escuché reÃrse burlonamente.
âEscuché que por dinero, incluso vendiste tu anillo de matrimonio. ¿Por qué sigues pretendiendo? ¿No te divorcias solo porque quieres dinero? Jon te lo dará. Te aconsejo que no te metas entre nosotros. Desde el principio solo te interesó su dinero, ¡Te aconsejo que lo dejes mientras tengas la oportunidad!â
Levanté la vista y la miré con una sonrisa.
âChiara, ¿estás segura de que soy yo quien se está metiendo entre ustedes? ¿Estás segura de que desde el principio todo lo que querÃa era su dinero?â
Todos conocÃamos la verdadera historia, ¿por qué hacer eso?
Si hubiera sido por dinero, en primer lugar no habrÃa elegido a Jonathan.
HabrÃa elegido a Cristian, o a cualquier otro novio con una situación financiera más compatible, tal vez incluso me habrÃa hecho cargo de la empresa familiar hace tiempo. Pero, ¿de qué sirven los âsi hubieraâ en este mundo?
Solo la miré en silencio, hasta que ella pareció sentirse culpable. Finalmente, me lanzó una mirada dura.
â¿Y qué? Ahora Jonathan me ama a mÃ.â
â¿Estás segura?â
Al escuchar mi pregunta, claramente perdió la compostura.
Ella sabÃa que Jonathan no la amaba.
Continué: â¿Qué harás si un dÃa él recobra la conciencia? ¿Has pensado cómo te tratará Åi recuerda todo?â
Al escuchar mi pregunta noté como se estremeció, luego me miró con miedo.
Recordando cómo Jonathan me habÃa dicho que se habÃa deshecho de los que lo habÃan acosado, supe por qué Chiara estaba asustada.
Ãl siempre habÃa sido claro en sus afectos y desafectos.
Aparte de arrastrar los pies en asuntos relacionados conmigo, usualmente era bastante directo con los demás.
Si él recuperara la conciencia, Chiara realmente se verÃa en problemas.
Ser rechazado por la persona que amas, incluso a la que persigues, es algo aterrador y triste.
Inconscientemente, toqué mi propio anillo, temiendo que él tampoco me perdonara.
Si él realmente volviera en sà y supiera todo, ¿qué pasarÃa?
Cerré los ojos, temiendo pensar en las consecuencias.
Chiara y yo permanecimos en silencio.
Ambas éramos inteligentes, algunas cosas no necesitaban ser dichas para ser entendidas.
Ella se sentó a mi lado, y luciendo derrotada, dijo, âIris, tú siempre lo has tenido todo, incluso el amor de Jonathan. Yo no tengo nada. Ya que el destino me dio esta oportunidad, no pienso renunciar a ella.â
à½à½´ 6 ཤྲཱ à½à½¿à½ འà½à½¿ ལ à½à½¿à½à½¾
Luego se dio la vuelta para mirarme, sin desprecio en sus ojos, pero sà con odio.
No pude entender por qué me odiaba tanto.
¿Odiaba que le hubiera quitado a alguien que no la amaba, o que mi vida fuera mejor que la suya?
Si supiera que yo también habÃa âmuertoâ varias veces, y que en ese momento no tenÃa un hogar todavÃa me odiarÃa?
âIris, será mejor que te hagas a un lado. Ãl ya no te recuerda, ahora solo me ama a mi. Si me ama a mÃ.â
No supe si se lo decÃa a sà misma o a mÃ, ya que lo repitió una y otra vez.
En realidad, en ese momento ya no me importaba tanto a quién amara Jonathan.
Quizás me amaba a mÃ, o quizás a la imagen de mà que tenÃa en su mente.
Pero al menos, el Jonathan de ese entonces ya no me veÃa.
Baje ta vista, recordando lo que Diego me habÃa dicho.
âChiara, ¿Le harÃas daño a Jonathan?â